20 Octubre 2009 Seguir en 
"Queremos que nos lleven a la cárcel. Aquí nos van a matar a todos". Los gritos resonaron en el sector III de la alcaidía de la Dirección General de Investigaciones. Después se escucharon fuertes ruidos y comenzó a salir humo. Dos internos y un policía sufrieron quemaduras leves el domingo a la noche cuando los primeros incendiaron un colchón y una colcha durante una violenta protesta. Tras el incidente la alcaidía quedó inutilizada por lo que los 29 presos que estaban alojados allí debieron ser trasladados a comisarías.
La protesta se desató pasadas las 23. Según fuentes policiales, Diego Hernán Espinosa fue quien comenzó la protesta. "Gritaba que los presos de los otros sectores (el I y el II) querían matarlo. No se entiende, ya que son celdas separadas", explicó la fuente consultada. Entonces Espinosa -un preso que había estado prófugo y que fue recapturado la semana pasada por la Policía-, puso un colchón sobre la reja y le prendió fuego, presumiblemente con un encendedor. Como el colchón era de goma espuma las llamas se extendieron rápidamente. Los agentes de la guardia, entre ellos Víctor Daniel Díaz Alderete, intentaron entrar, pero la traba del candado se había dilatado, por lo que no se podía utilizar la llave. Entonces lo barretearon y sacaron a los tres internos. Para ese momento habían llegado bomberos y otros policías, entre ellos los jefes de la dependencia, Raúl Ferreira y René Aguirre, y los titulares de la fuerza de seguridad, Nicolás Barrera y Hugo Sánchez. También arribaron abogados defensores y familiares de los detenidos, a quienes permitieron constatar que no había heridos graves. El abogado Roberto Flores, defensor de Espinosa, interpuso un hábeas corpus a favor de su cliente para prevenir algún tipo de ataque de los otros detenidos, según advirtió el letrado. "Es impensable que haya tantos detenidos en este lugar. Era lógico que podía pasar algo como esto. Todas las comisarías están igual, son un polvorín y no se sabe cuándo pueden estallar", advirtió Flores.
Falta de espacio
La situación puso nuevamente sobre el tapete un gravísimo problema: la falta de lugares para detenidos en la provincia. Según especificaron fuentes policiales, ayer había 320 detenidos en toda la provincia. "Es un tema muy difícil de resolver y permanentemente estamos controlando para no tener problemas, pero tenemos que trabajar con la infraestructura que tenemos", dijo Sánchez, ante una consulta de LA GACETA. El funcionario advirtió que el problema se incrementa ante la cantidad de operativos que se concretan a diario. "Por día, sobre todo entre el jueves y el domingo, se detienen hasta ocho personas", indicó.
Orden incumplida
Funcionarios del Servicio Penitenciario dijeron que actualmente hay cerca de 900 internos en Villa Urquiza, y que no hay más lugar. "Se están dando 10 cupos cada 15 días, pero para eso tienen que tener todos los análisis obligatorios, entre ellos el de VIH", dijeron allegados al director Roberto Guyot. Incluso se está incumpliendo una acordada de la Corte Suprema de Justicia, que habían ordenado que los detenidos que ya estuvieron bajo el régimen de prisión preventiva debían ser encarcelados. Entre ellos, por ejemplo, los acusados de formar parte de "La banda de la gruta" siguen en comisarías o en brigadas, y aún no fueron trasladados al penal. La situación incluso conlleva el peligro de fugas ya que varias de las comisarías están en pésimo estado edilicio.
En el ámbito de la Unidad Regional Capital es donde hay más detenidos alojados en comisarías: 118 por delitos y 22 por contravenciones. Le sigue la Regional Sur, donde hay 59 detenidos con causas procesales y cuatro por contravenciones. En la Este hay 50 presos por delitos y cuatro por contravenciones, en la Oeste hay 19 procesados y tres contravencionales y en la Norte, 36 por delitos y nueve contravencionales.
La Policía había presentado un proyecto para trasladar la Dirección General de Investigaciones al mercadito de Barrio Jardín (donde ya funciona la División Homicidios) y construir en el edificio de la calle Junín al 800 una gran alcaidía para detenidos, pero el proyecto quedó paralizado por falta de fondos.
Se reinaugurará la seccional 13a
Los trabajos realizados por el grupo de ingenieros en la seccional 13a (Magallanes y avenida Alem) ya fueron terminados y sólo falta decidir el día de la inauguración. La vieja comisaría fue tirada abajo y reconstruida totalmente, tal como ya se había hecho con la seccional 4a en San Cayetano. En la que por distintos motivos aún no se iniciaron los trabajos es en la 1a, en calle San Martín al 200.
La protesta se desató pasadas las 23. Según fuentes policiales, Diego Hernán Espinosa fue quien comenzó la protesta. "Gritaba que los presos de los otros sectores (el I y el II) querían matarlo. No se entiende, ya que son celdas separadas", explicó la fuente consultada. Entonces Espinosa -un preso que había estado prófugo y que fue recapturado la semana pasada por la Policía-, puso un colchón sobre la reja y le prendió fuego, presumiblemente con un encendedor. Como el colchón era de goma espuma las llamas se extendieron rápidamente. Los agentes de la guardia, entre ellos Víctor Daniel Díaz Alderete, intentaron entrar, pero la traba del candado se había dilatado, por lo que no se podía utilizar la llave. Entonces lo barretearon y sacaron a los tres internos. Para ese momento habían llegado bomberos y otros policías, entre ellos los jefes de la dependencia, Raúl Ferreira y René Aguirre, y los titulares de la fuerza de seguridad, Nicolás Barrera y Hugo Sánchez. También arribaron abogados defensores y familiares de los detenidos, a quienes permitieron constatar que no había heridos graves. El abogado Roberto Flores, defensor de Espinosa, interpuso un hábeas corpus a favor de su cliente para prevenir algún tipo de ataque de los otros detenidos, según advirtió el letrado. "Es impensable que haya tantos detenidos en este lugar. Era lógico que podía pasar algo como esto. Todas las comisarías están igual, son un polvorín y no se sabe cuándo pueden estallar", advirtió Flores.
Falta de espacio
La situación puso nuevamente sobre el tapete un gravísimo problema: la falta de lugares para detenidos en la provincia. Según especificaron fuentes policiales, ayer había 320 detenidos en toda la provincia. "Es un tema muy difícil de resolver y permanentemente estamos controlando para no tener problemas, pero tenemos que trabajar con la infraestructura que tenemos", dijo Sánchez, ante una consulta de LA GACETA. El funcionario advirtió que el problema se incrementa ante la cantidad de operativos que se concretan a diario. "Por día, sobre todo entre el jueves y el domingo, se detienen hasta ocho personas", indicó.
Orden incumplida
Funcionarios del Servicio Penitenciario dijeron que actualmente hay cerca de 900 internos en Villa Urquiza, y que no hay más lugar. "Se están dando 10 cupos cada 15 días, pero para eso tienen que tener todos los análisis obligatorios, entre ellos el de VIH", dijeron allegados al director Roberto Guyot. Incluso se está incumpliendo una acordada de la Corte Suprema de Justicia, que habían ordenado que los detenidos que ya estuvieron bajo el régimen de prisión preventiva debían ser encarcelados. Entre ellos, por ejemplo, los acusados de formar parte de "La banda de la gruta" siguen en comisarías o en brigadas, y aún no fueron trasladados al penal. La situación incluso conlleva el peligro de fugas ya que varias de las comisarías están en pésimo estado edilicio.
En el ámbito de la Unidad Regional Capital es donde hay más detenidos alojados en comisarías: 118 por delitos y 22 por contravenciones. Le sigue la Regional Sur, donde hay 59 detenidos con causas procesales y cuatro por contravenciones. En la Este hay 50 presos por delitos y cuatro por contravenciones, en la Oeste hay 19 procesados y tres contravencionales y en la Norte, 36 por delitos y nueve contravencionales.
La Policía había presentado un proyecto para trasladar la Dirección General de Investigaciones al mercadito de Barrio Jardín (donde ya funciona la División Homicidios) y construir en el edificio de la calle Junín al 800 una gran alcaidía para detenidos, pero el proyecto quedó paralizado por falta de fondos.
Se reinaugurará la seccional 13a
Los trabajos realizados por el grupo de ingenieros en la seccional 13a (Magallanes y avenida Alem) ya fueron terminados y sólo falta decidir el día de la inauguración. La vieja comisaría fue tirada abajo y reconstruida totalmente, tal como ya se había hecho con la seccional 4a en San Cayetano. En la que por distintos motivos aún no se iniciaron los trabajos es en la 1a, en calle San Martín al 200.







