Los zelayistas se movilizan tras el fracaso de las negociaciones

Un enviado de la OEA pidió flexibilidad a las partes y dijo que aún quedan alternativas. Líderes de la resistencia advirtieron que pueden alzarse en armas. Se oponen a la celebración de comicios generales.

APRESTOS. Los leales a Zelaya reactivaron las asambleas populares. REUTERS
APRESTOS. Los leales a Zelaya reactivaron las asambleas populares. REUTERS
25 Octubre 2009
TEGUCIGALPA.- Líderes sociales y campesinos exigieron ayer el restablecimiento inmediato del orden institucional, luego del frustrado diálogo de partes para hallar una salida a la crisis que azota a Honduras. Las conversaciones fueron declaradas fracasadas tanto por los negociadores del presidente Manuel Zelaya, depuesto el 28 de junio, como por los del mandatario de facto, Roberto Micheletti.
"Por el momento, el escenario del pueblo hondureño sigue siendo la lucha, porque no vamos a dejar de luchar hasta la vuelta al poder del Presidente legalmente electo. La lucha del pueblo hondureño ha sido pacífica, pero no podemos decir que esta no vaya a generar un levantamiento de armas", advirtió Berta Cáceres Flores, del Frente de Resistencia. Asimismo, los dirigentes consideraron necesario posponer las elecciones convocadas para el 29 de noviembre. "Antes tenemos que reconstruir prácticamente todo el país", dijeron a un diario salvadoreño.

Intransigencia
Los delegados de Zelaya y sus pares del Gobierno de facto declararon que las conversaciones ya no existen. Vilma Morales, delegada de Micheletti, dijo que la intransigencia e intolerancia de la contraparte echó por tierra la mesa de diálogo. "Rechazaron totalmente nuestras propuestas", señaló, entre las que destacó que fuese el Congreso el que determinara si Zelaya debía volver al poder, previo pedir la opinión de la Corte Suprema de Justicia. En efecto, Zelaya afronta por graves cargos, como traición a la patria y abuso de poder, ante los que debería responder ante los tribunales, según Micheletti. Asimismo, Morales recordó que también habían propuesto que un tercer gobernante, que sería el ministro de Interior, concluya el mandato presidencial hasta el 27 de enero de 2010 para dar lugar a las autoridades surgidas de los comicios de noviembre.
Pero Zelaya, que desde el 21 de septiembre se encuentra en la embajada de Brasil en Tegucigalpa luego de ingresar inesperadamente en el país, insistió en que directamente el Parlamento le devolviera el poder, porque la Corte Suprema ha sido juez y parte en la crisis. El mandatario fue depuesto el día previo a la celebración de un referendo constituyente declarado ilegal por la Justicia y por el mismo poder legislativo. El 28 de junio, por disposición de la Corte Suprema de Justicia, fue sacado por la fuerza del país y expulsado a Costa Rica.

Dudosa encuesta
John Bihel, asesor político del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, consideró que el diálogo no debe darse por terminado. "Honduras no tiene otra alternativa que la negociación entre las partes; lo acontecido no es más que una suspensión, pero el diálogo se retomará los próximos días", manifestó. Bihel pidió ayer flexibilidad y anunció que los enviados de la OEA volverán pronto, cuando las partes entiendan que deben continuar negociando. Sorprendentemente, el funcionario reveló que según una encuesta hecha por la OEA, de la que no dio más datos, los hondureños favorecen la "tercería" como solución, lo que implica más presión sobre Zelaya. (Reuters-Especial)

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