EE.UU. pide que la ONU no hable de ilegalidad

Kofi Annan prefiere no enfrentarse más con Bush. Trata de mantener un bajo perfil, aunque sin que las Naciones Unidas pierdan protagonismo.

21 Marzo 2003
Nueva York.- La diplomacia puede haber causado bajas en estos días, pero Estados Unidos hizo todo lo posible para asegurarse de que, en todo caso, todos los que ayudaron a abortar la segunda resolución (la autorización de la guerra) no hablarían en voz alta. Las cancillerías de la mayoría de países que forman parte del Consejo de Seguridad (permanentes y no permanentes) recibieron el martes, según fuentes diplomáticas solventes, una petición: abstenerse de condenar fogosamente la guerra, eludir la palabra ilegal y ayudar con el silencio. Con sus gestiones, el embajador norteamericano, John Negroponte, lo consiguió.
El jefe de las Naciones Unidas, Kofi Annan, mantuvo un perfil bajo. "El no quiere protagonizar ningún enfrentamiento con Estados Unidos", dijo un diplomático africano. "Pero Kofi ya hizo lo que creía necesario: plantear hace semanas la importancia del problema humanitario y la necesidad de que, pasara lo que pasase, las Naciones Unidas debían tener un papel", agregó.
Annan dijo en La Haya, con ocasión de la inauguración de la Corte Penal Internacional, hace 10 días, que un ataque a Irak sin acuerdo del Consejo de Seguridad carecía de bases legales. La alarma sonó. El Departamento de Estado advirtió, según una fuente consultada, que ese camino era considerado inamistoso por EE UU.
Annan estuvo casi mudo en la reunión del lunes del Consejo de Seguridad. Se limitó a decir que había que sacar a los inspectores de Irak urgentemente. El miércoles expresó, en la reunión, su tristeza. No utilizó la palabra maldita para definir lo que está pasando: ilegalidad. El martes, mientras varios embajadores de países miembro del Consejo de Seguridad se disponían a exponer en entrevistas sus puntos de vista sobre la situación creada, las cancillerías les hacían llegar a Nueva York un mensaje: cuidado, nada de condenar la guerra por ilegal, los norteamericanos están obsesionados. ¿Quién hizo llegar el mensaje a las cancillerías? "Eso no te lo dicen", dijo una fuente consultada.
El ambiente está tan cargado que unas declaraciones del canciller francés, Dominique de Villepin, en el sentido de que Francia -que se opone a la guerra- estaba dispuesta a ayudar si los soldados norteamericanos eran atacados con armas químicas fueron interpretadas como un "apoyo a la guerra", lo que poco después fue desmentido. (DPA-Especial)

DESDE LA TRINCHERA
SE SATURO INTERNET.- El tráfico en la Internet se disparó ayer cuando usuarios de todas partes del mundo salieron a leer las últimas noticias del ataque estadounidense en Irak, otros ventilaron su enojo por la guerra y otros buscaron información sobre cómo protegerse.

NO A LA VENGANZA.- Un grupo de familiares de las víctimas de los ataques del 11 de setiembre en Washington, Pensilvania y Nueva York calificó de ilegal e inmoral la guerra de Estados Unidos contra Irak. "No deseamos que otras familias inocentes padezcan el trauma y el desconsuelo que hemos sufrido", aseguró el grupo.

DUHALDE ACORTA UN VIAJE.- Debido a la guerra contra Irak, el presidente Eduardo Duhalde decidió acotar la gira que tenía previsto realizar por Europa y el norte de Africa a fines de este mes, poco antes de dejar el poder el 25 de mayo próximo. Sólo visitará el Vaticano, donde será recibido por el papa Juan Pablo II, y España.

TEMEN UN CASTIGO COMERCIAL.- Los principales recintos de negocios cerealeros del país se hicieron eco de la oposición manifestada por el presidente Eduardo Duhalde, respecto de la guerra desatada entre Estados Unidos e Irak, y fueron categóricos al vaticinar un castigo comercial del país del Norte hacia Argentina. Sin embargo, el canciller Carlos Ruckauf afirmó que esa posibilidad está absolutamente descartada.

REFUGIADOS.- La Cruz Roja y Medialuna informaron ayer en Amman que el primer grupo de refugiados llegados a Jordania son 25 sudaneses. "Otros 200 refugiados esperan en la frontera para entrar en Jordania, pero el número final sería de unos 60.000", dijo el responsable de la institución, Christer Aguist.

Tamaño texto
Comentarios