Se agrava la crisis tras el secuestro de un empresario

Obama envía una delegación de alto nivel.

SIN PAUSA. No se detiene la agenda electoral, pese al crítico momento. REUTER
SIN PAUSA. No se detiene la agenda electoral, pese al crítico momento. REUTER
28 Octubre 2009
TEGUCIGALPA.- El secuestro del padre de un funcionario del gobierno de facto volvió a encender la alerta en Honduras, a pocos días de los asesinatos de un coronel del Ejército, en plena calle, y de un sobrino del gobernante, Roberto Micheletti.
Alfredo Jalil Salomón, padre de Gabo Jalil, subsecretario de Defensa del gobierno interino, fue secuestrado ayer cuando salía de su residencia en Tegucigalpa, y se cree que se halla herido de bala. Salomón, de 81 años, es un acaudalado empresario y ex dirigente del partido Liberal, al que pertenecen Micheletti y Manuel Zelaya, el presidente depuesto a fines de junio, que todavía reclama su restitución desde su refugio en la embajada brasileña.

Operación comando
Dos individuos que se movilizaban en moto interceptaron el vehículo que conducía Salomón, a quien acompañaba su esposa. Lo sacaron por la fuerza y se lo llevaron en otro automóvil con rumbo desconocido. A la mujer no le hicieron nada. Se trató de una operación comando, dijo una fuente policial. El automóvil Suzuki  que conducía Salomón quedó a 60 metros de su vivienda, situada en Lomas del Mayab, de la capital, con dos perforaciones de bala en el costado del conductor. Poco después fue hallado un vehículo Mitsubishi, con rastros de sangre, en la colonia Altos de Miramontes de Tegucigalpa, que podría estar asociado al secuestro.
Gabo Jalil es un acaudalado empresario y también ex dirigente del Partido Liberal, fuerza fracturada entre los sectores que apoyan al presidente depuesto Zelaya y a su reemplazante de facto. Tanto Alfredo Salomón como su esposa fueron diputados.
Hasta ahora, este episodio se presenta muy confuso, dijo un vocero policial. "Puede ser un hecho delictivo común, como un crimen con fines políticos", dijo.

Campaña adelante
En medio de este escenario de violencia, Micheletti se mantiene firme en su plan de avanzar con la campaña electoral. A su vez, Zelaya continúa reclamando su cargo y sus simpatizantes amenazan a diario boicotear los comicios previstos para el 29 de noviembre. Hoy llegará a Tegucigalpa una misión estadounidense de alto nivel para intentar revivir el diálogo. Se trata de la primera intervención directa de EE.UU en la crisis. (Télam)

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