Gere cumple 60 años y sigue deslumbrando

31 Agosto 2009
NUEVA YORK.- Fue el "Sexiest Man Alive", un "American Gigolo" y el príncipe de los sueños de Julia Roberts en "Pretty Woman". Con su pícara sonrisa y su mirada brillante, Richard Gere tiene aún hoy una apariencia deslumbrante, si bien este astro de Hollywood cumple hoy 60 años. Como símbolo sexual se siente un poco viejo, bromea Gere en las entrevistas. Pero ante todo tiene otras prioridades: su joven familia y el budismo. Con el Dalai Lama lo une una profunda amistad. En el exilio del líder espiritual del pueblo tibetano, la ciudad india de Dharamsala, pasa con frecuencia tiempo filosofando y meditando. En el techo de su casa en el barrio de Greenwich Village de Manhattan, Gere y su esposa, la ex chica James Bond Carey Lowell, instalaron una construcción para orar. Gere dijo que valora de Carey Lowell que está "en el mismo camino espiritual" que él. La pareja tiene un hijo en común, Homer James Jigme, de nueve años. Lowell tiene además una hija mayor de su primer matrimonio. Por su convicción, el astro del cine, mundialmente famoso, pone mucho en juego. En 1993 se atrevió a denunciar la política de China respecto del Tibet en su discurso en la entrega de los premios Oscar. Desde entonces, no es bien visto allí. Aún en la actualidad alza la voz cuando se trata de la opresión del Tibet. Gere es cofundador de la Casa del Tibet de Nueva York. Una gran parte de los honorarios que recibe por sus trabajos en Hollywood están destinados a esta fundación, que respalda proyectos humanitarios en todo el mundo. Richard Tiffany Gere nació en Filadelfia, hijo de un agente de seguros y una ama de casa, y se crió en una granja. Tocó piano, guitarra y trompeta, fue un exitoso jugador de Lacrosse y esquiador, pero era considerado "el más introvertido" de los cinco hermanos. El paso decisivo para convertirse en astro de Hollywood e ídolo romántico de los años 80 lo dio con "American Gigolo". La película "An Officer and a Gentleman" ("Reto al destino") fortaleció ese éxito, pero luego tuvo un fracaso detrás de otro. Sólo en 1990 logró recuperar la simpatía del público como policía corrupto en el thriller "Asuntos internos", y poco después también como generoso millonario en la comedia "Pretty Woman". (DPA)

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