21 Marzo 2003 Seguir en 
BRUSELAS.- Tras los primeros ataques de Estados Unidos a Bagdad, en todo el mundo comenzaron a conocerse las reacciones que, en favor o en contra, fijaron su posición sobre la operación militar norteamericana. Tal cual se preveía y se venía manifestando en los últimos tiempos, las posiciones contra la guerra desatada por Estados Unidos fueron más que los apoyos. Una vez más, en la mayoría de las principales capitales del mundo se realizaron manifestaciones en repudio a los ataques contra Bagdad.
En Europa las voces más duras correspondieron a Francia, Rusia y Alemania, que repudiaron el ataque. "Lamento la acción sin la aprobación de Naciones Unidas y temo graves consecuencias de cara al futuro", afirmó el presidente francés, Jacques Chirac.
"La guerra es siempre la derrota de la política", manifestó el canciller alemán, Gerhard Schröder. El gobierno de Rusia, que junto a Francia había amenazado con usar su derecho a veto para evitar la aprobación de una segunda resolución de la ONU sobre Irak, expresó su pesar por el inicio de las acciones militares.
Desmentida
Sorprendió la actitud de la República Checa, cuyo presidente, Vaclav Klaus desmintió a Estados Unidos y aseguró que su país no forma parte de la coalición liderada por Bush. En Latinoamérica, salvo Nicaragua y Costa Rica, todos los países manifestaron su rechazo a la guerra.
En tanto, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) acordaron ayer en Bruselas brindar ayuda masiva para la reconstrucción de Irak y urgir a la ONU a adoptar un rol central en la era posguerra.
El primer ministro griego y presidente protémpore del Consejo de la UE, Georgios Simitis, hizo el anuncio, a la vez que admitió que los quince países miembro todavía no llegaron a una posición conjunta sobre el ataque a Irak.
Es más: ni siquiera pudieron plantear de forma abierta las distintas posturas.
Londres lidera el grupo de naciones que respalda el ataque de Estados Unidos, entre ellos España, Italia, Dinamarca, Portugal y Holanda. (Télam-SNI-Reuter)
Hubo disturbios en Buenos Aires
BUENOS AIRES.- Una movilización de repudio a la guerra frente a la embajada de los Estados Unidos, convocada por partidos de izquierda, organismos de derechos humanos y piqueteros, terminó ayer en corridas y desmanes, luego de que un grupo de jóvenes encapuchados se enfrentó con la Policía que reprimió por igual a todos los manifestantes con gases lacrimógenos.
La represión comenzó cuando la Policía reaccionó ante la provocación de un grupo de encapuchados, que comenzó a arrojar palos y piedras contra el vallado ubicado en la avenida Sarmiento y Colombia, detrás del cual se había dispuesto un importante cordón policial. La dispersión de los manifestantes -entre los que había también estudiantes, madres con niños y ancianos- se produjo por la avenida Sarmiento hacia plaza Italia, pero la Policía, en lugar de permitir la salida y la desconcentración de la marcha, emboscó a la columna cerrándole el paso con un camión hidrante y el despliegue de varias brigadas de la guardia de infantería que se estaban en la Sociedad Rural.
También se produjeron incidentes ante el viceconsulado de España. En Ezeiza, se recibieron amenazas telefónicas de bombas en aeronaves de origen norteamericano, aunque luego se comprobó que se trataba de falsas alarmas.
Ratificación
En tanto, el canciller Carlos Ruckauf reclamó ayer una "inmediata política de ayuda humanitaria" para Irak. Tras evaluar que el régimen de Saddam Hussein "es una amenaza para el resto del mundo", reiteró la posición del Gobierno argentino, que no comparte el alejamiento del líder iraquí por medio de una acción militar. (DyN-Télam)
En Europa las voces más duras correspondieron a Francia, Rusia y Alemania, que repudiaron el ataque. "Lamento la acción sin la aprobación de Naciones Unidas y temo graves consecuencias de cara al futuro", afirmó el presidente francés, Jacques Chirac.
"La guerra es siempre la derrota de la política", manifestó el canciller alemán, Gerhard Schröder. El gobierno de Rusia, que junto a Francia había amenazado con usar su derecho a veto para evitar la aprobación de una segunda resolución de la ONU sobre Irak, expresó su pesar por el inicio de las acciones militares.
Desmentida
Sorprendió la actitud de la República Checa, cuyo presidente, Vaclav Klaus desmintió a Estados Unidos y aseguró que su país no forma parte de la coalición liderada por Bush. En Latinoamérica, salvo Nicaragua y Costa Rica, todos los países manifestaron su rechazo a la guerra.
En tanto, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) acordaron ayer en Bruselas brindar ayuda masiva para la reconstrucción de Irak y urgir a la ONU a adoptar un rol central en la era posguerra.
El primer ministro griego y presidente protémpore del Consejo de la UE, Georgios Simitis, hizo el anuncio, a la vez que admitió que los quince países miembro todavía no llegaron a una posición conjunta sobre el ataque a Irak.
Es más: ni siquiera pudieron plantear de forma abierta las distintas posturas.
Londres lidera el grupo de naciones que respalda el ataque de Estados Unidos, entre ellos España, Italia, Dinamarca, Portugal y Holanda. (Télam-SNI-Reuter)
BUENOS AIRES.- Una movilización de repudio a la guerra frente a la embajada de los Estados Unidos, convocada por partidos de izquierda, organismos de derechos humanos y piqueteros, terminó ayer en corridas y desmanes, luego de que un grupo de jóvenes encapuchados se enfrentó con la Policía que reprimió por igual a todos los manifestantes con gases lacrimógenos.
La represión comenzó cuando la Policía reaccionó ante la provocación de un grupo de encapuchados, que comenzó a arrojar palos y piedras contra el vallado ubicado en la avenida Sarmiento y Colombia, detrás del cual se había dispuesto un importante cordón policial. La dispersión de los manifestantes -entre los que había también estudiantes, madres con niños y ancianos- se produjo por la avenida Sarmiento hacia plaza Italia, pero la Policía, en lugar de permitir la salida y la desconcentración de la marcha, emboscó a la columna cerrándole el paso con un camión hidrante y el despliegue de varias brigadas de la guardia de infantería que se estaban en la Sociedad Rural.
También se produjeron incidentes ante el viceconsulado de España. En Ezeiza, se recibieron amenazas telefónicas de bombas en aeronaves de origen norteamericano, aunque luego se comprobó que se trataba de falsas alarmas.
Ratificación
En tanto, el canciller Carlos Ruckauf reclamó ayer una "inmediata política de ayuda humanitaria" para Irak. Tras evaluar que el régimen de Saddam Hussein "es una amenaza para el resto del mundo", reiteró la posición del Gobierno argentino, que no comparte el alejamiento del líder iraquí por medio de una acción militar. (DyN-Télam)







