Fueron a allanar un supuesto prostíbulo y encontraron cocaína

La Policía creía que había menores trabajando.

27 Septiembre 2009
Durante las dos horas que duró el procedimiento, los siete teléfonos celulares que tenía N. sonaron una y mil veces. "Bombón, atendeme", "¿Dónde estás, osito?" y "Quiero verte ahora" eran algunos de los mensajes de texto que llegaban recurrentemente. "Esto es una casa de familia, no un prostíbulo", repetía hasta el cansancio el hombre, de 56 años, mientras veía cómo los policías rodeaban su vivienda, ubicada en barrio Oeste II. Y, cuando los agentes encontraron los casi 400 gramos de cocaína y los $ 5.300 escondidos en el fondo de la propiedad, tuvo una nueva excusa: "a eso me lo dio un amigo para que se lo guarde".
Pese a sus inacabables argumentos, N. fue detenido y puesto a disposición de la Justicia Federal. Por ahora, se lo acusa de tenencia de estupefacientes. Pero los investigadores sospechan que el hombre, además, explotaba sexualmente a mujeres menores de edad en su casa.
Todo comenzó con una denuncia anónima realizada por vecinos en la sede de la División Trata de Personas de la Policía. "En la casa de N. pasa de todo, especialmente los fines de semana", dijo una persona, que dio datos precisos de la ubicación de la vivienda.
Tras esto, los comisarios Pablo Barrionuevo y Julio Fernández y los oficiales Fernando Carrizo y Walter Funes comenzaron a investigar el caso.

Modus operandi
Sobre la base de una serie de averiguaciones, los policías dilucidaron cómo operaba N. "El hombre promocionaba a las mujeres con publicidades y brindaba un número de celular para contacto. Cuando una persona llamaba, atendía una mujer con voz seductora que ofertaba un encuentro a cambio de $ 150 o $ 200, según las circunstancias. Si el hombre aceptaba, ella le explicaba cómo llegar a la casa del sospechoso", indicó una fuente policial.
El viernes, la fiscala Adriana Reinoso Cuello le solicitó una orden de allanamiento al juez de Instrucción Francisco Pisa, quien autorizó la medida. Esa tarde, Barrionuevo y Fernández, supervisados por los comisarios René Aguirre y Raúl Ferreira, llevaron a cabo el procedimiento.

Varias habitaciones
En el interior de la casa, además de N., estaba su esposa, de 60 años, quien no fue detenida. Junto con ellos estaban dos mujeres, de 40 y de 32 años. Ambas declararon que estaban allí de visita, pero los investigadores sospechan que estaban siendo explotadas sexualmente por el imputado.
La vivienda estaba especialmente acondicionada para que allí funcione un prostíbulo, según fuentes cercanas a la pesquisa. "Es una propiedad grande, con varias habitaciones", indicó el informante. Cuando comenzaron a revisar la casa, los policías no sólo encontraron prendas seductoras de mujer: en el fondo de la casa, dentro de un recipiente de metal, estaban los 360 gramos de cocaína y los $ 5.300.
Además de la droga, del dinero y de las ropas de mujer, los investigadores se incautaron de siete teléfonos celulares, que les servirán para dilucidar si N. explotaba o no a jovencitas en su casa.
Mientras tanto, la causa pasó a manos del juez federal Daniel Bejas, ante quien deberá declarar el sospechoso.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios