28 Septiembre 2009 Seguir en 
TEGUCIGALPA, Honduras.- El Gobierno de facto hondureño emitió un decreto por el que restringe varias garantías constitucionales, tras el llamado del depuesto presidente Manuel Zelaya para que sus seguidores emprendan una movilización nacional.
El documento, que lleva la firma del presidente interino Roberto Micheletti, faculta también a las Fuerzas Armadas y a la Policía a detener a "toda persona que ponga en peligro su propia vida o la de los demás". De este modo, los cinco atributos que quedaron anulados son la libertad personal, la libre emisión de pensamiento, la libertad de asociación y de unión, la libre circulación y los derechos de los detenidos.
"Se impide la emisión por cualquier medio hablado, escrito o televisad, de manifestaciones que atenten contra la paz y el orden, o que atenten contra la dignidad humana de los funcionarios públicos", detalló el texto. Por otro lado, se comunicó que la Embajada de Brasil perderá su estatus diplomático en 10 días, aunque se descartó que militares vayan a ingresar al edificio para detener a Zelaya.
Consecuencias
El sábado, el mandatario derrocado instó a una ofensiva para recuperar el poder y pidió a sus partidarios que marchen a Tegucigalpa. A propósito, ese mismo día, el Gobierno de facto anunció la ruptura de las relaciones diplomáticas con Brasilia.
El decreto que recorta garantías fue anunciado ayer, un día antes de que se cumplan tres meses del derrocamiento de Zelaya mediante un golpe de Estado. En aquella ocasión, comandos militares lo arrestaron en su residencia y lo expulsaron del país. La prensa opositora al régimen de facto calificó el decreto como una "militarización" y como la estocada final al proceso de elecciones.
Aunque los medios dijeron que la medida durará 45 días, cuando se leyó el decreto en la cadena de radio y televisión no se hizo referencia al tiempo de vigencia. La Constitución de la nación centroamericana determina que las resoluciones gubernamentales al respecto no pueden ser superiores a ese período.
La situación en Honduras también se agravó en el plano diplomático, después de que Micheletti impidiera el ingreso de una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA). De acuerdo con versiones de la prensa local, agentes de inmigración vetaron la entrada a los funcionarios; no se conocieron los motivos oficiales. (AFP-NA-DPA)
El documento, que lleva la firma del presidente interino Roberto Micheletti, faculta también a las Fuerzas Armadas y a la Policía a detener a "toda persona que ponga en peligro su propia vida o la de los demás". De este modo, los cinco atributos que quedaron anulados son la libertad personal, la libre emisión de pensamiento, la libertad de asociación y de unión, la libre circulación y los derechos de los detenidos.
"Se impide la emisión por cualquier medio hablado, escrito o televisad, de manifestaciones que atenten contra la paz y el orden, o que atenten contra la dignidad humana de los funcionarios públicos", detalló el texto. Por otro lado, se comunicó que la Embajada de Brasil perderá su estatus diplomático en 10 días, aunque se descartó que militares vayan a ingresar al edificio para detener a Zelaya.
Consecuencias
El sábado, el mandatario derrocado instó a una ofensiva para recuperar el poder y pidió a sus partidarios que marchen a Tegucigalpa. A propósito, ese mismo día, el Gobierno de facto anunció la ruptura de las relaciones diplomáticas con Brasilia.
El decreto que recorta garantías fue anunciado ayer, un día antes de que se cumplan tres meses del derrocamiento de Zelaya mediante un golpe de Estado. En aquella ocasión, comandos militares lo arrestaron en su residencia y lo expulsaron del país. La prensa opositora al régimen de facto calificó el decreto como una "militarización" y como la estocada final al proceso de elecciones.
Aunque los medios dijeron que la medida durará 45 días, cuando se leyó el decreto en la cadena de radio y televisión no se hizo referencia al tiempo de vigencia. La Constitución de la nación centroamericana determina que las resoluciones gubernamentales al respecto no pueden ser superiores a ese período.
La situación en Honduras también se agravó en el plano diplomático, después de que Micheletti impidiera el ingreso de una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA). De acuerdo con versiones de la prensa local, agentes de inmigración vetaron la entrada a los funcionarios; no se conocieron los motivos oficiales. (AFP-NA-DPA)
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