Además de ser violentos asaltantes, traficaban estupefacientes

Durante un allanamiento concretado en "La Bombilla" se secuestró cocaína y porros, cuando en realidad buscaban dos celulares.

18 Octubre 2009
Yendo tras los pasos de una banda de asaltantes que tenían aterrados a los vecinos de "La Bombilla", la Policía se topó con  un dealer que ocultaba marihuana y cocaína en su casa. El joven fue arrestado y puesto a disposición de la Justicia Federal.
El lunes a la tarde, Martín Farías Castro, de 20 años, y una joven de 16, denunciaron en la seccional 6a que habían sufrido un asalto. Asustados, les contaron a los policías que tres jóvenes delgados les habían robado sus celulares, luego de amenazarlos con cuchillos tipo sierrita.
Poco después, entró a la comisaría Carolina Ibáñez Marac, de 22 años, quien dijo que esa madrugada había llegado en un taxi a su casa, situada en "La Bombilla". Cuando estaba en la puerta de su casa, relató, la sorprendieron tres muchachos, que la obligaron a entrar a la vivienda. Los delincuentes, que estaban armados con un revólver y un cuchillo, le robaron dos teléfonos celulares y huyeron.
Las descripciones que realizaron las tres víctimas eran coincidentes. Así, los investigadores lograron averiguar que los integrantes de la banda eran unos muchachos conocidos como "Garrón", "El Porteño" y "El Negro".
Este último fue arrestado el miércoles a la mañana en la esquina de calles Thames y pasaje Uruguay. Dos oficiales, supervisados por el comisario Miguel Alanís, patrullaban esa zona cuando vieron al joven. Luego de una breve persecución, lograron arrestarlo. "El Negro" tenía un cuchillo sierrita escondido entre sus ropas, por lo que el fiscal Arnoldo Suasnábar dispuso su aprehensión.
Ayer, los policías salieron en busca de los otros dos asaltantes. El juez de Instrucción, Alfonso Zottoli, le otorgó una orden de allanamiento a Suasnábar, por lo que una comisión a cargo de los comisarios Alanís, José Díaz y Heberto Cortez realizó los operativos.
En la casa de "Garrón", los policías no encontraron nada de interés para la causa. Sin embargo, en la del "Porteño" se llevaron una sorpresa.
Los atendió un muchacho de unos 20 años. "Yo soy el dueño de casa. Pasen", les dijo el joven al ver la orden del juez.
Durante varios minutos recorrieron la propiedad sin mayores novedades, hasta que en el armario del dormitorio principal encontraron una bolsa plástica. Al abrirla, hallaron las drogas. Especialistas de la Digedrop determinaron que se trataba de 239 gramos de cocaína de alta pureza y de 155 porros (unos 130 gramos de marihuana).
Suasnábar, al ser notificado, se inhibió de intervenir en la causa y le dio lugar al juez federal Mario Racedo, quien dispuso la detención del dueño de casa.

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