01 Septiembre 2009 Seguir en 
La Justicia confirmó mediante una comparación genética que los restos encontrados el 9 de junio en medio de un cañaveral en Alderetes pertenecen a Alberto Acuña, un hombre de 48 años, quien vivía en la zona de Las Piedritas. Ahora los familiares reclaman que se investigue cómo murió el hombre ya que temen que haya sido asesinado.
El hallazgo se produjo cuando un grupo de operarios hacían tareas de mantenimiento a la vera de la autopista Presidente Perón, que conduce al aeropuerto. En esas circunstancias, mientras descansaban, hallaron restos óseos y ropa. Rápidamente dieron intervención a la Policía.
Tras la publicación del hallazgo, un hermano de Acuña, Roque Marcelino, de 50 años, reconoció la ropa y la billetera. En la fiscalía VII, el hombre declaró que su hermano había desaparecido el 31 de octubre.
Los restos estaban diseminados en un radio de ocho metros y algunos estaban enterrados.
La semana pasada terminó el examen de ADN y se confirmó que se trataba de Acuña. "Pero nadie nos dijo qué fue lo que pasó. Ahora sabemos que está muerto, pero queremos saber por qué. La incertidumbre es igual o peor que antes", indicó Luján, una sobrina de Acuña.
En principio los peritos no habían encontrado señales de violencia en los huesos, por lo que habrían descartado que se tratara de un homicidio.
El hallazgo se produjo cuando un grupo de operarios hacían tareas de mantenimiento a la vera de la autopista Presidente Perón, que conduce al aeropuerto. En esas circunstancias, mientras descansaban, hallaron restos óseos y ropa. Rápidamente dieron intervención a la Policía.
Tras la publicación del hallazgo, un hermano de Acuña, Roque Marcelino, de 50 años, reconoció la ropa y la billetera. En la fiscalía VII, el hombre declaró que su hermano había desaparecido el 31 de octubre.
Los restos estaban diseminados en un radio de ocho metros y algunos estaban enterrados.
La semana pasada terminó el examen de ADN y se confirmó que se trataba de Acuña. "Pero nadie nos dijo qué fue lo que pasó. Ahora sabemos que está muerto, pero queremos saber por qué. La incertidumbre es igual o peor que antes", indicó Luján, una sobrina de Acuña.
En principio los peritos no habían encontrado señales de violencia en los huesos, por lo que habrían descartado que se tratara de un homicidio.
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