20 Octubre 2009 Seguir en 
CONCEPCION.- Las escuelas rurales son blancos fáciles y frecuentes de la incursión de ladrones. El problema se acentuó últimamente, y preocupa a padres y vecinos que advierten sobre el daño patrimonial que sufren los establecimientos escolares y los niños, que se quedan sin material didáctico.
La escuela 15 de Pampa Mayo (Simoca) fue una de las últimas en ser saqueada, el fin de semana. Días antes los ladrones se habían ensañado con la escuela de Balderrama, del departamento de Leales.
De la escuela 15 los malvivientes se llevaron tres computadoras, dos televisores, un reproductor de DVD y un equipo de audio, entre otros elementos. Para perpetrar la sustracción, destruyeron parte de una cerca perimetral y las puertas de acceso a las aulas en que permanecían los objetos robados. Se trató del tercer robo que sufrió el establecimiento educativo en los últimos dos años. "Los chicos se quedaron sin laboratorio de informática y sin otros elementos. Es lamentable. Se necesitan medidas firmes contra los delincuentes, porque no miden el daño que ocasionan", comentó Raúl Alberto Gutiérrez, presidente de la Comisión de Padres de la escuela de Pampa Mayo. "El tema es que nuestros hijos no tienen otra chance de acceder al conocimiento de la computación sino es en la escuela. Todos somos de familias humildes y vivimos alejados de la ciudad", añadió.
Gutiérrez afirmó que ni siquiera la contratación de un sereno sería una solución. "Antes había en el local un hombre que lo cuidaba. Una vez lo redujeron a punta de pistola, lo golpearon y lo dejaron maniatado", recordó. Opinó que el Ministerio de Educación de la Provincia debería instrumentar en las escuelas rurales un sistema de alarma conectada con las comisarías más cercanas. "Es de la única forma de mantener un control sobre las escuelas. Los ladrones actúan siempre en las noches de los fines de semana cuando la policía concentra su labor de seguridad en las ciudades", apuntó Gutiérrez.
El jefe de la comisaría de Simoca, Carlos Páez, negó que en la zona sean frecuentes los robos en escuelas. "Fue un hecho aislado y sobre el cual se está trabajando para detener a los autores. Lamentablemente sucedió en un fin de semana largo y fue advertido recién el martes, cuando volvió el personal docente. Hacemos recorridos permanentes por el lugar, pese a que está a más de seis kilómetros de la ciudad, y entre matorrales", indicó. (C)
La escuela 15 de Pampa Mayo (Simoca) fue una de las últimas en ser saqueada, el fin de semana. Días antes los ladrones se habían ensañado con la escuela de Balderrama, del departamento de Leales.
De la escuela 15 los malvivientes se llevaron tres computadoras, dos televisores, un reproductor de DVD y un equipo de audio, entre otros elementos. Para perpetrar la sustracción, destruyeron parte de una cerca perimetral y las puertas de acceso a las aulas en que permanecían los objetos robados. Se trató del tercer robo que sufrió el establecimiento educativo en los últimos dos años. "Los chicos se quedaron sin laboratorio de informática y sin otros elementos. Es lamentable. Se necesitan medidas firmes contra los delincuentes, porque no miden el daño que ocasionan", comentó Raúl Alberto Gutiérrez, presidente de la Comisión de Padres de la escuela de Pampa Mayo. "El tema es que nuestros hijos no tienen otra chance de acceder al conocimiento de la computación sino es en la escuela. Todos somos de familias humildes y vivimos alejados de la ciudad", añadió.
Gutiérrez afirmó que ni siquiera la contratación de un sereno sería una solución. "Antes había en el local un hombre que lo cuidaba. Una vez lo redujeron a punta de pistola, lo golpearon y lo dejaron maniatado", recordó. Opinó que el Ministerio de Educación de la Provincia debería instrumentar en las escuelas rurales un sistema de alarma conectada con las comisarías más cercanas. "Es de la única forma de mantener un control sobre las escuelas. Los ladrones actúan siempre en las noches de los fines de semana cuando la policía concentra su labor de seguridad en las ciudades", apuntó Gutiérrez.
El jefe de la comisaría de Simoca, Carlos Páez, negó que en la zona sean frecuentes los robos en escuelas. "Fue un hecho aislado y sobre el cual se está trabajando para detener a los autores. Lamentablemente sucedió en un fin de semana largo y fue advertido recién el martes, cuando volvió el personal docente. Hacemos recorridos permanentes por el lugar, pese a que está a más de seis kilómetros de la ciudad, y entre matorrales", indicó. (C)







