30 Septiembre 2009 Seguir en 
TEGUCIGALPA.- El gobierno brasileño le pidió a al derrocado presidente de Honduras, Manuel Zelaya, que reduzca la cantidad de personas que permanece dentro de su embajada en Tegucigalpa. "Continuamos exhortando al presidente Zelaya y a su esposa en este sentido", dijo ayer el canciller Celso Amorim ante la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, en medio de crecientes críticas internas por el manejo de la crisis.
El propio Amorim dijo la semana pasada había 300 simpatizantes de Zelaya en la sede diplomática, y que el lunes quedaban 60 personas, entre ellas la esposa del mandatario, Xiomara Castro. Zelaya regresó secretamente al país hace nueve días e ingresó en la legación brasileña, desde donde arenga a diario a sus partidarios para que luchen por su retorno al poder.
Mientras, la embajada brasileña continúa rodeada por policías y soldados para evitar concentraciones en la zona, y los zelayistas continuaban ayer con sus manifestaciones de protesta, pese a la vigencia del estado de sitio.
El avión
Durante su comparecencia en el Senado, Amorim negó que el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, haya participado en el "operativo retorno" de Zelaya. "Al principio (luego del "golpe de Estado", el 28 de junio), yo hablaba constantemente con el presidente Zelaya", dijo el ministro, y señaló que el mandatario derrocado "se entusiasmó" cuando Brasil suministró un avión para que el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, viajara a Honduras. Amorim agregó que Zelaya le pidió en una de sus conversaciones que Brasil le prestara un avión. "Se lo comuniqué al Presidente, y dijo que no" , explicó.
Embaucado
La crisis de Honduras ha comenzado a provocar divisiones, tanto en el entorno del gobierno interino, como en la Organización de Estados Americanos, en Estados Unidos y, ahora, también en Brasil. El lunes, el titular del Senado y aliado de Lula, José Sarney, criticó el uso político que le da Zelaya a la sede diplomática. Legisladores de la oposición, por su parte, dijeron que el presidente venezolano, Hugo Chávez, embaucó a Lula con la historia del golpe militar contra Zelaya. El lunes, durante una sesión extraordinaria de la OEA, el representante estadounidense calificó de "irresponsable e idiota" el regreso de Zelaya. Este le replicó ayer desde la embajada: "es una manifestación grosera hacia mi persona", dijo.
Entre tanto, la crisis se estancó a la espera de que Micheletti suspenda el estado de sitio, que generó resistencia en el frente interno y el repudio internacional. El estado de excepción por 45 días entorpecerá la campaña con vistas a los comicios del 29 de noviembre en Honduras.
Estados Unidos insta al diálogo entre las partes
WASHINGTON.- El gobierno de Estados Unidos instó al régimen de facto a dialogar con Manuel Zelaya para solucionar la crisis. En igual sentido se manifestó el presidente de Costa Rica y mediador en el conflicto, Oscar Arias, que ayer volvió a criticar la posición irreductible del gobierno interino.
Arias propuso una "hoja de ruta" para alcanzar un acuerdo, que prevé entre otros puntos la restitución de Zelaya en el poder. Pero, Roberto Micheletti, que reemplazó al mandatario depuesto en su carácter de titular del Congreso, ha dicho que Zelaya afronta cargos ante la Justicia, lo que le impide recuperar el cargo.
Por otra parte, Washington mantiene las expectativas en la delegación de cancilleres de países de la OEA, que en los próximos días viajará a Tegucigalpa. Micheletti anunció que podía acoger una nueva misión de cancilleres de la OEA el 7 de octubre. Una delegación de altos funcionarios del organismo debería viajar el viernes, a preparar los encuentros. (Télam-DPA-Especial)
El propio Amorim dijo la semana pasada había 300 simpatizantes de Zelaya en la sede diplomática, y que el lunes quedaban 60 personas, entre ellas la esposa del mandatario, Xiomara Castro. Zelaya regresó secretamente al país hace nueve días e ingresó en la legación brasileña, desde donde arenga a diario a sus partidarios para que luchen por su retorno al poder.
Mientras, la embajada brasileña continúa rodeada por policías y soldados para evitar concentraciones en la zona, y los zelayistas continuaban ayer con sus manifestaciones de protesta, pese a la vigencia del estado de sitio.
El avión
Durante su comparecencia en el Senado, Amorim negó que el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, haya participado en el "operativo retorno" de Zelaya. "Al principio (luego del "golpe de Estado", el 28 de junio), yo hablaba constantemente con el presidente Zelaya", dijo el ministro, y señaló que el mandatario derrocado "se entusiasmó" cuando Brasil suministró un avión para que el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, viajara a Honduras. Amorim agregó que Zelaya le pidió en una de sus conversaciones que Brasil le prestara un avión. "Se lo comuniqué al Presidente, y dijo que no" , explicó.
Embaucado
La crisis de Honduras ha comenzado a provocar divisiones, tanto en el entorno del gobierno interino, como en la Organización de Estados Americanos, en Estados Unidos y, ahora, también en Brasil. El lunes, el titular del Senado y aliado de Lula, José Sarney, criticó el uso político que le da Zelaya a la sede diplomática. Legisladores de la oposición, por su parte, dijeron que el presidente venezolano, Hugo Chávez, embaucó a Lula con la historia del golpe militar contra Zelaya. El lunes, durante una sesión extraordinaria de la OEA, el representante estadounidense calificó de "irresponsable e idiota" el regreso de Zelaya. Este le replicó ayer desde la embajada: "es una manifestación grosera hacia mi persona", dijo.
Entre tanto, la crisis se estancó a la espera de que Micheletti suspenda el estado de sitio, que generó resistencia en el frente interno y el repudio internacional. El estado de excepción por 45 días entorpecerá la campaña con vistas a los comicios del 29 de noviembre en Honduras.
Estados Unidos insta al diálogo entre las partes
WASHINGTON.- El gobierno de Estados Unidos instó al régimen de facto a dialogar con Manuel Zelaya para solucionar la crisis. En igual sentido se manifestó el presidente de Costa Rica y mediador en el conflicto, Oscar Arias, que ayer volvió a criticar la posición irreductible del gobierno interino.
Arias propuso una "hoja de ruta" para alcanzar un acuerdo, que prevé entre otros puntos la restitución de Zelaya en el poder. Pero, Roberto Micheletti, que reemplazó al mandatario depuesto en su carácter de titular del Congreso, ha dicho que Zelaya afronta cargos ante la Justicia, lo que le impide recuperar el cargo.
Por otra parte, Washington mantiene las expectativas en la delegación de cancilleres de países de la OEA, que en los próximos días viajará a Tegucigalpa. Micheletti anunció que podía acoger una nueva misión de cancilleres de la OEA el 7 de octubre. Una delegación de altos funcionarios del organismo debería viajar el viernes, a preparar los encuentros. (Télam-DPA-Especial)







