El Congreso decide la restitución o no de Zelaya

Los negociadores del presidente depuesto y del gobierno de facto llegaron a un acuerdo para superar la crítica situación institucional. El convenio fue presentado en la Cámara legislativa para que los 128 diputados definan, a través de un decreto, la conducción hasta las elecciones de noviembre.

FIESTA EN LAS CALLES. Los zelayistas celebraron lo que supone, para ellos, la vuelta del mandatario al poder. REUTER
FIESTA EN LAS CALLES. Los zelayistas celebraron lo que supone, para ellos, la vuelta del mandatario al poder. REUTER
31 Octubre 2009
TEGUCIGALPA.- Representantes del presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, y del mandatario de facto, Roberto Micheletti, firmaron ayer el acuerdo para poner fin a la crisis política y lo entregaron al Congreso para que se pronuncie sobre la restitución del primero.
"Ya está el acuerdo totalmente firmado", dijo el representante de la delegación de Zelaya, Rodil Rivera, al llegar al Congreso, tras concluir las negociaciones.
El texto fue denominado  "Acuerdo Tegucigalpa-SanJosé-Diálogo Guayamuras" (el nombre que tenía Honduras antes de que llegaran los españoles) e incluye un calendario de aplicación cuyos detalles todavía no se conocen.
Vilma Morales, negociadora de Micheletti, señaló que todavía falta fijar la fecha para que los 128 diputados de la Cámara den su fallo definitivo y se ponga fin a una crisis política que fracturó a la sociedad hondureña desde el golpe de Estado del 28 de junio.
Después de semanas de arduas negociaciones, la delegación enviada el miércoles por la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, encabezada por su responsable para América Latina, Thomas Shannon, consiguió suavizar unas posiciones que parecían irreconciliables.
El presidente de facto aceptó el jueves el acuerdo para restituir  a Zelaya, previo consentimiento del Congreso, desbloqueando así la crisis. "Tomará la decisión de restituir o no al depuesto presidente Manuel Zelaya, conforme lo que establece la Constitución y las leyes hondureñas", dijo el presidente del Congreso, Alfredo Saavedra, a la prensa.
Una vez entregado a la secretaría, Saavedra deberá convocar a la junta directiva y a los jefes de bancada para conocer el contenido y luego continuar con el procedimiento.  La resolución final se emitirá a través de un decreto, puesto que es "la única forma que tiene carácter vinculante", agregó Saavedra.

Optimista
"Es un primer paso para concretar mi restitución que tendrá que sufrir varios momentos. Yo soy un optimista moderado", señaló Zelaya desde la embajada de Brasil, donde está refugiado desde que llegó al país clandestinamente el 21 de septiembre.
Su restitución tiene que ser mucho antes de las elecciones para poder validarlas, anticipó, en referencia a los comicios presidenciales del 29 de noviembre.
El acuerdo está lleno de limitantes para Zelaya, que tuvo que renunciar a su pretensión de reformar la Constitución, y contempla la creación de un gobierno de reconciliación nacional y sendas comisiones para verificar el cumplimiento del acuerdo e investigar los sucesos de antes, durante y después del golpe de Estado que lo expulsó a Costa Rica, entre otros puntos.
El medio millar de partidarios de Zelaya que acudieron al Congreso en el centro de Tegucigalpa para celebrar este acuerdo advirtieron al presidente que salga de las urnas el 29 de noviembre que seguirán su lucha "por la Constituyente, como movimiento social a nivel nacional".
Micheletti solicitó a la comunidad internacional que derogue las sanciones contra Honduras y envíe observadores internacionales a las elecciones.
El acuerdo fue recibido con gran alivio por la comunidad internacional, que ha luchado con denuedo para restablecer el orden constitucional en Honduras.
Shannon calificó de "héroes de la democracia" a los negociadores y alabó el liderazgo político de Zelaya y Micheletti que permitió alcanzar una solución.
La crisis hondureña se desató el 28 de junio cuando comandos militares arrestaron a Zelaya por orden de la corte Suprema de Justicia y luego lo expulsaron a Costa Rica, acusándolo de violar la Constitución. Desde entonces, intentó volver a la presidencia con el apoyo de la comunidad internacional, y Honduras quedó fracturada política y socialmente. Zelaya ingresó en forma clandestina al país y se refugió en la embajada de Brasil.

Cristina  viajará para la reasunción
La presidenta Cristina Fernández anticipó ayer en Chile que viajará aHonduras, en caso de que se restituya al presidente constitucionalManuel Zelaya. "Por supuesto que estaría muy feliz si esto ocurriera yviajaré a Honduras ya que sería defender la democracia y coronar, en lopersonal, mi esfuerzo y el de otros presidentes para que Zelaya vuelvaa la presidencia", dijo.

Voces de todo el mundo
PREVE PERSECUCION.- El presidente de facto hondureño, Roberto Micheletti, aseguró ayer que la restitución en el poder del depuesto Manuel Zelaya desatará una "campaña de persecución" en su contra y de los restantes miembros del gobierno que encabeza desde el 28 de junio. Sólo el que no conoce la actitud de Zelaya cree que no habrá consecuencias", agregó.

DE VUELTA A CASA.- Micheletti aseguró que hasta que se materialice el acuerdo -por el cual el Congreso será el encargado de decidir si se restituye a Zelaya- se quedará en el poder, pero que luego quedará "libre" y volverá a su casa.

EN CONTRA.- Nicaragua y Venezuela fueron los dos únicos miembros de la OEA que se manifestaron reticentes a celebrar el acuerdo alcanzado en Honduras y señalaron que no se sumarán a "ningún jolgorio" hasta que Zelaya sea restituido.

SATISFECHA.- La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, se mostró satisfecha por el "histórico acuerdo" logrado por los representantes de Zelaya y de Micheletti.

OPTIMISTA.- El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, señaló que es optimista respecto por el acuerdo alcanzado, que pone a Honduras "en camino hacia la plena restauración democrática".

DE TODOS LADOS.- Países de todos los continentes expresaron su beneplácito por el acuerdo para la pacificación en Honduras. Entre ellos, España, Chile, Panamá, Brasil, Costa Rica, EEUU y Colombia. (DPA-Reuters)

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