19 Octubre 2009 Seguir en 
Cinco internos del penal de Villa Urquiza fueron sorprendidos durante la tarde de ayer con estupefacientes en su poder, durante requisas practicadas por guardiacárceles en las celdas y en los pasillos de la penitenciaría más importante de la provincia. También se halló marihuana en un calabozo abandonado, y se desconoce quién dejó allí la droga.
Cerca de las 15, un joven de 17 años que estaba alojado en la Unidad 6 fue a visitar a un hermano suyo, de 22, que purga una pena por robo agravado en la Unidad 2. Dos guardiacárceles que pasaron junto a la celda notaron algo extraño y procedieron a requisarlos. El mayor de ellos tenía nueve "bagullos" de marihuana ocultos en su ropa interior y $ 59. Además, dentro del calabozo encontraron dos pequeños trozos más de esa misma droga.
Minutos más tarde, durante una revisión general en otras partes del penal, encontraron marihuana que estaba escondida dentro del armario de una celda abandonada. Los guardiacárceles no lograron advertir quién había dejado allí la droga.
El tercer procedimiento tuvo lugar en uno de los pasillos de la penitenciaría. Los empleados de la cárcel vieron a un interno que caminaba apresuradamente por un pasillo y ceñía con fuerza sus puños. Cuando le preguntaron qué llevaba en las manos, se puso nervioso. Al revisarlo, notaron que tenía una "bochita" de tres gramos de cocaína. Finalmente, los guardiacárceles sorprendieron a dos internos que estaban en una celda de la Unidad 2 y que tenían dos "bagullos" de marihuana ocultos en el bolsillo del pantalón.
Esta semana, el juez federal Mario Agustín Racedo decidirá si cita a declarar a los internos que fueron sorprendidos con droga en su poder.
El director de Institutos Penales, Roberto Guyot, ordenó una serie de requisas sorpresa en toda la institución, como consecuencia de un informe realizado por orden de la sala II de la Cámara Penal que fue difundido recientemente por LA GACETA.
En agosto del año pasado, los jueces Emilio Herrera Molina y Alberto Piedrabuena notaron que varios de los internos a su cargo evidenciaban signos de haber consumido drogas. Por ello, ordenaron una serie de estudios médicos, que fueron realizados en conjunto con la Secretaría de Adicciones de la Provincia y la Dirección de Institutos Penales. Los estudios revelaron que de los 114 presos examinados, el 65% había consumido estupefacientes. La mayoría había mezclado marihuana con cocaína, con psicofármacos e incluso con morfina.
Los jueces remitieron los resultados del estudio a la Justicia Federal, al Ministerio de Seguridad Ciudadana y a la Corte Suprema.
No hubo hasta el momento ninguna respuesta oficial. Según la hipótesis de los magistrados, hay responsabilidad de los guardiacárceles en la distribución de los estupefacientes.
Cerca de las 15, un joven de 17 años que estaba alojado en la Unidad 6 fue a visitar a un hermano suyo, de 22, que purga una pena por robo agravado en la Unidad 2. Dos guardiacárceles que pasaron junto a la celda notaron algo extraño y procedieron a requisarlos. El mayor de ellos tenía nueve "bagullos" de marihuana ocultos en su ropa interior y $ 59. Además, dentro del calabozo encontraron dos pequeños trozos más de esa misma droga.
Minutos más tarde, durante una revisión general en otras partes del penal, encontraron marihuana que estaba escondida dentro del armario de una celda abandonada. Los guardiacárceles no lograron advertir quién había dejado allí la droga.
El tercer procedimiento tuvo lugar en uno de los pasillos de la penitenciaría. Los empleados de la cárcel vieron a un interno que caminaba apresuradamente por un pasillo y ceñía con fuerza sus puños. Cuando le preguntaron qué llevaba en las manos, se puso nervioso. Al revisarlo, notaron que tenía una "bochita" de tres gramos de cocaína. Finalmente, los guardiacárceles sorprendieron a dos internos que estaban en una celda de la Unidad 2 y que tenían dos "bagullos" de marihuana ocultos en el bolsillo del pantalón.
Esta semana, el juez federal Mario Agustín Racedo decidirá si cita a declarar a los internos que fueron sorprendidos con droga en su poder.
El director de Institutos Penales, Roberto Guyot, ordenó una serie de requisas sorpresa en toda la institución, como consecuencia de un informe realizado por orden de la sala II de la Cámara Penal que fue difundido recientemente por LA GACETA.
En agosto del año pasado, los jueces Emilio Herrera Molina y Alberto Piedrabuena notaron que varios de los internos a su cargo evidenciaban signos de haber consumido drogas. Por ello, ordenaron una serie de estudios médicos, que fueron realizados en conjunto con la Secretaría de Adicciones de la Provincia y la Dirección de Institutos Penales. Los estudios revelaron que de los 114 presos examinados, el 65% había consumido estupefacientes. La mayoría había mezclado marihuana con cocaína, con psicofármacos e incluso con morfina.
Los jueces remitieron los resultados del estudio a la Justicia Federal, al Ministerio de Seguridad Ciudadana y a la Corte Suprema.
No hubo hasta el momento ninguna respuesta oficial. Según la hipótesis de los magistrados, hay responsabilidad de los guardiacárceles en la distribución de los estupefacientes.







