Proveían droga al corredor Lules-Famaillá

Dos hermanos que, según los vecinos, eran los principales vendedores de cocaína y marihuana fueron arrestados por los investigadores. Los hombres se habían construido lujosas casas, que desentonaban con las del resto del barrio 25 de Mayo. El seguimiento.

PRODUCTO DE LA VENTA. El menor de los acusados tenía en su casa más de $ 8.000 y varias tizas de cocaína. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
PRODUCTO DE LA VENTA. El menor de los acusados tenía en su casa más de $ 8.000 y varias tizas de cocaína. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
18 Octubre 2009
"¿Quiénes son ustedes? ¿No ven que estoy comiendo?". Los policías, parados en la puerta de la cocina, no podían creer lo que acababan de escuchar de boca del "Gordo". El, sentado ante la mesa, apenas levantó la vista del bife con cebollas y papas que estaba degustando; siguió masticando como si los agentes no estuvieran allí y no dijo nada más. Pero no era el almuerzo lo que le importaba, sino tratar de ganar tiempo e intentar que no le encontraran las 15 tizas de cocaína que tenía en el pantalón. El ardid no funcionó.
Según la Policía, "El Gordo", de 30 años, es uno de los dos vendedores de droga más importantes de Lules. El otro es su hermano, "Fercho", de 31, quien vive a una cuadra de su casa. Ambos fueron arrestados ayer por personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop), luego de una investigación de más de seis meses.
Las casas de "Fercho" y "El Gordo" son de las más coquetas del barrio 25 de Mayo. Los jardines floridos, meticulosamente adornados con estatuas y pequeñas fuentes, resaltan las viviendas de entre las demás. Para disuadir a todo aquel que quiera acercarse a sus propiedades habían tomado todas las medidas de seguridad: alarmas, verjas, rejas y hasta perros protegían sus moradas.
Los vecinos, en poco tiempo, comprendieron cómo habían logrado prosperar económicamente ambos jóvenes, que no tenían ninguna profesión y apenas si salían de sus casas de vez en cuando.
Cada noche, decenas de adolescentes y adultos llegaban desde distintos barrios -e incluso desde Famaillá- y llamaban a la puerta del "Gordo" o de "Fercho". Luego de un breve diálogo, se marchaban.
En abril, los policías recibieron la primera denuncia telefónica de un vecino. En las siguientes semanas, los llamados eran incesantes. Por ello, una comisión supervisada por los comisarios Fabián Salvatore, Guido Romano y Francisco Juárez comenzó a investigar qué ocurría en barrio 25 de Mayo.
Cuando le informaron la situación al juez federal Mario Racedo, este ordenó cuatro allanamientos en Lules. Dos de los operativos fueron concretados ayer al mediodía, y los objetivos fueron las casas ambos hermanos. Un equipo conformado por los oficiales Jorge Nacuse, Jesús Carrizo, Ramón Racedo y Omar Flores, entre otros, llevó a cabo los procedimientos, con la colaboración del grupo especial CERO y de personal de Aduana.
En poder del "Gordo", los investigadores encontraron 450 gramos de cocaína, $ 8.800 en efectivo y un anotador donde llevaba las cuentas de su "negocio". "Por favor, no me lleven", dijo el hombre, llorando, mientras los policías lo esposaban.
 En la vivienda de "Fercho", se incautaron de un kilo de marihuana, tres tizas de cocaína y $ 1.000.
Tras el operativo, los vecinos se mostraron conformes. "Acá todos sabíamos qué pasaba. Era raro que tengan semejantes casas (sic) sin trabajar", dijo una mujer, que prefirió no dar a conocer su nombre. Otra mujer también sentó su postura: "este es un barrio tranquilo; queríamos que se vayan lo antes posible".
Los hermanos deberán declarar esta semana ante Racedo. Los investigadores sospechan que "Fercho" y "El Gordo" les proveían droga a otros dealers de Lules y Famaillá. También deberán determinar quién les entregaba a los detenidos la cocaína y la marihuana que vendían.

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