20 Octubre 2009 Seguir en 
"El auto no me importa para nada. Después de lo que nos tocó vivir lo único que quiero es que mi hijo supere este trance; todo lo demás me tiene sin cuidado". Visiblemente consternado, el fiscal Carlos Albaca habló con LA GACETA ayer desde su despacho en Tribunales.
El sábado a la madrugada, dos delincuentes interceptaron al joven de 26 años cuando llegaba a su casa en calle Buenos Aires al 200. Rápidamente lo encañonaron y pretendieron meterlo en el baúl del vehículo, un Ford Fiesta, pero como no pudieron lo hicieron subir en el asiento trasero, y que se tirara al piso. Luego dieron varias vueltas y salieron de la capital por la ruta 157. Cuando llegaron a la zona de Los Bulacio lo obligaron a bajarse. "No lo golpearon, pero quedó muy mal psicológicamente. Fue muy feo para todos", explicó Albaca.
Los ladrones le robaron $ 14 y un par de zapatillas, además del automóvil. Cuando lo estaban abandonando llegó otro rodado, en el que iban dos cómplices de los que habían atacado a Albaca y todos escaparon en los dos vehículos.
La búsqueda
Los investigadores creen que el vehículo de Albaca fue utilizado para perpetrar otro atraco, aunque hasta anoche no tenían confirmación. Lo que nadie pudo contestar hasta ahora es dónde está el Ford Fiesta. Los policías recorrieron distintas rutas, incluida la 307, pero no hallaron ni rastros del rodado. Incluso pidieron informes a la Policía de Santiago del Estero para saber si no había sido llevado a alguno de los varios desarmaderos que hay en esa provincia.
Albaca (h) logró caminar hasta una casa de Los Bulacio donde pidió ayuda y le dieron un teléfono celular con el cual le mandó un mensaje de texto a su hermano diciéndole dónde estaba. Luego su padre y los policías fueron a buscarlo. Estaba ileso, pero muy asustado. Los delincuentes no sabían que era hijo del fiscal
El sábado a la madrugada, dos delincuentes interceptaron al joven de 26 años cuando llegaba a su casa en calle Buenos Aires al 200. Rápidamente lo encañonaron y pretendieron meterlo en el baúl del vehículo, un Ford Fiesta, pero como no pudieron lo hicieron subir en el asiento trasero, y que se tirara al piso. Luego dieron varias vueltas y salieron de la capital por la ruta 157. Cuando llegaron a la zona de Los Bulacio lo obligaron a bajarse. "No lo golpearon, pero quedó muy mal psicológicamente. Fue muy feo para todos", explicó Albaca.
Los ladrones le robaron $ 14 y un par de zapatillas, además del automóvil. Cuando lo estaban abandonando llegó otro rodado, en el que iban dos cómplices de los que habían atacado a Albaca y todos escaparon en los dos vehículos.
La búsqueda
Los investigadores creen que el vehículo de Albaca fue utilizado para perpetrar otro atraco, aunque hasta anoche no tenían confirmación. Lo que nadie pudo contestar hasta ahora es dónde está el Ford Fiesta. Los policías recorrieron distintas rutas, incluida la 307, pero no hallaron ni rastros del rodado. Incluso pidieron informes a la Policía de Santiago del Estero para saber si no había sido llevado a alguno de los varios desarmaderos que hay en esa provincia.
Albaca (h) logró caminar hasta una casa de Los Bulacio donde pidió ayuda y le dieron un teléfono celular con el cual le mandó un mensaje de texto a su hermano diciéndole dónde estaba. Luego su padre y los policías fueron a buscarlo. Estaba ileso, pero muy asustado. Los delincuentes no sabían que era hijo del fiscal







