19 Octubre 2009 Seguir en 
Supuestas estafas. Denuncias y contradenuncias. Versiones cruzadas. La fiscala Adriana Reinoso Cuello, que investiga el caso de los tres policías imputados de haber cobrado una coima en Bella Vista, se encontró con una causa compleja, con varias aristas que deberán ser analizadas. Por ello, esta semana serán citados Ariel Arturo Fernández Fara y Jorge Nieva, dos comerciantes que tienen un papel protagónico para los investigadores. En primera instancia, ambos declararán como testigos. Por otra parte, aún no está establecido si hubo un cuarto policía implicado en el presunto cohecho.
El 7 octubre, según el expediente, Nieva le pagó $ 48.300 a Fernández Fara a cambio de 700 bolsas de azúcar. Los investigadores aún no establecieron por qué el vendedor se demoró en entregar la mercadería. Según dijo él en su declaración, estaba encargando los certificados para que retirara las bolsas. Nieva, en tanto, asegura que el comerciante lo había estafado. Por ello, dijo, se contactó con personal de la Brigada Oeste. Fernández Fara sostiene que Nieva regresó el 8 de octubre a su casa, escoltado por tres policías, y que fue presionado para devolver parte del dinero. Según dijo, entregó $ 40.000 y quedó en darle el resto después. El hombre asegura que los policías regresaron poco después y le exigieron $ 4.000. "Reuní $ 3.500 y se los di. Les dije que después les iba a dar el resto", indicó Fernández Fara. Cuando los uniformados se marcharon, la madre del comerciante, María Tránsito Fara, realizó la denuncia. Reinoso Cuello dispuso que personal del Departamento de Inteligencia Criminal (D2) intervenga en el caso. Los investigadores fotocopiaron dos billetes de $ 100 y se lo entregaron a Fara. Luego, se escondieron en una habitación de la casa de la mujer y aguardaron la llegada de los tres policías sospechosos.
Según la denuncia, al lugar llegaron los oficiales Pablo Daniel Quiroga y Pablo Francisco Herrera, y el cabo Francisco Rodolfo Rodrigo. El informe oficial indica que cuando uno de ellos recibió el dinero, los agentes del D2 entraron y los arrestaron. Segundos antes, indica el parte policial, el que tenía los billetes los dejó caer al suelo.
La fiscala Reinoso Cuello investiga si los jefes de la Brigada Oeste estaban al tanto del accionar de los policías imputados de cohecho.
El 7 octubre, según el expediente, Nieva le pagó $ 48.300 a Fernández Fara a cambio de 700 bolsas de azúcar. Los investigadores aún no establecieron por qué el vendedor se demoró en entregar la mercadería. Según dijo él en su declaración, estaba encargando los certificados para que retirara las bolsas. Nieva, en tanto, asegura que el comerciante lo había estafado. Por ello, dijo, se contactó con personal de la Brigada Oeste. Fernández Fara sostiene que Nieva regresó el 8 de octubre a su casa, escoltado por tres policías, y que fue presionado para devolver parte del dinero. Según dijo, entregó $ 40.000 y quedó en darle el resto después. El hombre asegura que los policías regresaron poco después y le exigieron $ 4.000. "Reuní $ 3.500 y se los di. Les dije que después les iba a dar el resto", indicó Fernández Fara. Cuando los uniformados se marcharon, la madre del comerciante, María Tránsito Fara, realizó la denuncia. Reinoso Cuello dispuso que personal del Departamento de Inteligencia Criminal (D2) intervenga en el caso. Los investigadores fotocopiaron dos billetes de $ 100 y se lo entregaron a Fara. Luego, se escondieron en una habitación de la casa de la mujer y aguardaron la llegada de los tres policías sospechosos.
Según la denuncia, al lugar llegaron los oficiales Pablo Daniel Quiroga y Pablo Francisco Herrera, y el cabo Francisco Rodolfo Rodrigo. El informe oficial indica que cuando uno de ellos recibió el dinero, los agentes del D2 entraron y los arrestaron. Segundos antes, indica el parte policial, el que tenía los billetes los dejó caer al suelo.
La fiscala Reinoso Cuello investiga si los jefes de la Brigada Oeste estaban al tanto del accionar de los policías imputados de cohecho.







