La vuelta de Zelaya abre grietas en la OEA

Micheletti endureció su posición y advirtió que no permitirá el reingreso de embajadores cuyos países no reconocen su gobierno. El Gobierno de facto dará marcha atrás con el estado de sitio. Críticas del presidente del Senado brasileño al uso político de la embajada por el mandatario depuesto.

SIN MIEDO. Una mujer se manifiesta en contra de Micheletti en medio de un enjambre de policías. REUTERS
SIN MIEDO. Una mujer se manifiesta en contra de Micheletti en medio de un enjambre de policías. REUTERS
29 Septiembre 2009
WASHINGTON, TEGUCIGALPA.- El retorno del depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya a su país fue "irresponsable e idiota", declaró ayer el representante alterno de Estados Unidos ante la OEA, Lewis Amselem, en lo que se interpretó como un drástico giro de la posición estadounidense frente a la crisis. "No sirve ni a los intereses de su pueblo ni a aquellos que buscan el restablecimiento pacífico del orden democrático en Honduras", dijo Amselem durante una reunión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA.
Representantes de los 33 países de la Organización de Estados Americanos (OEA) se reunieron de forma urgente para analizar la situación tras la declaración del estado de sitio en el país centroamericano, y para condenar la expulsión de cuatro de sus altos funcionarios, que no fueron aceptados a su llegada al aeropuerto de Tegucigalpa. Ayer mismo, por la tarde, el Gobierno "de facto" invitó a una misión de la OEA a visitar el país el 7 de octubre para intentar destrabar el diálogo.

Mano dura

La situación en Honduras se agravó ayer con la declaración del estado de sitio en Honduras, justo cuando se cumplían tres meses del levantamiento de los poderes públicos contra Zelaya. El estado de excepción dispuesto por 45 días por el gobierno "de facto" de Roberto Micheletti debilitó al régimen a nivel interno y generó una nueva ola de repudio de la comunidad internacional, sumado al cierre de medios de comunicación contrarios al gobierno interino. Además, el fin de semana impidió el arribo de funcionarios de la OEA que habían llegado vía aérea a Tegucigalpa, en una avanzada para una misión negociadora de cancilleres. Micheletti lanzó también un ultimátum al gobierno de Brasil para que defina el status de permanencia de Zelaya en la embajada brasileña en Tegucigalpa, donde el jefe de Estado depuesto está alojado desde hace una semana. Asimismo, anticipó a que no admitirá el regreso de embajadores de países que no reconocen su gobierno, como la Argentina, España, México y Venezuela.

Debate interno
La declaración del estado de sitio provocó un quiebre en el frente interno del régimen. Representantes de las cuatro bancadas legislativas y José Angel Saavedra, titular del Congreso, objetaron el decreto que dispone el estado de excepción, que debe ratificar el cuerpo, y pidieron a Micheletti que lo derogue. Anoche, luego de conversar con Saavedra, Micheletti dijo que está dispuesto a derogar el decreto que restringió las garantías constitucionales que para no afectar el desarrollo del proceso electoral.  

Problemas en Brasil
La crisis de Honduras también a comenzado a abrir grietas en el gobierno de Brasil. El titular del Senado, José Sarney, criticó el uso político de la embajada de Brasil en Honduras, desde donde Zelaya arenga diariamente a sus simpatizantes. Nuestra embajada se ha transformado en un comité político; ese abuso no es bueno ni para Zelaya ni para Brasil", añadió. Aliado del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, Sarney aludió a las reglas internacionales de respeto a la soberanía de los países y la no intervención. Entre tanto, seis diputados brasileños esperan aprobación del plenario para viajar a Honduras y evaluar "in situ" la situación de la legación diplomática. Por otra parte, la representación brasileña ante la OEA sostuvo ayer que hay que impedir que continúe el estado "de facto" en Honduras porque podría extenderse  "a otros países de la región", dijo el embajador brasileño Ruy Casaes. Sin embargo, los delegados de Chile se manifestaron que no hay otra vía que la del diálogo para resolver el conflicto en el país centroamericano. (Reuters-AFP-NA)

Breve cronología

- Noviembre de 2005. Zelaya, del partido Liberal, gana por apenas 75.000 votos la elección presidencial.
- 2009. Impulsa un referendo para reformar la Constitución.
- 23 de junio. El Congreso y la Corte Suprema de Justicia declaran ilegal la celebración de la consulta.
- 24 de junio. El jefe del Ejército, Romeo Vásquez, se niega a organizar el referendo. Es destituido.
- Al día siguiente, la Corte Suprema de Justicia dicta la restitución de Vásquez.
- Zelaya recibe urnas desde Venezuela para la consulta.
- Día 28. En la madrugada, Zelaya es sacado por la fuerza del país.

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