16 Octubre 2009 Seguir en 
LOS ANGELES, California.- Jaycee Lee Dugard, la joven que fue secuestrada a los 11 años, que vivió encerrada en la casa de su captor y que tuvo dos hijas con él, mostró finalmente su rostro. Es hermosa, ahora tiene 29 años, y su pelo rubio y algo rizado es ahora lacio y castaño. La revista "People" le dedicó su tapa en la última edición, y una frase que conmueve y pone en evidencia la fortaleza de esta mujer: "me siento muy feliz de haber regresado". De este modo quiso compartir la felicidad de volver al mundo real y de estar con su familia.
Jaycee Lee vive hoy con su madre, Terry Probyn; con sus dos hijas, Angel, de 15 años, y Starlit, de 11, y su hermana Shayna. Esta era apenas un bebé cuando Jaycee fue secuestrada de su casa en South Lake Tahoe, en 1991, por Phillip Garrido, un fanático religioso que hoy tiene 58 años y está entre rejas junto con su esposa Nancy.
Jaycee monta a caballo, atiende a sus hijas, cocina y piensa en colaborar en un libro, contó la vocera de la familia, Erika Shulte. "Viven una sorprendente vida normal, considerando las circunstancias", indicó su tía Tina Dugard.
La vuelta de Jaycee se produjo el 26 de agosto en forma casi fortuita. Garrido, convicto por agresiones sexuales, recorría calles repartiendo folletos junto con dos niñas a las que presentaba como sus hijas, pese a que eran rubias y él, morocho. Ello llamo la atención de la Policía. Fue la punta del ovillo que permitió desentrañar la trama. (Especial)
Jaycee Lee vive hoy con su madre, Terry Probyn; con sus dos hijas, Angel, de 15 años, y Starlit, de 11, y su hermana Shayna. Esta era apenas un bebé cuando Jaycee fue secuestrada de su casa en South Lake Tahoe, en 1991, por Phillip Garrido, un fanático religioso que hoy tiene 58 años y está entre rejas junto con su esposa Nancy.
Jaycee monta a caballo, atiende a sus hijas, cocina y piensa en colaborar en un libro, contó la vocera de la familia, Erika Shulte. "Viven una sorprendente vida normal, considerando las circunstancias", indicó su tía Tina Dugard.
La vuelta de Jaycee se produjo el 26 de agosto en forma casi fortuita. Garrido, convicto por agresiones sexuales, recorría calles repartiendo folletos junto con dos niñas a las que presentaba como sus hijas, pese a que eran rubias y él, morocho. Ello llamo la atención de la Policía. Fue la punta del ovillo que permitió desentrañar la trama. (Especial)







