17 Octubre 2009 Seguir en 
PARIS.- Los agricultores franceses bloquearon ayer la avenida Champs Elysees, donde quemaron neumáticos, como parte de una ola de protestas en todo el país para demandar asistencia del Gobierno como ayuda para que puedan enfrentar un desplome de sus ingresos.
El principal sindicato de los agricultores, Fnsea, convocó a las protestas para impulsar su exigencia de un paquete de 1.400 millones de euros (U$S 2.100 millones), que incluye alivios fiscales y ayuda directa a los establecimientos agrícolas en problemas.
Presionados por la abundancia de cosechas, los precios de los granos, las frutas y las verduras se han derrumbado. El índice general de precios agrícolas publicado por el instituto nacional de estadísticas, Insee, cayó un 15% en base anual en agosto.
El ministro de Agricultura, Bruno Le Maire, dijo que eso se ha traducido en una erosión de los ingresos de entre el 10% y el 20% para los productores este año.
Le Maire señaló que entendía "el malestar de todos los agricultores" y que estaba dispuesto a proponer un plan que los ayude a capear la crisis. "Voy a plantear un plan de apoyo global para la agricultura que incluirá en particular recortes de impuestos para los ingresos del 2009. Vamos a analizar qué es lo justo y razonable", indicó.
Le Maire también ha prometido presionar en la Unión Europea para aumentar la regulación del sector. Muchos agricultores responsabilizan a la desregulación y la eliminación de las cuotas por sus problemas económicos. Mientras Le Maire hablaba, las protestas se extendían por toda Francia.
En París, decenas de agricultores quemaron neumáticos en Champs Elysees, fuera del elegante restaurante Fouquet's, donde el presidente Nicolas Sarkozy celebró su victoria electoral del 2007 junto a sus adinerados amigos.
"Sarkozy, ¿este es el precio que deben pagar los agricultores?", decía uno de los carteles colocados fuera del lugar. (Reuters)
El principal sindicato de los agricultores, Fnsea, convocó a las protestas para impulsar su exigencia de un paquete de 1.400 millones de euros (U$S 2.100 millones), que incluye alivios fiscales y ayuda directa a los establecimientos agrícolas en problemas.
Presionados por la abundancia de cosechas, los precios de los granos, las frutas y las verduras se han derrumbado. El índice general de precios agrícolas publicado por el instituto nacional de estadísticas, Insee, cayó un 15% en base anual en agosto.
El ministro de Agricultura, Bruno Le Maire, dijo que eso se ha traducido en una erosión de los ingresos de entre el 10% y el 20% para los productores este año.
Le Maire señaló que entendía "el malestar de todos los agricultores" y que estaba dispuesto a proponer un plan que los ayude a capear la crisis. "Voy a plantear un plan de apoyo global para la agricultura que incluirá en particular recortes de impuestos para los ingresos del 2009. Vamos a analizar qué es lo justo y razonable", indicó.
Le Maire también ha prometido presionar en la Unión Europea para aumentar la regulación del sector. Muchos agricultores responsabilizan a la desregulación y la eliminación de las cuotas por sus problemas económicos. Mientras Le Maire hablaba, las protestas se extendían por toda Francia.
En París, decenas de agricultores quemaron neumáticos en Champs Elysees, fuera del elegante restaurante Fouquet's, donde el presidente Nicolas Sarkozy celebró su victoria electoral del 2007 junto a sus adinerados amigos.
"Sarkozy, ¿este es el precio que deben pagar los agricultores?", decía uno de los carteles colocados fuera del lugar. (Reuters)







