27 Agosto 2009 Seguir en 
Los familiares de Carla Romina Ortega, la joven que murió hace dos años durante un confuso episodio en el cerro San Javier, hicieron una manifestación ayer frente a la sede penal de Tribunales para reclamar que se investigue rápidamente el caso de la adolescente de 16 años. "Estamos seguros de que se trató de un homicidio. Por eso, necesitamos que se le dé lugar a la fiscalía que corresponda para que empiece a trabajar cuanto antes", señaló el padre de Carla.
La causa estuvo inicialmente a cargo del ya jubilado fiscal Pedro Gallo, que era titular de la Fiscalía I (hoy acéfala). Según el investigador, la tarde del 26 de agosto, Carla subió el cerro en moto junto con L., de 16 años, y J., de 15. Aún es un misterio en qué circunstancias cayó Ortega al precipicio. Lo cierto es que la adolescente murió prácticamente en el acto, como consecuencia de un golpe que había sufrido en el cráneo (jamás se determinó si esa lesión fue provocada antes de la caída o después).
L. ya fue considerada penalmente responsable del delito de abandono de persona por la Justicia. Como los miembros de la Sala VI de la Cámara Penal rechazaron la apelación del fallo, este será remitido a la jueza de Menores Nora Wexler, quien tiene un año para dictar una condena. "Le pedimos que nos dé una respuesta cuanto antes. Ojalá L. no reciba medidas tutelares, porque se rió de todos durante todo este tiempo", expresó Alejandra Ortega, hermana de Carla, durante la manifestación que llevaron a cabo los familiares de la jovencita ayer a la mañana. "No solamente queremos recordar a Carlita a dos años de su muerte. Si bien estamos conformes con lo que resolvieron los jueces de la sala VI, sabemos que acá no hubo solamente un abandono de persona. Los magistrados mismos saben que algo más sucedió esa tarde en el cerro", dijo José Ortega, mientras sostenía un cartel que tenía una imagen de su hija fallecida.
La causa estuvo inicialmente a cargo del ya jubilado fiscal Pedro Gallo, que era titular de la Fiscalía I (hoy acéfala). Según el investigador, la tarde del 26 de agosto, Carla subió el cerro en moto junto con L., de 16 años, y J., de 15. Aún es un misterio en qué circunstancias cayó Ortega al precipicio. Lo cierto es que la adolescente murió prácticamente en el acto, como consecuencia de un golpe que había sufrido en el cráneo (jamás se determinó si esa lesión fue provocada antes de la caída o después).
L. ya fue considerada penalmente responsable del delito de abandono de persona por la Justicia. Como los miembros de la Sala VI de la Cámara Penal rechazaron la apelación del fallo, este será remitido a la jueza de Menores Nora Wexler, quien tiene un año para dictar una condena. "Le pedimos que nos dé una respuesta cuanto antes. Ojalá L. no reciba medidas tutelares, porque se rió de todos durante todo este tiempo", expresó Alejandra Ortega, hermana de Carla, durante la manifestación que llevaron a cabo los familiares de la jovencita ayer a la mañana. "No solamente queremos recordar a Carlita a dos años de su muerte. Si bien estamos conformes con lo que resolvieron los jueces de la sala VI, sabemos que acá no hubo solamente un abandono de persona. Los magistrados mismos saben que algo más sucedió esa tarde en el cerro", dijo José Ortega, mientras sostenía un cartel que tenía una imagen de su hija fallecida.







