Un juicio por un crimen terminó en escándalo tras la absolución de uno de los dos acusados
Los jueces condenaron a 10 años de prisión a un hombre por haber matado a un joven tras una pelea originada durante una fiesta. El asesinato se perpetró el 23 de mayo de 2007 en San Cayetano. La fiscala había pedido 15 años de prisión para los imputados.
27 Agosto 2009 Seguir en 
Un silencio tenso reinó en el auditorio minutos antes del fallo. Los acusados, José Delicio Frías y Ramón Félix "El Curao" Roldán, aguardaban el veredicto en un rincón del recinto, a dos años de haber protagonizado la pelea durante la cual murió Francisco Javier Lucero, de 21 años. Los familiares de la víctima y de los sospechosos estaban expectantes. Pero la quietud se rompió con la lectura de la sentencia.
La condena de 10 años de prisión que recibió Frías pasó casi inadvertida para quienes estaban presenciando el final del debate. En cambio, la absolución de Roldán provocó llantos, risas e insultos. "¿Acaso hay que hacer justicia por mano propia?" y "¿cómo van a liberar a ese asesino?" fueron algunos de los reproches que les hicieron familiares del joven asesinado a los jueces.
El trágico enfrentamiento se produjo el 13 de mayo de 2007. Lucero estaba en el cumpleaños de tres primos suyos, en una casa de barrio San Cayetano, cuando llegaron Frías y Roldán. Durante el debate, hubo versiones que indicaban que los imputados habían sido invitados al festejo, pero otros testigos dijeron que se habían "colado".
Según la investigación, encabezada por la fiscala Teresita Marnero, ya entrada la madrugada se produjo un enfrentamiento entre Frías y Lucero. "Mi hijo sabía que ese muchacho estaba drogándose en el baño. Era una fiesta entre amigos y familiares; por eso fue a sacarlo. Para que no hubiera problemas", indicó la madre de la víctima, Ana Patricia Conde. Una vez que llegaron a la vereda, Frías y Lucero comenzaron a discutir, y luego se trenzaron en golpes de puño. Según testigos, el primero de ellos sacó un puñal que tenía oculto entre sus ropas; el segundo se quitó el cinto y con contraatacó. Lucero recibió dos "puntazos": uno superficial, en la espalda, y otro profundo, en la zona del pecho. "La herida le afectó zonas vitales y le provocó una hemorragia interna que derivó en su muerte", señaló la fiscala de Cámara Juana Prieto de Sólimo durante los alegatos. Según la hipótesis de la representante del Ministerio Público, Frías contó con la colaboración de Roldán para perpetrar el ataque. Por eso, solicitó para ambos una pena de 15 años de prisión. El representante de la querella, César Picón, se adhirió al pedido. Sebastián Serrano, defensor de Frías, dijo que el homicidio se había producido durante una riña. "Por eso, considero que mi defendido, en caso de ser condenado, debe recibir una pena de dos años de cárcel", dijo. Héctor Sagripanti, por su parte, sostuvo que su cliente, Roldán, era inocente.
Los vocales Emilio Herrera Molina, Alberto Piedrabuena y Horacio Villalba consideraron que sólo Frías era responsable del homicidio. "No tengo nada que decirles", les había dicho el imputado en sus últimas palabras, presintiendo su destino.
"El también estaba armado"
Tras el fallo, la Policía tuvo que desalojar rápidamente el Palacio de Tribunales para prevenir incidentes entre los familiares. "No se hizo justicia con mi hijo. Los dos son asesinos; no lo pueden dejar en libertad a Roldán. Vamos a apelar el fallo, porque él también estaba armado; mi hijo tenía dos puñaladas", dijo Ana Conde, madre de Francisco Lucero.
"Soy inocente", había dicho Roldán
Los miembros de la sala II de la Cámara Penal ordenaron en su fallo que Ramón Roldán sea inmediatamente liberado. El y Delicio Frías estaban en Villa Urquiza desde 2007. "Soy inocente. Sólo puedo decirles a los familiares de la víctima que me disculpen, pero yo nunca le hice daño a ninguna gente", señaló Roldán en sus palabras finales ante los jueces.
La condena de 10 años de prisión que recibió Frías pasó casi inadvertida para quienes estaban presenciando el final del debate. En cambio, la absolución de Roldán provocó llantos, risas e insultos. "¿Acaso hay que hacer justicia por mano propia?" y "¿cómo van a liberar a ese asesino?" fueron algunos de los reproches que les hicieron familiares del joven asesinado a los jueces.
El trágico enfrentamiento se produjo el 13 de mayo de 2007. Lucero estaba en el cumpleaños de tres primos suyos, en una casa de barrio San Cayetano, cuando llegaron Frías y Roldán. Durante el debate, hubo versiones que indicaban que los imputados habían sido invitados al festejo, pero otros testigos dijeron que se habían "colado".
Según la investigación, encabezada por la fiscala Teresita Marnero, ya entrada la madrugada se produjo un enfrentamiento entre Frías y Lucero. "Mi hijo sabía que ese muchacho estaba drogándose en el baño. Era una fiesta entre amigos y familiares; por eso fue a sacarlo. Para que no hubiera problemas", indicó la madre de la víctima, Ana Patricia Conde. Una vez que llegaron a la vereda, Frías y Lucero comenzaron a discutir, y luego se trenzaron en golpes de puño. Según testigos, el primero de ellos sacó un puñal que tenía oculto entre sus ropas; el segundo se quitó el cinto y con contraatacó. Lucero recibió dos "puntazos": uno superficial, en la espalda, y otro profundo, en la zona del pecho. "La herida le afectó zonas vitales y le provocó una hemorragia interna que derivó en su muerte", señaló la fiscala de Cámara Juana Prieto de Sólimo durante los alegatos. Según la hipótesis de la representante del Ministerio Público, Frías contó con la colaboración de Roldán para perpetrar el ataque. Por eso, solicitó para ambos una pena de 15 años de prisión. El representante de la querella, César Picón, se adhirió al pedido. Sebastián Serrano, defensor de Frías, dijo que el homicidio se había producido durante una riña. "Por eso, considero que mi defendido, en caso de ser condenado, debe recibir una pena de dos años de cárcel", dijo. Héctor Sagripanti, por su parte, sostuvo que su cliente, Roldán, era inocente.
Los vocales Emilio Herrera Molina, Alberto Piedrabuena y Horacio Villalba consideraron que sólo Frías era responsable del homicidio. "No tengo nada que decirles", les había dicho el imputado en sus últimas palabras, presintiendo su destino.
"El también estaba armado"
Tras el fallo, la Policía tuvo que desalojar rápidamente el Palacio de Tribunales para prevenir incidentes entre los familiares. "No se hizo justicia con mi hijo. Los dos son asesinos; no lo pueden dejar en libertad a Roldán. Vamos a apelar el fallo, porque él también estaba armado; mi hijo tenía dos puñaladas", dijo Ana Conde, madre de Francisco Lucero.
"Soy inocente", había dicho Roldán
Los miembros de la sala II de la Cámara Penal ordenaron en su fallo que Ramón Roldán sea inmediatamente liberado. El y Delicio Frías estaban en Villa Urquiza desde 2007. "Soy inocente. Sólo puedo decirles a los familiares de la víctima que me disculpen, pero yo nunca le hice daño a ninguna gente", señaló Roldán en sus palabras finales ante los jueces.







