Una figura que sigue vigente

Por Tomás Gray - Redacción de LA GACETA.

EN EXHIBICION. Varias de las máquinas que manejó Nasif Estéfano se encuentran en su museo, en Concepción.
EN EXHIBICION. Varias de las máquinas que manejó Nasif Estéfano se encuentran en su museo, en Concepción.
Por Tomás Gray 21 Octubre 2009
Había soñado con llegar a la meta y ofrendarle el triunfo a su madre, Elia Chantire. Era su día. Quería hacerlo especial. Ganar la carrera y el título de Turismo Carretera. Estaba preparado. La fiesta iba a ser en su Concepción natal. "La vieja me estará esperando  más contenta que nunca", dijo Nasif Moisés Estéfano por radio antes de meterse en el Falcon azul número 1 con el que esperaba llegar a la gloria. No pudo ser. El destino no lo quiso. Aquel fatídico 21 de octubre de 1973 los fierros pudieron más que la destreza humana y la máquina salió despedida de una curva en Aimogasta. Su vida se apagó ahí, pero su imagen y su recuerdo se mantienen vivos. Aún, después de 36 años.
"Hay tantas anécdotas para contar. Fueron muchos años a la par de Nasif", nos dice Alejandro "Chichí" Molinuevo. El fue su navegante en varias carreras y compañero de la vida. Cuente una, insistimos. "Una vez corríamos en la prueba de Acheral a Amaicha. Era un zonal pero venían los mejores pilotos. Lo hacíamos en un auto estándar y en un momento me dice ’prendé la radio’. Creía que quería escuchar la carrera para ver cómo íbamos y cuando la sintonizo justo estaban anunciando la llegada de los autos. Entonces me dice, ’no, cambiá, poné música’. Así era Nasif", recuerda Molinuevo.
Queremos saber un poco más. Le pedimos otra. "En una carrera mira el reloj, frena y me dice, ’fijate en la rueda trasera’. Le dije que estaba baja. ’No hay tiempo para cambiarla, subí’, me dijo, y entonces llegamos en llanta. Quedamos cuartos. El tramo de vuelta fue tremenda la manera como recuperó el tiempo", contó Molinuevo.
Y..., sí. Anédcotas hay muchas, y cuesta seleccionarlas.
¿Qué significa Nasif para Concepción? "La gente lo recuerda con cariño. Aún tiene sus fanáticos. Fue la máxima figura, sin desmerecer a otros grandes pilotos que dio nuestra tierra", dijo Molinuevo, que también fue presidente del  Auto Club Concepción y de la Federación Tucumana de Automovilismo.
"Llevar el apellido Estéfano es muy fuerte. Para nosotros es una gran satisfacción ver toda la gente que viene a visitar el museo.  También es bueno escuchar las distintas anécdotas que nos cuenta la gente que compartió algún momento con Nasif", comentó Ricardo Estéfano, hijo de Luis, hermano del "Califa", que ofició de anfitrión y nos presenta con orgullo a su hijo de 9 años. "Lleva su nombre, Nasif Moisés, y corre en kart".
"Muchos lo recuerdan como el gran piloto que fue, pero mucho más por haber sido un gran ser humano", añadió Ricardo.
Pasaron 36 años. Su recuerdo sigue y seguirá vigente.

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