20 Octubre 2009 Seguir en 
MONTEVIDEO.- El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, se abrazó ayer públicamente con el candidato presidencial oficialista José Mujica, en lo que fue considerado una señal de reconciliación, a seis días de las elecciones nacionales. El encuentro se produjo en el puerto de Montevideo durante un acto por el retorno del buque escuela "Capitán Miranda" de la marina uruguaya que cerró un nuevo viaje de instrucción por el mundo.
Fue la primera vez que los dos líderes de la izquierda uruguaya se encontraron luego del distanciamiento que se produjo hace un mes, cuando Vázquez dijo en Nueva York que no compartía algunas expresiones públicas de su compañero de partido. "Algunas de las declaraciones están dentro del programa del FA (Frente Amplio) y otras no. De estas últimas hay algunas que son simplemente estupideces que no comparto", había dicho Vázquez a periodistas uruguayos que lo acompañaron durante una visita oficial a EEUU. Días antes, Mujica había lanzado duros conceptos contra los políticos argentinos en general.
Aquel pronunciamiento de Vázquez generó cortocircuitos internos en la izquierda pero sin llegar a una fractura. Mujica evitó entrar en una confrontación que pudiera comprometer el triunfo de la izquierda en las elecciones del 25.
Como una bendición
El abrazo entre ambos tiene la mayor significación política para este último tramo de la campaña electoral, dijo el politólogo Adolfo Garcé, del Instituto de Ciencia Política de la estatal Universidad de la República, que pronosticó mejores posibilidades para que el Frente Amplio gane en primera vuelta. "El Frente es favorito, no porque Mujica haya hecho una buena campaña, sino por la gestión del gobierno, que fue exitosa", dijo. Vázquez dejará el cargo el 1 de marzo del 2010 con un promedio de 65% de aprobación de la ciudadanía, aunque el FA reúne una intención de voto que ronda el 45%.
Para ganar en primera vuelta, un candidato debe obtener la mitad más uno de los votos emitidos, de lo contrario, habrá una segunda vuelta el 29 de noviembre. La batalla final se centra en los votantes indecisos, que llegan a casi un 10%, cifra nunca alcanzada a esta altura de la campaña.
Además de la elección de Presidente y vice, el domingo se renovará totalmente el Congreso bicameral y se celebrarán dos plebiscitos: uno para anular la ley que perdonó a militares y a policías violadores de los derechos humanos en la última dictadura (1973-1985), y otro para habilitar el voto por correo de quienes viven fuera del país. (Reuters-Télam)
Fue la primera vez que los dos líderes de la izquierda uruguaya se encontraron luego del distanciamiento que se produjo hace un mes, cuando Vázquez dijo en Nueva York que no compartía algunas expresiones públicas de su compañero de partido. "Algunas de las declaraciones están dentro del programa del FA (Frente Amplio) y otras no. De estas últimas hay algunas que son simplemente estupideces que no comparto", había dicho Vázquez a periodistas uruguayos que lo acompañaron durante una visita oficial a EEUU. Días antes, Mujica había lanzado duros conceptos contra los políticos argentinos en general.
Aquel pronunciamiento de Vázquez generó cortocircuitos internos en la izquierda pero sin llegar a una fractura. Mujica evitó entrar en una confrontación que pudiera comprometer el triunfo de la izquierda en las elecciones del 25.
Como una bendición
El abrazo entre ambos tiene la mayor significación política para este último tramo de la campaña electoral, dijo el politólogo Adolfo Garcé, del Instituto de Ciencia Política de la estatal Universidad de la República, que pronosticó mejores posibilidades para que el Frente Amplio gane en primera vuelta. "El Frente es favorito, no porque Mujica haya hecho una buena campaña, sino por la gestión del gobierno, que fue exitosa", dijo. Vázquez dejará el cargo el 1 de marzo del 2010 con un promedio de 65% de aprobación de la ciudadanía, aunque el FA reúne una intención de voto que ronda el 45%.
Para ganar en primera vuelta, un candidato debe obtener la mitad más uno de los votos emitidos, de lo contrario, habrá una segunda vuelta el 29 de noviembre. La batalla final se centra en los votantes indecisos, que llegan a casi un 10%, cifra nunca alcanzada a esta altura de la campaña.
Además de la elección de Presidente y vice, el domingo se renovará totalmente el Congreso bicameral y se celebrarán dos plebiscitos: uno para anular la ley que perdonó a militares y a policías violadores de los derechos humanos en la última dictadura (1973-1985), y otro para habilitar el voto por correo de quienes viven fuera del país. (Reuters-Télam)







