Zelaya exigió que lo restituyan hasta el jueves en la presidencia

El Congreso todavía no tiene fecha para reunirse y decidir si lo repone o no en el cargo. El mandatario depuesto dice que el pueblo le dio el cargo y que eso no se discute. El nerviosismo se instaló entre zelayistas.

IMPACIENTE. Zelaya, refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, lanzó su ultimátum a los legisladores. REUTER
IMPACIENTE. Zelaya, refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, lanzó su ultimátum a los legisladores. REUTER
02 Noviembre 2009
TEGUCIGALPA.- La restitución de Manuel Zelaya en la presidencia de Honduras, contemplada en el acuerdo suscripto el viernes pasado con el gobierno de facto de Roberto Micheletti, comienza una semana clave para su concreción a la espera de que el Congreso se reúna para dar la luz verde al convenio.
Ayer, Zelaya exigió que sea restituido en el cargo a más tardar el jueves, en cumplimiento del acuerdo Tegucigalpa-San José que firmaron sus delegados con los del gobernante de facto, tras una reunión con sus asesores y seguidores en el interior de la embajada de Brasil, donde se encuentra alojado desde el 21 de septiembre.
El acuerdo establece que sea el Congreso Nacional (Parlamento unicameral) quién debe definir si se restituye o no a Zelaya a la presidencia y que esa decisión será acatada por ambas partes.
Pero el presidente depuesto dijo ayer que nunca aceptó que se pusiera a discusión su cargo, "ya que fue otorgado por el pueblo" y lo único que se dispuso es que los diputados tuvieran la oportunidad de revertir el golpe de Estado del 28 de junio.
Las palabras de Zelaya contradicen las de los negociadores e incluso de los funcionarios estadounidenses que impulsaron el acuerdo, al señalar que el Congreso tiene libertad para decidir si restituye o no al mandatario al poder.  Tampoco hay fechas o plazos para que los diputados hondureños tomen una decisión sobre el tema, aunque han sido urgidos a que lo hagan pronto. Zelaya advirtió que si no es restituido el diálogo fracasará y no habrá reconciliación nacional.
Por su lado, el vicepresidente del Congreso Nacional Ramón Velásquez, indicó que mañana conocerán el documento y que ahí decidirán si consultan a la Corte Suprema de Justicia y a la Fiscalía General.
El presidente del Congreso tiene que convocar una sesión extraordinaria ya que se encuentra en receso hasta después de las elecciones presidenciales previstas para el 29 de noviembre. Por eso, la euforia inicial que siguió al acuerdo que parecía imposible tras cuatro meses de negociaciones, pese a la fuerte presión de la comunidad internacional, el nerviosismo se instaló en entre los zelayistas. (AFP)






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