28 Agosto 2009 Seguir en 
No recordaba casi nada de la caída. Fueron casi 20 metros los que recorrió en el aire Rubén Exequiel López, quien se precipitó desde el sexto piso de un edificio de Barrio Norte hasta la planta baja. "Es increíble que esté bien. Tiene un corte grande en la cabeza, raspones y varios golpes, pero nada más que eso. Realmente, es un milagro que no esté ni siquiera fracturado", señaló Domingo Pérez, primo del muchacho herido.
López, de 18 años, trabaja como albañil. Cerca de las 11.30, el joven estaba solo en el sexto piso del edificio en construcción que está ubicado en Próspero García primera cuadra cuando se produjo el accidente. "Parece que dio un mal paso y cayó por el hueco del ascensor. Por suerte, cayó sobre una tarima y comenzó a ’planear’. Es casi un milagro, porque eso le salvó la vida", relató Pérez. El joven dijo que un compañero de trabajo de su primo lo llamó alterado tras el accidente. "Pensé que había muerto; me puse muy mal. Incluso, me dio un ataque de nervios", agregó Pérez. López fue llevado primero al Centro de Salud y luego al Padilla, donde le hicieron una tomografía. "Está fuera de peligro", dijeron fuentes médicas.
López, de 18 años, trabaja como albañil. Cerca de las 11.30, el joven estaba solo en el sexto piso del edificio en construcción que está ubicado en Próspero García primera cuadra cuando se produjo el accidente. "Parece que dio un mal paso y cayó por el hueco del ascensor. Por suerte, cayó sobre una tarima y comenzó a ’planear’. Es casi un milagro, porque eso le salvó la vida", relató Pérez. El joven dijo que un compañero de trabajo de su primo lo llamó alterado tras el accidente. "Pensé que había muerto; me puse muy mal. Incluso, me dio un ataque de nervios", agregó Pérez. López fue llevado primero al Centro de Salud y luego al Padilla, donde le hicieron una tomografía. "Está fuera de peligro", dijeron fuentes médicas.







