28 Septiembre 2009 Seguir en 
RIO GRANDE.- La ciudad fueguina de Río Grande amaneció hoy cubierta de afiches que reclaman la aparición de Sofía Herrera, la pequeña que fue vista por última vez hace un año en el camping John Goodall, a 60 kilómetros de esa localidad.
Ayer retornaron a Buenos Aires los agentes del FBI que estuvieron en Tierra del Fuego colaborando con la causa. Durante su estadía se entrevistaron con las autoridades judiciales y funcionarios policiales que intervienen en la investigación. Los investigadores extranjeros elaborarán un informe que enviarán al juez Eduardo López, pero no tomaron contacto con los padres de Sofía ni con el abogado del matrimonio, tal como estos habían solicitado.
María Elena Delgado, la madre de Sofía, declaró que ella y su esposo no querrían creer que el cuidador del camping Alberto Urrutia, de 74 años, se apropió de su hija "porque eso podría significar que le pasó algo malo". El hombre es el único imputado en la causa como supuesto autor del delito de sustracción de menor.
Por su parte, el padre de la pequeña reiteró que está convencido de que Sofía "está viva y alguien la tiene". "No puede ser que hace un año que la robaron. Si hubiera muerto, habríamos encontrado algo, una ropa, una zapatilla", indicó.
"Ella tiene que aparecer, para eso estamos, para seguir buscándola. Vamos a seguir moviéndonos para que se la busque", agregó Delgado, que pidió a la población de Río Grande que los acompañe. "No por nosotros, sino por Sofi, porque es ella la que está desaparecida y tiene que aparecer", solicitó. (DyN)
Ayer retornaron a Buenos Aires los agentes del FBI que estuvieron en Tierra del Fuego colaborando con la causa. Durante su estadía se entrevistaron con las autoridades judiciales y funcionarios policiales que intervienen en la investigación. Los investigadores extranjeros elaborarán un informe que enviarán al juez Eduardo López, pero no tomaron contacto con los padres de Sofía ni con el abogado del matrimonio, tal como estos habían solicitado.
María Elena Delgado, la madre de Sofía, declaró que ella y su esposo no querrían creer que el cuidador del camping Alberto Urrutia, de 74 años, se apropió de su hija "porque eso podría significar que le pasó algo malo". El hombre es el único imputado en la causa como supuesto autor del delito de sustracción de menor.
Por su parte, el padre de la pequeña reiteró que está convencido de que Sofía "está viva y alguien la tiene". "No puede ser que hace un año que la robaron. Si hubiera muerto, habríamos encontrado algo, una ropa, una zapatilla", indicó.
"Ella tiene que aparecer, para eso estamos, para seguir buscándola. Vamos a seguir moviéndonos para que se la busque", agregó Delgado, que pidió a la población de Río Grande que los acompañe. "No por nosotros, sino por Sofi, porque es ella la que está desaparecida y tiene que aparecer", solicitó. (DyN)







