30 Septiembre 2009 Seguir en 
A más de dos años de su muerte, la Justicia aún no pudo determinar cómo fue que Carla Romina Ortega cayó a un precipicio del cerro San Javier. Ayer se supo que será la Fiscalía I la encargada de llevar adelante nuevamente la investigación del confuso caso.
Los familiares de la joven se mostraron contrariados por la resolución. "Es raro que asignen esa fiscalía, que ni siquiera tiene fiscal a cargo. Además, ya tenemos una mala experiencia con ellos", indicó José Manuel Ortega, padre de la adolescente. La abogada de la querella, Mónica López, le adelantó a LA GACETA que solicitarán formalmente que la causa sea asignada a otro representante del Ministerio Público.
En junio se llevó a cabo un juicio por la muerte de Carla. Los miembros de la sala VI de la Cámara Penal, Carlos Francisco Roldán Vázquez, Marta Cavallotti y Alfredo Barrionuevo, encontraron penalmente responsable a L. (su nombre se reserva pues la joven era menor cuando se produjo el hecho) del delito de abandono de persona seguido de muerte. Ahora será la jueza de Menores, Nora Wexler, la encargada de dar sentencia.
Según determinó la Justicia, la tarde del 25 de agosto de 2007, Carla subió al cerro San Javier junto a L., entonces de 16 años, y J., de 15. Las tres iban en una moto, indicaron testigos. Estacionaron a la vera del camino, en una curva cerrada, y se pararon junto al precipicio. Aún se desconoce si Carla cayó accidentalmente o alguien la empujó al fondo del barranco.
Ante esta situación, según el expediente judicial, L. y J. se marcharon. La familia Ortega comenzó a buscar a la jovencita, pero ellas no brindaron información. Días después, cuando fueron detenidas (a requerimiento justamente de la Fiscalía I), dieron una versión falsa de lo que había ocurrido. Todo esto fue tenido en cuenta durante la sentencia por los jueces que juzgaron a L. La otra menor, J., no llegó a juicio porque era inimputable debido a su edad.
A los vocales les quedaron demasiadas dudas luego de escuchar a los testigos y a la imputada. Por eso ordenaron que se abra una nueva investigación. "Por la opinión que dieron los jueces en el fallo, soy optimista. Se ve que se preocuparon por el caso y se dieron cuenta de lo que sucedió: a Carlita la mataron. Hoy tengo la esperanza de que eso se esclarezca", dijo José Ortega. El hombre asegura que hay otras jóvenes involucradas en el caso. "Las hermanas Joana y Lorena Alderete tuvieron que ver en esto. Pero, como J. y L. eran menores, les tiraron todo el problema", indicó el padre de la joven muerta.
Los familiares de la joven se mostraron contrariados por la resolución. "Es raro que asignen esa fiscalía, que ni siquiera tiene fiscal a cargo. Además, ya tenemos una mala experiencia con ellos", indicó José Manuel Ortega, padre de la adolescente. La abogada de la querella, Mónica López, le adelantó a LA GACETA que solicitarán formalmente que la causa sea asignada a otro representante del Ministerio Público.
En junio se llevó a cabo un juicio por la muerte de Carla. Los miembros de la sala VI de la Cámara Penal, Carlos Francisco Roldán Vázquez, Marta Cavallotti y Alfredo Barrionuevo, encontraron penalmente responsable a L. (su nombre se reserva pues la joven era menor cuando se produjo el hecho) del delito de abandono de persona seguido de muerte. Ahora será la jueza de Menores, Nora Wexler, la encargada de dar sentencia.
Según determinó la Justicia, la tarde del 25 de agosto de 2007, Carla subió al cerro San Javier junto a L., entonces de 16 años, y J., de 15. Las tres iban en una moto, indicaron testigos. Estacionaron a la vera del camino, en una curva cerrada, y se pararon junto al precipicio. Aún se desconoce si Carla cayó accidentalmente o alguien la empujó al fondo del barranco.
Ante esta situación, según el expediente judicial, L. y J. se marcharon. La familia Ortega comenzó a buscar a la jovencita, pero ellas no brindaron información. Días después, cuando fueron detenidas (a requerimiento justamente de la Fiscalía I), dieron una versión falsa de lo que había ocurrido. Todo esto fue tenido en cuenta durante la sentencia por los jueces que juzgaron a L. La otra menor, J., no llegó a juicio porque era inimputable debido a su edad.
A los vocales les quedaron demasiadas dudas luego de escuchar a los testigos y a la imputada. Por eso ordenaron que se abra una nueva investigación. "Por la opinión que dieron los jueces en el fallo, soy optimista. Se ve que se preocuparon por el caso y se dieron cuenta de lo que sucedió: a Carlita la mataron. Hoy tengo la esperanza de que eso se esclarezca", dijo José Ortega. El hombre asegura que hay otras jóvenes involucradas en el caso. "Las hermanas Joana y Lorena Alderete tuvieron que ver en esto. Pero, como J. y L. eran menores, les tiraron todo el problema", indicó el padre de la joven muerta.







