23 Marzo 2003 Seguir en 
Muchos tucumanos que logran recuperar sus fondos "acorralados" en los bancos o que directamente poseen dinero en cantidades variables se desvelan por determinar alternativas más o menos rentables y seguras de inversión.
LA GACETA consultó a cuatro especialistas que brindan pautas sobre las posibilidades que hay en la provincia para colocar el dinero. Se les preguntó sobre las opciones que hay para pequeños, medianos y grandes montos, así como para los distintos niveles de riesgo.
Coincidieron en que, hoy, cualquier decisión que se tome tiene que contemplar la incertidumbre que provocan a guerra en Irak y las próximas elecciones generales, en la Argentina y en Tucumán. En un contexto de impredecibilidad, el inversor debe ser cauto.
"En estos momentos, en la economía argentina no hay una opción que prevalezca sobre las demás. Todo depende del plazo que se considere, del capital a inmovilizar, y de las expectativas que se tengan de la evolución de las variables", dice el economista Eduardo Robinson. El experto aclara, empero, que resulta imposible analizar seriamente proyectos de inversión porque se han agravado los problemas de información, producto de la falta de estabilidad de la política económica, lo que origina también inestabilidad jurídica. "El entorno económico se ha tornado impredecible, y esto perjudica las posibilidades de desarrollar proyectos", remarca.
Factores de peligro
El consultor de empresas Daniel Abad destaca que todas las opciones son factibles de ser beneficiosas si no hay una brusca devaluación o un aumento de precios como consecuencia de reajustes de tarifas, sueldos, etcétera, en cuyo caso la inflación licuaría el rendimiento ganado en el período.
"Lo ideal, como siempre, no es de fácil acceso ni de variadas alternativas", sostiene el consultor Alberto Ziperovich. Frente al abanico de posibilidades que existen para hacer rendir el dinero, los tucumanos se vuelcan mayormente a las inversiones financieras, en especial a los plazos fijos, según los especialistas. Según el dinero que esté en juego o el nivel de riesgo que se asuma, monedas "seguras" como el dólar, el euro y el yen pueden tentar a los más pequeños y conservadores, mientras que las acciones en la Bolsa, el sector inmobiliario o fideicomisos en los bancos son alternativas para los que tienen espaldas o apuestan fuerte.
El experto José Mario Laks deja muy en claro su punto de vista: "el momento es muy raro y de alto riesgo para invertir".
DANIEL VICTOR ABAD
Economista - Consultor
El plazo fijo es un clásico
El momento para invertir depende de la inversión y del inversor. Los ahorristas pasivos que anduvieron acorralados en el último tiempo, y que por lo general son pequeños ahorristas conservadores, cuentan con varias oportunidades de inversión cuyo segmento se ubica entre los $ 100 a $ 20.000.
En primer lugar tenemos el eterno dólar, billetes o colocaciones en bancos locales o del exterior. Esta alternativa está siempre vigente y más con la incertidumbre de la guerra en Irak y la próxima elección presidencial de abril. Otro tipo de inversión está constituido por la colocación de fondos a plazo fijo en pesos, por la compra de Cedros (bonos en pesos provenientes de depósitos pesificados y reprogramados), o por la compra de Boden en dólares a 10 años.
Luego hay otro clásico: el plazo fijo, cuyos rendimientos varían periódicamente y en función de si se trata de un banco estatal o uno privado. Acá, como en el caso de la compra de dólares, el segmento arranca, en la mayoría de los casos, en los $ 2.000 hasta los $ 20.000.
En cuanto a las inversores de riesgo, el menú se completa con la compra de acciones en la Bolsa y de inmuebles, con montos hasta y desde los $ 100.000. Para las acciones hay que estar bien informados, ya que en los últimos tiempos entraron y salieron empresas del mercado de forma sorpresiva. Los departamentos y las casas continúan a bajos precios en dólares -los niveles más bajos de los últimos 20 años-, y en algún momento subirán porque a estos valores no conviene construir.
Existen algunos fideicomisos en forestación interesantes, para montos de más de $ 200.000.
No hay que descartar las inversiones cerradas que están dirigidas a invertir o reinvertir en la propia empresa si esta se ha visto beneficiada por la devaluación, ya sea que exporte o importe productos.
ALBERTO ZIPEROVICH
Consultor de empresas
Se nota apatía hacia el dólar
Lo que se vive en la actualidad es reactivación como efecto rebote de una economía cuyas variables están contenidas por el Estado y ello confunde. Tarifas, servicios y salarios no se ajustan para que la economía no se indexe.
La apatía del mercado por el dólar es evidente y la gente se vuelca al interés (Lebac, plazos fijos, etc.). Estas opciones posibilitan inversiones entre $ 1.000 y más de $ 100.000. El BCRA ofrece letras en pesos; en pesos ajustables con el CER; en u$s y entre 14 y 364 días.
Los bancos con menos opciones toman dinero de los inversionistas y también invierten en Lebac y otras opciones del Estado. Pero que quede claro: se trata de papeles de deuda emitidos por un Estado en default.
Las inversiones inmobiliarias son una alternativa con un retorno que puede ir más allá de los 24 meses y con cierto riesgo, ya que los valores del metro cuadrado en u$s pueden declinar más aún. Para esta opción hay posibilidades entre $ 50.000 y más de $ 100.000.
La Bolsa aparece con una reacción alcista al acompañar a Wall Street que celebra la decisión de atacar Irak. Pero el escaso nivel de negocios obliga a ser cautos: sólo deben buscarse los papeles vinculados a las exportaciones: Acindar, Atanor, Flipasto y Molinos Río de la Plata, por dar algunos ejemplos. Aquí las posibilidades no tienen límites en los montos dinerarios.
Si analizamos el atraso de los precios mayoristas y minoristas respecto del incremento del dólar desde principios de 2002, la opción de consumir no debe ser desechada.
Algunos bancos han creado fideicomisos para prefinanciar exportaciones. Allí están invirtiendo las AFJP, que reciben en el proceso integral de una exportación un retorno del 5%. La empresa exportadora pagará un costo del 7%.
EDUARDO ROBINSON
Economista - Consultor
En la provincia crece el riesgo
Tucumán no escapa del contexto económico general e incluso tiene factores que agravan aún más las malas condiciones para un clima de inversiones. La provincia tiene fuertes desequilibrios financieros y económicos y cuya estructura productiva se ha debilitado. No hubo ni hay visión estratégica de cómo resolver los principales problemas.
Las decisiones de inversión surgen de las percepciones individuales al evaluar las diferentes combinaciones entre rentabilidad y riesgo que presentan las diferentes opciones.
En general, el pequeño y mediano ahorrista compra monedas estables (dólares, euros o yenes) sin considerar mucho su rendimiento. También prefiere el plazo fijo entre 30 y 60 días, para evitar comisiones y porque otras alternativas no le ofrecen una rentabilidad segura y mayor. Los ahorristas de mayor envergadura (más de $ 100.000) combinan el plazo fijo con títulos como las Lebac, donde el mayor interés se concentra en letras a 30 días a tasa fija y en letras ajustables por CER y por tipo de cambio, dada la estabilidad de tasas de las últimas semanas. Esto, debido a que resulta más atractivo un rendimiento real por sobre la inflación debido a la baja de las tasas de interés nominales y por cobertura de riesgo ante las elecciones.
En el conjunto de empresas, hay que distinguir las del sector agroexportador, que en su mayoría han decidido reinvertir sus excedentes con el propósito de mejorar tecnología y de comprar más hectáreas. La mayoría optó por cancelar deudas bancarias y fiscales.
Las empresas del sector comercialización y producción de bienes destinados al mercado interno no tienen demasiados excedentes, por la caída del consumo. Optan por colocaciones en plazo fijo de corto plazo.
JOSE MARIO LAKS
Consultor de empresas
Bajos precios en inmuebles
Todo momento es apto para invertir; el asunto es quién es el inversor y el contexto en que lo hace. Este es momento rarísimo y, por ende, de muy alto riesgo. La regla económica sobre la proporcionalidad entre el riesgo y la rentabilidad es perfectamente aplicable.
Tiene mucha importancia a que se dedica el inversor, ya que si es empresario o comerciante tendría que analizar si su mejor inversión no está en su propia empresa. Si es un asalariado o proviene su dinero disponible de la realización de algún bien las alternativas son otras. Tenemos que pensar que se trata de un pequeño inversor que no está dispuesto a correr mayores riesgos y eso reduce el abanico de posibilidades.
Las mejores posibilidades están en los plazos fijos. Promediando entre tasas de pizarra y ofrecidas, es más importante el plazo que el monto. Podríamos hablar de escalas que van hasta $ 30.000, $ 100.000 y más. Por los plazos se paga, hasta 29 días, 7% anual y hasta 60 días supera el 20%. Estas tasas se incrementan de acuerdo a los montos, pero con un techo seguro que no pasa el 27%. Siempre hablamos de bancos de primera línea. Pueden lograrse tasas mayores, pero en períodos superiores a 60 días y en bancos de segunda línea.
Hoy la mayoría de la gente deposita su dinero en bancos. Hay otro sector con montos por arriba de los $ 100.000 que está invirtiendo en inmuebles. Los urbanos, en términos de dólares, están en un piso histórico y se supone que a mediano plazo se revalorizarían en esa moneda. Es una muy buena alternativa, si se tiene como opción una inversión a mediano plazo con una no muy buena renta actual. Pero tiene que ver con el riesgo.
LA GACETA consultó a cuatro especialistas que brindan pautas sobre las posibilidades que hay en la provincia para colocar el dinero. Se les preguntó sobre las opciones que hay para pequeños, medianos y grandes montos, así como para los distintos niveles de riesgo.
Coincidieron en que, hoy, cualquier decisión que se tome tiene que contemplar la incertidumbre que provocan a guerra en Irak y las próximas elecciones generales, en la Argentina y en Tucumán. En un contexto de impredecibilidad, el inversor debe ser cauto.
"En estos momentos, en la economía argentina no hay una opción que prevalezca sobre las demás. Todo depende del plazo que se considere, del capital a inmovilizar, y de las expectativas que se tengan de la evolución de las variables", dice el economista Eduardo Robinson. El experto aclara, empero, que resulta imposible analizar seriamente proyectos de inversión porque se han agravado los problemas de información, producto de la falta de estabilidad de la política económica, lo que origina también inestabilidad jurídica. "El entorno económico se ha tornado impredecible, y esto perjudica las posibilidades de desarrollar proyectos", remarca.
Factores de peligro
El consultor de empresas Daniel Abad destaca que todas las opciones son factibles de ser beneficiosas si no hay una brusca devaluación o un aumento de precios como consecuencia de reajustes de tarifas, sueldos, etcétera, en cuyo caso la inflación licuaría el rendimiento ganado en el período.
"Lo ideal, como siempre, no es de fácil acceso ni de variadas alternativas", sostiene el consultor Alberto Ziperovich. Frente al abanico de posibilidades que existen para hacer rendir el dinero, los tucumanos se vuelcan mayormente a las inversiones financieras, en especial a los plazos fijos, según los especialistas. Según el dinero que esté en juego o el nivel de riesgo que se asuma, monedas "seguras" como el dólar, el euro y el yen pueden tentar a los más pequeños y conservadores, mientras que las acciones en la Bolsa, el sector inmobiliario o fideicomisos en los bancos son alternativas para los que tienen espaldas o apuestan fuerte.
El experto José Mario Laks deja muy en claro su punto de vista: "el momento es muy raro y de alto riesgo para invertir".
Economista - Consultor
El plazo fijo es un clásico
El momento para invertir depende de la inversión y del inversor. Los ahorristas pasivos que anduvieron acorralados en el último tiempo, y que por lo general son pequeños ahorristas conservadores, cuentan con varias oportunidades de inversión cuyo segmento se ubica entre los $ 100 a $ 20.000.
En primer lugar tenemos el eterno dólar, billetes o colocaciones en bancos locales o del exterior. Esta alternativa está siempre vigente y más con la incertidumbre de la guerra en Irak y la próxima elección presidencial de abril. Otro tipo de inversión está constituido por la colocación de fondos a plazo fijo en pesos, por la compra de Cedros (bonos en pesos provenientes de depósitos pesificados y reprogramados), o por la compra de Boden en dólares a 10 años.
Luego hay otro clásico: el plazo fijo, cuyos rendimientos varían periódicamente y en función de si se trata de un banco estatal o uno privado. Acá, como en el caso de la compra de dólares, el segmento arranca, en la mayoría de los casos, en los $ 2.000 hasta los $ 20.000.
En cuanto a las inversores de riesgo, el menú se completa con la compra de acciones en la Bolsa y de inmuebles, con montos hasta y desde los $ 100.000. Para las acciones hay que estar bien informados, ya que en los últimos tiempos entraron y salieron empresas del mercado de forma sorpresiva. Los departamentos y las casas continúan a bajos precios en dólares -los niveles más bajos de los últimos 20 años-, y en algún momento subirán porque a estos valores no conviene construir.
Existen algunos fideicomisos en forestación interesantes, para montos de más de $ 200.000.
No hay que descartar las inversiones cerradas que están dirigidas a invertir o reinvertir en la propia empresa si esta se ha visto beneficiada por la devaluación, ya sea que exporte o importe productos.
Consultor de empresas
Se nota apatía hacia el dólar
Lo que se vive en la actualidad es reactivación como efecto rebote de una economía cuyas variables están contenidas por el Estado y ello confunde. Tarifas, servicios y salarios no se ajustan para que la economía no se indexe.
La apatía del mercado por el dólar es evidente y la gente se vuelca al interés (Lebac, plazos fijos, etc.). Estas opciones posibilitan inversiones entre $ 1.000 y más de $ 100.000. El BCRA ofrece letras en pesos; en pesos ajustables con el CER; en u$s y entre 14 y 364 días.
Los bancos con menos opciones toman dinero de los inversionistas y también invierten en Lebac y otras opciones del Estado. Pero que quede claro: se trata de papeles de deuda emitidos por un Estado en default.
Las inversiones inmobiliarias son una alternativa con un retorno que puede ir más allá de los 24 meses y con cierto riesgo, ya que los valores del metro cuadrado en u$s pueden declinar más aún. Para esta opción hay posibilidades entre $ 50.000 y más de $ 100.000.
La Bolsa aparece con una reacción alcista al acompañar a Wall Street que celebra la decisión de atacar Irak. Pero el escaso nivel de negocios obliga a ser cautos: sólo deben buscarse los papeles vinculados a las exportaciones: Acindar, Atanor, Flipasto y Molinos Río de la Plata, por dar algunos ejemplos. Aquí las posibilidades no tienen límites en los montos dinerarios.
Si analizamos el atraso de los precios mayoristas y minoristas respecto del incremento del dólar desde principios de 2002, la opción de consumir no debe ser desechada.
Algunos bancos han creado fideicomisos para prefinanciar exportaciones. Allí están invirtiendo las AFJP, que reciben en el proceso integral de una exportación un retorno del 5%. La empresa exportadora pagará un costo del 7%.
Economista - Consultor
En la provincia crece el riesgo
Tucumán no escapa del contexto económico general e incluso tiene factores que agravan aún más las malas condiciones para un clima de inversiones. La provincia tiene fuertes desequilibrios financieros y económicos y cuya estructura productiva se ha debilitado. No hubo ni hay visión estratégica de cómo resolver los principales problemas.
Las decisiones de inversión surgen de las percepciones individuales al evaluar las diferentes combinaciones entre rentabilidad y riesgo que presentan las diferentes opciones.
En general, el pequeño y mediano ahorrista compra monedas estables (dólares, euros o yenes) sin considerar mucho su rendimiento. También prefiere el plazo fijo entre 30 y 60 días, para evitar comisiones y porque otras alternativas no le ofrecen una rentabilidad segura y mayor. Los ahorristas de mayor envergadura (más de $ 100.000) combinan el plazo fijo con títulos como las Lebac, donde el mayor interés se concentra en letras a 30 días a tasa fija y en letras ajustables por CER y por tipo de cambio, dada la estabilidad de tasas de las últimas semanas. Esto, debido a que resulta más atractivo un rendimiento real por sobre la inflación debido a la baja de las tasas de interés nominales y por cobertura de riesgo ante las elecciones.
En el conjunto de empresas, hay que distinguir las del sector agroexportador, que en su mayoría han decidido reinvertir sus excedentes con el propósito de mejorar tecnología y de comprar más hectáreas. La mayoría optó por cancelar deudas bancarias y fiscales.
Las empresas del sector comercialización y producción de bienes destinados al mercado interno no tienen demasiados excedentes, por la caída del consumo. Optan por colocaciones en plazo fijo de corto plazo.
Consultor de empresas
Bajos precios en inmuebles
Todo momento es apto para invertir; el asunto es quién es el inversor y el contexto en que lo hace. Este es momento rarísimo y, por ende, de muy alto riesgo. La regla económica sobre la proporcionalidad entre el riesgo y la rentabilidad es perfectamente aplicable.
Tiene mucha importancia a que se dedica el inversor, ya que si es empresario o comerciante tendría que analizar si su mejor inversión no está en su propia empresa. Si es un asalariado o proviene su dinero disponible de la realización de algún bien las alternativas son otras. Tenemos que pensar que se trata de un pequeño inversor que no está dispuesto a correr mayores riesgos y eso reduce el abanico de posibilidades.
Las mejores posibilidades están en los plazos fijos. Promediando entre tasas de pizarra y ofrecidas, es más importante el plazo que el monto. Podríamos hablar de escalas que van hasta $ 30.000, $ 100.000 y más. Por los plazos se paga, hasta 29 días, 7% anual y hasta 60 días supera el 20%. Estas tasas se incrementan de acuerdo a los montos, pero con un techo seguro que no pasa el 27%. Siempre hablamos de bancos de primera línea. Pueden lograrse tasas mayores, pero en períodos superiores a 60 días y en bancos de segunda línea.
Hoy la mayoría de la gente deposita su dinero en bancos. Hay otro sector con montos por arriba de los $ 100.000 que está invirtiendo en inmuebles. Los urbanos, en términos de dólares, están en un piso histórico y se supone que a mediano plazo se revalorizarían en esa moneda. Es una muy buena alternativa, si se tiene como opción una inversión a mediano plazo con una no muy buena renta actual. Pero tiene que ver con el riesgo.







