28 Septiembre 2009 Seguir en 
TEGUCIGALPA.- El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, llamó a sus seguidores a concentrarse hoy en Tegucigalpa para emprender "una ofensiva final", al tiempo que el gobierno de facto subió su tono contra el Gobierno de Brasil, al denunciar que desde su embajada se instiga a la violencia.
En una proclama emitida el sábado a la noche desde su refugio en la embajada de Brasil, Zelaya pidió a sus seguidores que empiecen a desplazarse hacia la capital para realizar hoy una gran movilización contra el régimen de facto.
Hoy se cumplen tres meses del golpe de estado que desplazó a Zelaya del poder tras lo cual se instaló un régimen de facto encabezado por Roberto Micheletti, que no es reconocido por la comunidad internacional. Ayer, la dirigencia del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado, que aglutina a organizaciones políticas y sociales, tiene previsto reunirse en Tegucigalpa para definir la estrategia de la movilización.
Delegación sitiada
En tanto, la delegación diplomática brasileña continuaba ayer "sitiada", según dijo Franciso Catunda, responsable de negocios brasileño en Tegucigalpa. Por su lado, la cancillería del régimen de facto emitió un comunicado en el que exige a Brasil evitar que su embajada en Tegucigalpa sea usada por Zelaya para instigar a la violencia y quebrantar la paz. Por eso, emplazó al gobierno brasileño a que defina el status de Zelaya en un plazo no mayor de 10 días. "De lo contrario, se adoptarán medidas en el marco del derecho internacional", advirtió la cancillería hondureña.
Respuesta
Al respecto, el presidente brasileño Lula da Silva salió ayer a responder la demanda, con conceptos cortos pero terminantes. "Brasil no tolerará un ultimátum de un gobierno golpista", señaló el mandatario a los periodistas tras acudir a la cumbre América del Sur-Africa, en Venezuela.
"Si entran por la fuerza, estarán cometiendo un acto que rompe las normas internacionales", agregó.
Por su lado, la Itamaraty (Cancillería brasileña) subrayó que el presidente Lula autorizó la permanencia de Zelaya en la embajada brasileña en la capital hondureña durante el tiempo que considere necesario para restablecer el orden en ese país.
Estados Unidos deportó a una hija de Micheletti
El gobierno de Estados Unidos deportó ayer a Honduras a una hija del presidente de facto de este país, Roberto Micheletti, que prestaba servicios en la embajada hondureña en Washington.
Bianca Micheletti llegó ayer al aeropuerto Toncontín, de Tegucigalpa, junto con Carmen Martínez y Gloria Alvarenga, quienes también fueron expulsadas por representar en EEUU al régimen de facto de Honduras.
El gobierno de Barack Obama desconoce al régimen de facto que encabeza Micheletti, quien usurpó el poder el 28 de junio a través del golpe de estado contra el presidente Manuel Zelaya, que está refugiado en la embajada de Brasil desde el lunes pasado.
La llegada de las deportadas a Tegucigalpa coincidió con la delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA), que fue retenida en el aeropuerto por el régimen de facto, que le impidió su ingreso a Honduras.
De esta manera, la misión fue obligada a regresar a EEUU informaron fuentes diplomáticas. La delegación conformada por ocho miembros, era una avanzada de la OEA para la llegada a Honduras de un grupo de cancilleres y del secretario general del organismo, José Miguel Insulza,.
Insulza y los cancilleres tenían el propósito de impulsar el diálogo entre el régimen de facto que lidera Micheletti y las autoridades constitucionales depuestas, con Zelaya a la cabeza. (DPA-AFP-Reuters)
En una proclama emitida el sábado a la noche desde su refugio en la embajada de Brasil, Zelaya pidió a sus seguidores que empiecen a desplazarse hacia la capital para realizar hoy una gran movilización contra el régimen de facto.
Hoy se cumplen tres meses del golpe de estado que desplazó a Zelaya del poder tras lo cual se instaló un régimen de facto encabezado por Roberto Micheletti, que no es reconocido por la comunidad internacional. Ayer, la dirigencia del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado, que aglutina a organizaciones políticas y sociales, tiene previsto reunirse en Tegucigalpa para definir la estrategia de la movilización.
Delegación sitiada
En tanto, la delegación diplomática brasileña continuaba ayer "sitiada", según dijo Franciso Catunda, responsable de negocios brasileño en Tegucigalpa. Por su lado, la cancillería del régimen de facto emitió un comunicado en el que exige a Brasil evitar que su embajada en Tegucigalpa sea usada por Zelaya para instigar a la violencia y quebrantar la paz. Por eso, emplazó al gobierno brasileño a que defina el status de Zelaya en un plazo no mayor de 10 días. "De lo contrario, se adoptarán medidas en el marco del derecho internacional", advirtió la cancillería hondureña.
Respuesta
Al respecto, el presidente brasileño Lula da Silva salió ayer a responder la demanda, con conceptos cortos pero terminantes. "Brasil no tolerará un ultimátum de un gobierno golpista", señaló el mandatario a los periodistas tras acudir a la cumbre América del Sur-Africa, en Venezuela.
"Si entran por la fuerza, estarán cometiendo un acto que rompe las normas internacionales", agregó.
Por su lado, la Itamaraty (Cancillería brasileña) subrayó que el presidente Lula autorizó la permanencia de Zelaya en la embajada brasileña en la capital hondureña durante el tiempo que considere necesario para restablecer el orden en ese país.
Estados Unidos deportó a una hija de Micheletti
El gobierno de Estados Unidos deportó ayer a Honduras a una hija del presidente de facto de este país, Roberto Micheletti, que prestaba servicios en la embajada hondureña en Washington.
Bianca Micheletti llegó ayer al aeropuerto Toncontín, de Tegucigalpa, junto con Carmen Martínez y Gloria Alvarenga, quienes también fueron expulsadas por representar en EEUU al régimen de facto de Honduras.
El gobierno de Barack Obama desconoce al régimen de facto que encabeza Micheletti, quien usurpó el poder el 28 de junio a través del golpe de estado contra el presidente Manuel Zelaya, que está refugiado en la embajada de Brasil desde el lunes pasado.
La llegada de las deportadas a Tegucigalpa coincidió con la delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA), que fue retenida en el aeropuerto por el régimen de facto, que le impidió su ingreso a Honduras.
De esta manera, la misión fue obligada a regresar a EEUU informaron fuentes diplomáticas. La delegación conformada por ocho miembros, era una avanzada de la OEA para la llegada a Honduras de un grupo de cancilleres y del secretario general del organismo, José Miguel Insulza,.
Insulza y los cancilleres tenían el propósito de impulsar el diálogo entre el régimen de facto que lidera Micheletti y las autoridades constitucionales depuestas, con Zelaya a la cabeza. (DPA-AFP-Reuters)
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