01 Octubre 2009 Seguir en 
ESTAMBUL, Turquía.- Un estudiante y periodista turco arrojó hoy un zapato al director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, y corrió hacia el escenario al grito de "¡fuera FMI!", mientras el funcionario hablaba en una universidad de la capital turca. El calzado cayó a los pies del jefe del organismo, quien se desplazó hacia el costado pero nunca estuvo en riesgo de ser golpeado.
Mientras un guardia de seguridad corría para proteger al disertante, otros cerraron rápidamente el paso del joven, quien además es periodista de un pequeño diario de izquierda, para impedir que llegara hasta el estrado. Los efectivos lo tiraron al suelo y lo arrastraron hasta sacarlo del salón. Además, otra manifestante trató de desplegar una pancarta, pero fue escoltada para que saliera. La conferencia fue suspendida de inmediato.
El hecho fue la más reciente imitación del ataque con zapatos, ocurrido el año pasado, contra el entonces presidente estadounidense, George W. Bush, por parte de un reportero iraquí. Para los musulmanes, arrojar un calzado es uno de los símbolos de mayor desprecio. El zapato tampoco logró alcanzar al jefe de Estado.
El manifestante fue identificado como Selcuk Ozbek, integrante del Partido Comunista Turco (PKP). Ibrahim Aydin, editor del diario "Birgun", confirmó que trabaja para ese periódico, pero aclaró que estaba de franco, por lo que no representaba a la publicación durante la conferencia.
Al salir de la sala, el jefe del FMI mostró una sonrisa y minimizó el episodio. "Es importante que tengamos un debate abierto. Me gustó reunirme con estudiantes y oír sus opiniones. Esto es lo que debemos hacer, incluso si no todos están de acuerdo con nosotros", manifestó, y agregó: "una cosa que aprendí es que los estudiantes turcos son educados. Esperaron hasta el final para quejarse". (Télam-AFP-NA)
Mientras un guardia de seguridad corría para proteger al disertante, otros cerraron rápidamente el paso del joven, quien además es periodista de un pequeño diario de izquierda, para impedir que llegara hasta el estrado. Los efectivos lo tiraron al suelo y lo arrastraron hasta sacarlo del salón. Además, otra manifestante trató de desplegar una pancarta, pero fue escoltada para que saliera. La conferencia fue suspendida de inmediato.
El hecho fue la más reciente imitación del ataque con zapatos, ocurrido el año pasado, contra el entonces presidente estadounidense, George W. Bush, por parte de un reportero iraquí. Para los musulmanes, arrojar un calzado es uno de los símbolos de mayor desprecio. El zapato tampoco logró alcanzar al jefe de Estado.
El manifestante fue identificado como Selcuk Ozbek, integrante del Partido Comunista Turco (PKP). Ibrahim Aydin, editor del diario "Birgun", confirmó que trabaja para ese periódico, pero aclaró que estaba de franco, por lo que no representaba a la publicación durante la conferencia.
Al salir de la sala, el jefe del FMI mostró una sonrisa y minimizó el episodio. "Es importante que tengamos un debate abierto. Me gustó reunirme con estudiantes y oír sus opiniones. Esto es lo que debemos hacer, incluso si no todos están de acuerdo con nosotros", manifestó, y agregó: "una cosa que aprendí es que los estudiantes turcos son educados. Esperaron hasta el final para quejarse". (Télam-AFP-NA)







