15 Octubre 2009 Seguir en 
"Me harté de denunciarlo. En las comisarías, en Tribunales... En todos lados. Pero jamás me dieron una solución". Las palabras de María José Córdoba, la joven de 27 años que durante la madrugada del martes asesinó de una puñalada a su pareja, Nelson Esen, resonaron en Tribunales. Pese a sus argumentos, la mujer continuará detenida, a disposición del fiscal Arnoldo Suasnábar, quien deberá determinar si el crimen fue en defensa propia.
La pareja vivía junto a sus seis hijos (de entre dos meses y 11 años) en una precaria vivienda, ubicada en barrio 11 de Febrero, al noroeste de la capital. En el mismo terreno está la casa de la madre de Córdoba, Sofía del Valle Ponce. Según la hipótesis de los investigadores, Esen llegó en estado de ebriedad, pues había estado festejando su cumpleaños con unos amigos.
Córdoba, asistida por el defensor Roberto Blasco, relató en la Fiscalía VII que su concubino comenzó a recriminarle varias cosas, y que luego la golpeó. Según esta versión, cuando su madre escuchó los gritos, intercedió; entre ambas lograron expulsar a Esen de la vivienda. Pero el hombre tomó un palo y entró otra vez, según narró ella. Fue entonces cuando golpeó a su suegra. "Ella dijo que agarró un cuchillo que estaba al lado de la pared de machimbre y le dio dos 'puntazos' para que suelte a su madre", dijo una fuente judicial.
Esen cayó al suelo y murió minutos después. Tras esto, Córdoba y su familia salieron a la calle; algunos vecinos se asomaron, pero nadie intervino.
Cuando llegó a la comisaría, la joven contó lo que había sucedido. Según fuentes policiales, la muchacha sabía que su esposo había muerto. Ayer, la imputada negó esta versión. "No pensé que lo había matado", declaró abatida.
La mujer hizo hincapié en que, a lo largo de los 13 años que convivió con Esen, lo denunció decenas de veces. Fuentes policiales indicaron que hay registros de ello en la seccional 12ª, en el área investigativa de esa zona, en Violencia Familiar y en distintas fiscalías.
"Creo que la Justicia debería abocarse con mayor énfasis a esos temas. Parecen cuestiones menores, pero está visto que tienen desenlaces trágicos. Lamentablemente, la burocracia hace que no se les dé importancia", señaló el abogado Blasco.
Córdoba, que trabaja como empleada doméstica, permanece detenida en la comisaría de la Mujer.
El fiscal Suasnábar aún tiene 10 días hábiles para decidir si solicita la prisión preventiva de la joven. Sin embargo, el juez que entienda en la causa puede resolver que la muchacha cumpla la detención en su domicilio, pues tiene hijos menores de seis años y el Código Penal le otorga la posibilidad de ese beneficio. "Creo que mi defendida actuó en legítima defensa o, en su defecto, en estado de emoción violenta. Estaban en peligro su vida, las de sus hijos y la de su madre. Hoy (por ayer) se la veía muy conmocionada y angustiada", remarcó Blasco.
La pareja vivía junto a sus seis hijos (de entre dos meses y 11 años) en una precaria vivienda, ubicada en barrio 11 de Febrero, al noroeste de la capital. En el mismo terreno está la casa de la madre de Córdoba, Sofía del Valle Ponce. Según la hipótesis de los investigadores, Esen llegó en estado de ebriedad, pues había estado festejando su cumpleaños con unos amigos.
Córdoba, asistida por el defensor Roberto Blasco, relató en la Fiscalía VII que su concubino comenzó a recriminarle varias cosas, y que luego la golpeó. Según esta versión, cuando su madre escuchó los gritos, intercedió; entre ambas lograron expulsar a Esen de la vivienda. Pero el hombre tomó un palo y entró otra vez, según narró ella. Fue entonces cuando golpeó a su suegra. "Ella dijo que agarró un cuchillo que estaba al lado de la pared de machimbre y le dio dos 'puntazos' para que suelte a su madre", dijo una fuente judicial.
Esen cayó al suelo y murió minutos después. Tras esto, Córdoba y su familia salieron a la calle; algunos vecinos se asomaron, pero nadie intervino.
Cuando llegó a la comisaría, la joven contó lo que había sucedido. Según fuentes policiales, la muchacha sabía que su esposo había muerto. Ayer, la imputada negó esta versión. "No pensé que lo había matado", declaró abatida.
La mujer hizo hincapié en que, a lo largo de los 13 años que convivió con Esen, lo denunció decenas de veces. Fuentes policiales indicaron que hay registros de ello en la seccional 12ª, en el área investigativa de esa zona, en Violencia Familiar y en distintas fiscalías.
"Creo que la Justicia debería abocarse con mayor énfasis a esos temas. Parecen cuestiones menores, pero está visto que tienen desenlaces trágicos. Lamentablemente, la burocracia hace que no se les dé importancia", señaló el abogado Blasco.
Córdoba, que trabaja como empleada doméstica, permanece detenida en la comisaría de la Mujer.
El fiscal Suasnábar aún tiene 10 días hábiles para decidir si solicita la prisión preventiva de la joven. Sin embargo, el juez que entienda en la causa puede resolver que la muchacha cumpla la detención en su domicilio, pues tiene hijos menores de seis años y el Código Penal le otorga la posibilidad de ese beneficio. "Creo que mi defendida actuó en legítima defensa o, en su defecto, en estado de emoción violenta. Estaban en peligro su vida, las de sus hijos y la de su madre. Hoy (por ayer) se la veía muy conmocionada y angustiada", remarcó Blasco.
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