La nena de una hora de vida que fue arrojada al vacío ayer desde un primer piso se encuentra en buen estado de salud y no tiene ninguna lesión. Además, se está recuperando en forma satisfactoria de un pequeño problema respiratorio. Así lo informó Rosana Chahla, directora de la Maternidad
La doctora informó que Milagros, nombre con el que fue bautizada al ingresar a ese nosocomio, es asistida en terapia intermedia con apoyo extra de oxígeno debido a leves inconvenientes. "Esto es normal en los recién nacidos porque el paso de un medio líquido a otro gaseoso es traumático para algunos. En este caso, se sumó el hecho que la bebé tomó frío al haber sido abandonada desnuda y aún con líquido amniótico en su cuerpo", señaló la profesional.
Consultada sobre la presencia de golpes, al haber caído desde un primer piso, manifestó: "es un milagro que no tenga nada. Le hicimos todos los estudios y no encontramos ni un rasguño".
En estos momentos, Milagros es alimentada por vía parenteral y recién podrá tomar el pecho de su mamá dentro de 72 horas, según la profesional. Al respecto, manifestó que desde ayer está internada la madre, de 22 años, quien se encuentra con custodiada por ser la principal sospechosa de haber arrojado a la beba. Además, también en la jornada de ayer se presentaron sus abuelos, que residen en Los Ralos.
Un milagro
Milagros cayó sobre un plástico extendido entre dos sogas, en un patio interno del edificio de Muñecas 710, y personal policial determinó que fue arrojada del edificio colindante al que se tiene acceso por Marcos Paz 623.
Al escuchar los llantos de la beba, los vecinos avisaron a la Patrulla Urbana. La Comisaría 1º inició la investigación y los rastros de sangre que se encontraron en una pequeña ventana de un baño determinaron que se trataría de una "tentativa de homicidio", explicó el comisario Oscar Pastor Vallejo. La fiscala Teresita Marnero tomó intervención en el caso.
El agente Javier Alejandro Córdoba de Patrulla Urbana, que acudió al llamado de los vecinos, todavía recuerda ese momento: "cuando llegué al lugar, tenían en brazos a la bebé, que estaba desnuda y con el cordón umbilical con sangre. Tomamos un taxi y nos fuimos al hospital de Niños, donde la atendieron y luego la derivaron a Neonatología de la Maternidad, junto a un matrimonio que no se despegó de ella", precisó el oficial, quien además le puso el nombre.
Mientras la bebé era atendida, la Policía investigaba. "Interrogamos a los vecinos en privado, comparamos las evidencias y los datos que fuimos encontrando nos llevó a un departamento del primer piso", narraron fuentes policiales.
En ese punto entra a jugar el olfato del oficial Francisco Lescano, quien pidió hablar con todos los integrantes de la vivienda. "Los dueños de casa, un matrimonio con hijos adolescentes, no sabían nada. Ni siquiera se habían dado cuenta de que la empleada, que trabajaba allí hace rato, podía estar embarazada. Lo único que saben es que a la mañana ella se sintió mal y se metió al baño. Allí nació la criatura", reveló Lescano.
"La acusada no estaba nerviosa ni lloró cuando la detuvieron", recordó el policía, todavía impresionado por la frialdad de la joven. LA GACETA ©








