29 Septiembre 2009 Seguir en 
Son cantantes. Son actores. Son humoristas. En rigor, los integrantes del grupo Los Amados son un poco de todo. Por eso, en sus espectáculos no sólo cantan, sino que también interpretan personajes y cuentan historias que provocan carcajadas. Las mismas que generan con su show "Rutilantes", que se presentará esta noche, a las 21, en la sala del Colegio Nuestra Señora de la Consolación de Concepción y mañana, a las 22, en el Teatro San Martín (avenida Sarmiento y Muñecas). La obra integra el programa del Septiembre Musical que organiza el Ente Cultural de Tucumán.
"Narramos una historia ficticia que cuenta la reunión de varios músicos latinos que hicieron furor en los años 50 y que, vestidos con zapatos blancos, peinados con jopo a la gomina y vestidos floreados, deciden cantarle al amor en una única función", contó Alejandro Viola, creador y director del grupo.
Los Amados comenzaron como un sketch sin futuro, improvisado para un cumpleaños. Fueron tres artistas valientes, entre ellos Viola, que aparecieron en escena acompañados por un bongó de un solo parche y una guitarra, hace más de 20 años. Ya entonces, la estética se hacía sentir. "Aparecí con bigote, jopo y saco cruzado; los otros se animaron con peinados engominados y anteojos, y la gente enloqueció", recuerda Viola, quien se define como cantante. La presentación fue un éxito y se apuró a investigar la década del 50, las vestimentas y, sobre todo, los boleros, tomando como referente al trío Los Panchos y como maestros a Agustín Lara, cantante mexicano de boleros, y a Ernesto Lecuona, compositor y pianista cubano, entre otros.
Estos personajes retro, que se adornan hasta rozar lo kitsch y proponen revivir una época pasada, también atraen a los más jóvenes. "En nuestros espectáculos todo el público disfruta. De hecho, ahora que estamos de gira por el interior del país, podemos apreciar la gran variedad de gente que nos ve. Muchos de ellos acuden al teatro sin saber siquiera qué hacemos. Por eso, hacer estas funciones en las provincias es todo un desafío", señaló Viola. Y agregó: "esta es la primera vez que vamos a actuar en Tucumán. Estamos muy entusiasmados porque tenemos entendido que vamos a estar primero en una sala muy chica. Y, la verdad que a nosotros nos encanta la intimidad que surge en los teatros pequeños. Nosotros comenzamos así, actuando para pequeños públicos".
Los Amados se distinguen por su original mezcla de teatro, música y humor. La carcajada asoma a partir de la desopilante puesta en escena y crece por los diálogos que mantienen los personajes acerca del amor, el desengaño y los celos. "A partir del humor intentamos desacralizar el concepto del amor dramático y serio", sostiene Viola. Es en el bolero dulzón donde encuentran elementos para reírse y, a la vez, para homenajear. "Hay pequeños momentos, como el dedicado al trío Los Panchos y sus largos punteos, que se hacen muy en serio. El chiste pasa más por llevar el punteo al extremo, y no tanto porque el guitarrista se quede enredado y no pueda tocar", dice Viola, y luego insiste en este punto: el respeto por sus maestros. "El humor está en los personajes que actúan y cantan, pero no hay humor en lo musical, sólo buenas versiones de los temas", agrega.
Además de Viola (también llamado Alejo Chino Amado) en voz, integran el grupo: Lisandro Fiks, alias "Tito Richard Junquera" en contrabajo, dirección musical y arreglos, Oscar Durán ("Cristino Alberó"), en guitarra, Hernán Sánchez ("Angel y su trompeta") en trompeta, Analía Rosenberg ("Raquelita") en teclado, David Rodríguez ("Black Mendez"), Rubén Rodríguez ("Mambo Mendez") y Fernando Costa ("Pocholo Santamaría") en percusión y Bárbara Togander ("Dina Dulri") en voz.
"Narramos una historia ficticia que cuenta la reunión de varios músicos latinos que hicieron furor en los años 50 y que, vestidos con zapatos blancos, peinados con jopo a la gomina y vestidos floreados, deciden cantarle al amor en una única función", contó Alejandro Viola, creador y director del grupo.
Los Amados comenzaron como un sketch sin futuro, improvisado para un cumpleaños. Fueron tres artistas valientes, entre ellos Viola, que aparecieron en escena acompañados por un bongó de un solo parche y una guitarra, hace más de 20 años. Ya entonces, la estética se hacía sentir. "Aparecí con bigote, jopo y saco cruzado; los otros se animaron con peinados engominados y anteojos, y la gente enloqueció", recuerda Viola, quien se define como cantante. La presentación fue un éxito y se apuró a investigar la década del 50, las vestimentas y, sobre todo, los boleros, tomando como referente al trío Los Panchos y como maestros a Agustín Lara, cantante mexicano de boleros, y a Ernesto Lecuona, compositor y pianista cubano, entre otros.
Estos personajes retro, que se adornan hasta rozar lo kitsch y proponen revivir una época pasada, también atraen a los más jóvenes. "En nuestros espectáculos todo el público disfruta. De hecho, ahora que estamos de gira por el interior del país, podemos apreciar la gran variedad de gente que nos ve. Muchos de ellos acuden al teatro sin saber siquiera qué hacemos. Por eso, hacer estas funciones en las provincias es todo un desafío", señaló Viola. Y agregó: "esta es la primera vez que vamos a actuar en Tucumán. Estamos muy entusiasmados porque tenemos entendido que vamos a estar primero en una sala muy chica. Y, la verdad que a nosotros nos encanta la intimidad que surge en los teatros pequeños. Nosotros comenzamos así, actuando para pequeños públicos".
Los Amados se distinguen por su original mezcla de teatro, música y humor. La carcajada asoma a partir de la desopilante puesta en escena y crece por los diálogos que mantienen los personajes acerca del amor, el desengaño y los celos. "A partir del humor intentamos desacralizar el concepto del amor dramático y serio", sostiene Viola. Es en el bolero dulzón donde encuentran elementos para reírse y, a la vez, para homenajear. "Hay pequeños momentos, como el dedicado al trío Los Panchos y sus largos punteos, que se hacen muy en serio. El chiste pasa más por llevar el punteo al extremo, y no tanto porque el guitarrista se quede enredado y no pueda tocar", dice Viola, y luego insiste en este punto: el respeto por sus maestros. "El humor está en los personajes que actúan y cantan, pero no hay humor en lo musical, sólo buenas versiones de los temas", agrega.
Además de Viola (también llamado Alejo Chino Amado) en voz, integran el grupo: Lisandro Fiks, alias "Tito Richard Junquera" en contrabajo, dirección musical y arreglos, Oscar Durán ("Cristino Alberó"), en guitarra, Hernán Sánchez ("Angel y su trompeta") en trompeta, Analía Rosenberg ("Raquelita") en teclado, David Rodríguez ("Black Mendez"), Rubén Rodríguez ("Mambo Mendez") y Fernando Costa ("Pocholo Santamaría") en percusión y Bárbara Togander ("Dina Dulri") en voz.







