06 Septiembre 2009 Seguir en 
Pese a los conocimientos y a los esfuerzos de los especialistas, hay crímenes cuyos autores parecen haberse esfumado sin dejar huellas. El crimen de la estudiante tucumana Paulina Lebbos (perpetrado en febrero de 2006) o de Nora Dalmasso (asesinada en un country de Córdoba en noviembre de 2006) son ejemplos de ello.
Luego de que se comete un homicidio, los especialistas trabajan sobre la base de tres elementos: la víctima, el victimario y la escena del crimen. "Establecer esas tres patas permite resolver el hecho. Pero las reglas no son absolutas. Hay casos tan complejos que a casi cualquier investigador del mundo se le hace difícil identificar al culpable. Lo de Paulina Lebbos es un ejemplo, pero no es el único caso en la provincia ni en el país", indicó el comisario Miguel Gómez, jefe de Homicidios. Afirmó que resolver este tipo de homicidios depende, en gran medida, de las evidencias que se secuestren en la escena del hecho y de los testimonios que se puedan obtener. "Mientras más capacitado esté el personal para trabajar, más posibilidades habrá de esclarecer el caso", dijo.
Gómez remarcó la importancia de que los investigadores sepan cómo conservar una prueba, que luego puede tener un valor clave durante un juicio. "Si se encuentra una pistola, no debe ser tocada hasta que llegue Policía Científica. Hay evidencias que deben permanecer a una temperatura apropiada. Cuando se incrimina a una persona, no alcanza con las averiguaciones que hace el detective. Hay que tener evidencias que prueben su participación", indicó.
Al ser consultado por LA GACETA hace algunas semanas sobre si existe el "crimen perfecto", el titular de la Corte Suprema de Justicia, Antonio Gandur, señaló: "en mi opinión, que haya tantos casos impunes indica que sí. El solo hecho de que jamás se logre descubrir quién es el autor indica que se está en presencia de un caso de estas características". Y añadió: "a la Justicia y a la Policía, a veces, les hacen falta herramientas. Hay tecnología avanzada que posibilita, por ejemplo, detectar huellas digitales cuando pasó mucho tiempo de producido el hecho. Pero en la provincia, lamentablemente, aún no contamos con muchos de esos recursos".
Detectives famosos
Sherlock holmes.- El personaje de Arthur Conan Doyle sin dudas es el detective por antonomasia. Hace de la deducción su principal arma para resolver los más complicados misterios.
Maigret.- El Comisario Maigret es un personaje de la policía judicial francesa, creado por Georges Simenon. Esclarece crímenes poniéndose en la piel de cada uno de los involucrados en los casos: piensa, duerme y hasta come como ellos.
Columbo.- Peter Falk jamás pudo sacarse de encima a este detective aparentemente distraído, que maneja un desvencijado Peugeot 403 y que viste siempre la misma gabardina. Parece estúpido, y esa es su principal arma.
Allan Pinkerton.- Fundó la agencia que lleva su apellido, tal vez la más famosa del mundo. En 1850 este escocés dejó la Policía y puso su propia empresa de investigaciones, que incluso fue contratada varias veces por el gobierno estadounidense.
Sam Spade.- Basado en una novela de Dashiell Hammett, Humphrey Bogart inmortalizó a un detective sombrío, duro e incorruptible, en "El Halcón Maltés", película que muchos consideran el inicio del cine negro de Estados Unidos.
Anthony Pellicano.- El detective más famoso de las estrellas de Hollywood hasta que terminó detenido.
Luego de que se comete un homicidio, los especialistas trabajan sobre la base de tres elementos: la víctima, el victimario y la escena del crimen. "Establecer esas tres patas permite resolver el hecho. Pero las reglas no son absolutas. Hay casos tan complejos que a casi cualquier investigador del mundo se le hace difícil identificar al culpable. Lo de Paulina Lebbos es un ejemplo, pero no es el único caso en la provincia ni en el país", indicó el comisario Miguel Gómez, jefe de Homicidios. Afirmó que resolver este tipo de homicidios depende, en gran medida, de las evidencias que se secuestren en la escena del hecho y de los testimonios que se puedan obtener. "Mientras más capacitado esté el personal para trabajar, más posibilidades habrá de esclarecer el caso", dijo.
Gómez remarcó la importancia de que los investigadores sepan cómo conservar una prueba, que luego puede tener un valor clave durante un juicio. "Si se encuentra una pistola, no debe ser tocada hasta que llegue Policía Científica. Hay evidencias que deben permanecer a una temperatura apropiada. Cuando se incrimina a una persona, no alcanza con las averiguaciones que hace el detective. Hay que tener evidencias que prueben su participación", indicó.
Al ser consultado por LA GACETA hace algunas semanas sobre si existe el "crimen perfecto", el titular de la Corte Suprema de Justicia, Antonio Gandur, señaló: "en mi opinión, que haya tantos casos impunes indica que sí. El solo hecho de que jamás se logre descubrir quién es el autor indica que se está en presencia de un caso de estas características". Y añadió: "a la Justicia y a la Policía, a veces, les hacen falta herramientas. Hay tecnología avanzada que posibilita, por ejemplo, detectar huellas digitales cuando pasó mucho tiempo de producido el hecho. Pero en la provincia, lamentablemente, aún no contamos con muchos de esos recursos".
Detectives famosos
Sherlock holmes.- El personaje de Arthur Conan Doyle sin dudas es el detective por antonomasia. Hace de la deducción su principal arma para resolver los más complicados misterios.
Maigret.- El Comisario Maigret es un personaje de la policía judicial francesa, creado por Georges Simenon. Esclarece crímenes poniéndose en la piel de cada uno de los involucrados en los casos: piensa, duerme y hasta come como ellos.
Columbo.- Peter Falk jamás pudo sacarse de encima a este detective aparentemente distraído, que maneja un desvencijado Peugeot 403 y que viste siempre la misma gabardina. Parece estúpido, y esa es su principal arma.
Allan Pinkerton.- Fundó la agencia que lleva su apellido, tal vez la más famosa del mundo. En 1850 este escocés dejó la Policía y puso su propia empresa de investigaciones, que incluso fue contratada varias veces por el gobierno estadounidense.
Sam Spade.- Basado en una novela de Dashiell Hammett, Humphrey Bogart inmortalizó a un detective sombrío, duro e incorruptible, en "El Halcón Maltés", película que muchos consideran el inicio del cine negro de Estados Unidos.
Anthony Pellicano.- El detective más famoso de las estrellas de Hollywood hasta que terminó detenido.








