28 Septiembre 2009 Seguir en 
Mataron para robar, volvieron a asaltar y escaparon de la provincia. Creyeron que en Buenos Aires estarían a salvo, pero se equivocaron. Los dos jóvenes que presuntamente mataron a balazos al policía Alejandro Campisi la tarde del miércoles 9 fueron trasladados ayer desde el partido bonaerense de Dolores por policías de la División Homicidios y Delitos Complejos. Los sospechosos, dos hermanos de 15 y 21 años, deberán declarar hoy en la sede penal de Tribunales.
El crimen fue perpetrado en El Colmenar. Campisi viajaba a bordo de un ómnibus rumbo a su casa, en Timbó Viejo, luego de haber terminado su turno en la División Patrulla Motorizada de Tafí Viejo. Estaba uniformado y llevaba su arma reglamentaria. En la rotonda que está a la entrada de barrio Soeme, dos muchachos le hicieron señas al chofer, Rubén Carabajal, y subieron al colectivo. Uno de ellos se colocó en la parte trasera; el otro, cerca del conductor. Minutos después, perpetraron el golpe. Campisi, al ver la escena, dio la voz de alto. Pero no advirtió que detrás suyo estaba uno de los delincuentes. Recibió un fuerte golpe en la cabeza y cayó al piso. Aparentemente, el ladrón lo despojó de su arma reglamentaria y lo fusiló. Los 12 pasajeros y el chofer no podían creer lo que estaban viendo. "¡Matalo, matalo!", le gritó uno de los asaltantes a su cómplice, mientras Campisi agonizaba. Luego de hacerse con la recaudación, los delincuentes huyeron. El policía murió camino al hospital.
Los investigadores sospechan que los homicidas, no conformes con el botín que se llevaron, perpetraron uno o dos asaltos más. Para ello, habrían utilizado el arma que le pertenecía al propio Campisi. Cuando reunieron dinero suficiente, huyeron hacia Buenos Aires.
Los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabezas, de la División Homicidios, bajo las directivas del fiscal Carlos Sale, obtuvieron datos de que los menores estaban en Dolores. En un trabajo conjunto con la Bonaerense, lograron arrestar a los hermanos el miércoles. Ayer, fueron trasladados en medio de un importante operativo.
El crimen fue perpetrado en El Colmenar. Campisi viajaba a bordo de un ómnibus rumbo a su casa, en Timbó Viejo, luego de haber terminado su turno en la División Patrulla Motorizada de Tafí Viejo. Estaba uniformado y llevaba su arma reglamentaria. En la rotonda que está a la entrada de barrio Soeme, dos muchachos le hicieron señas al chofer, Rubén Carabajal, y subieron al colectivo. Uno de ellos se colocó en la parte trasera; el otro, cerca del conductor. Minutos después, perpetraron el golpe. Campisi, al ver la escena, dio la voz de alto. Pero no advirtió que detrás suyo estaba uno de los delincuentes. Recibió un fuerte golpe en la cabeza y cayó al piso. Aparentemente, el ladrón lo despojó de su arma reglamentaria y lo fusiló. Los 12 pasajeros y el chofer no podían creer lo que estaban viendo. "¡Matalo, matalo!", le gritó uno de los asaltantes a su cómplice, mientras Campisi agonizaba. Luego de hacerse con la recaudación, los delincuentes huyeron. El policía murió camino al hospital.
Los investigadores sospechan que los homicidas, no conformes con el botín que se llevaron, perpetraron uno o dos asaltos más. Para ello, habrían utilizado el arma que le pertenecía al propio Campisi. Cuando reunieron dinero suficiente, huyeron hacia Buenos Aires.
Los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabezas, de la División Homicidios, bajo las directivas del fiscal Carlos Sale, obtuvieron datos de que los menores estaban en Dolores. En un trabajo conjunto con la Bonaerense, lograron arrestar a los hermanos el miércoles. Ayer, fueron trasladados en medio de un importante operativo.







