21 Marzo 2003 Seguir en 
WASHINGTON- KUWAIT.- Estados Unidos atacó ayer objetivos clave en Bagdad con misiles tipo crucero que dejaron en llamas varios edificios del gobierno, en la segunda jornada de bombardeos contra posiciones del régimen de Saddam Hussein. En otro movimiento estratégico, junto con sus aliados británicos, una avanzada de tropas de infantería ocupó la ciudad de Um Qasr, fronteriza con Kuwait y próxima al centro petrolero de Basora, uno de los principales objetivos de la ofensiva. Este movimiento fue precedido por un violento fuego de artillería.
Los misiles estadounidenses impactaron también en un palacio de Hussein, durante un ataque que provocó grandes explosiones y dejó edificios en llamas. Se cree que allí reside una de las esposas del líder iraquí. Hubo escasa respuesta local de fuego antiaéreo. En uno de los edificios gubernamentales en llamas están las oficinas del viceprimer ministro iraquí, Tareq Aziz. La televisión iraquí dijo que 4 soldados murieron y que 5 resultaron heridos durante los ataques.
No obstante, el grueso de la ofensiva está aún por desarrollarse, anticiparon oficiales estadounidenses y británicos. El secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, dijo que el ataque con misiles y el bombardeo de ayer fueron apenas la primera muestra de la ofensiva masiva que se lanzará contra Irak. "Lo que seguirá tendrá una fuerza, dimensión y escala mucho mayor que lo que se haya visto antes", dijo. Rumsfeld confirmó que el primer ataque sobre Bagdad fue dirigido contra la dirigencia del país. Otros funcionarios dijeron que el blanco fue Saddam. El líder iraquí se mostró luego en TV, pero no había seguridad sobre si la transmisión había sido en vivo.
Los bombardeos lanzados son los primeros de una nueva estrategia de seguridad nacional de EEUU por la que Washington puede lanzar ataques preventivos contra países que considera una amenaza.
Protestas
El presidente George W. Bush reiteró que cuenta con apoyo internacional para una guerra, que sin embargo es rechazada por muchos aliados de Washington y que ha provocado protestas en EEUU y en el extranjero.
Por su parte, el Congreso de EEUU dejó atrás las divisiones sobre el manejo de la crisis por parte de Bush y cerró filas en apoyo de los 280.000 soldados que participan en el conflicto. (Reuter-DPA-Especial)
Los misiles estadounidenses impactaron también en un palacio de Hussein, durante un ataque que provocó grandes explosiones y dejó edificios en llamas. Se cree que allí reside una de las esposas del líder iraquí. Hubo escasa respuesta local de fuego antiaéreo. En uno de los edificios gubernamentales en llamas están las oficinas del viceprimer ministro iraquí, Tareq Aziz. La televisión iraquí dijo que 4 soldados murieron y que 5 resultaron heridos durante los ataques.
No obstante, el grueso de la ofensiva está aún por desarrollarse, anticiparon oficiales estadounidenses y británicos. El secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, dijo que el ataque con misiles y el bombardeo de ayer fueron apenas la primera muestra de la ofensiva masiva que se lanzará contra Irak. "Lo que seguirá tendrá una fuerza, dimensión y escala mucho mayor que lo que se haya visto antes", dijo. Rumsfeld confirmó que el primer ataque sobre Bagdad fue dirigido contra la dirigencia del país. Otros funcionarios dijeron que el blanco fue Saddam. El líder iraquí se mostró luego en TV, pero no había seguridad sobre si la transmisión había sido en vivo.
Los bombardeos lanzados son los primeros de una nueva estrategia de seguridad nacional de EEUU por la que Washington puede lanzar ataques preventivos contra países que considera una amenaza.
Protestas
El presidente George W. Bush reiteró que cuenta con apoyo internacional para una guerra, que sin embargo es rechazada por muchos aliados de Washington y que ha provocado protestas en EEUU y en el extranjero.
Por su parte, el Congreso de EEUU dejó atrás las divisiones sobre el manejo de la crisis por parte de Bush y cerró filas en apoyo de los 280.000 soldados que participan en el conflicto. (Reuter-DPA-Especial)







