26 Agosto 2009 Seguir en 
Sergio Marchisio y Martín Jerez, los dos hombres que fueron arrestados en la playa de estacionamiento del aeropuerto tras el asalto perpetrado hace casi un mes, seguirán detenidos en el área de máxima seguridad de Villa Urquiza, según resolvió la Justicia.
Mientras tanto, los investigadores continúan buscando pistas que permitan esclarecer el robo, y el lunes a la noche realizaron dos allanamientos en Villa 9 de Julio, durante los cuales detuvieron a un hombre y secuestraron armas.
La causa se inició el 23 de julio, cuando ladrones que se movilizaban en al menos dos motos asaltaron a Esteban Valdez en la playa de estacionamiento del aeropuerto. Esa tarde, el joven había llegado desde Buenos Aires transportando en una mochila U$S 50.000 que le pertenecían a Ana Krebs, según la denuncia interpuesta por la mujer en la Fiscalía X. Los delincuentes balearon a Valdez y a sus dos custodios, Jorge Reyes y Diego Valenzuela. Luego escaparon.
Personal de Policía de Seguridad Aeroportuaria arrestó allí a Marchisio y a Jerez. El fiscal había solicitado prisión preventiva contra ellos, así como lo hizo con la mayoría de los aprehendidos que hubo en la causa. La jueza Mirta Lenis de Vera ayer hizo lugar al pedido de Herrera. Debido a las circunstancias en que fueron atrapados Marchisio y Jerez, los investigadores consideran que son los más comprometidos en el marco de la compleja causa. Sus defensores sostienen que no hay elementos para incriminarlos. Según los abogados Roberto Flores y Martín Zottoli, Marchisio estaba en el aeropuerto haciendo trámites para viajar a otra provincia junto a su hermana. José Luis Chaván, en tanto, remarcó que Jerez no efectuó ningún disparo ni tenía armas de fuego en su poder cuando fue arrestado. Sin embargo, la jueza consideró que ambos deben continuar detenidos.
Lenis de Vera deberá resolver sobre el futuro procesal de, al menos, una decena más de imputados para los cuales Herrera también solicitó prisión preventiva.
Mientras los defensores continúan con sus críticas hacia la forma en que se lleva adelante la causa, los investigadores continúan avanzando en busca de los supuestos autores del robo.
El lunes, personal de la Brigada Este, al mando de los comisarios Sergio Nieto y Abel Soria, realizó dos allanamientos en Villa 9 de Julio. En el primero de ellos, atraparon al "Mono", un hombre de 35 años que tenía en su poder varias armas. Según el informe oficial, en su vivienda había una pistola calibre 22 mm con 11 cartuchos; un revólver calibre 32 mm; un cargador con 11 cartuchos calibre 40 milímetro; y otros elementos. Los investigadores consideran que "El Mono" fue quien proveyó de armas a "La banda de la gruta" para que perpetre el asalto. Ayer, el hombre declaró en Tribunales junto a su abogado, Tomás Robert. Si no se prueba su vinculación con la megaorganización, el sospechoso pasará a estar a disposición de la Fiscalía III, en el marco de una nueva causa por la tenencia ilegal de armas.
En Villa 9 de Julio, los policías volvieron a buscar a "Ale", una menor de 17 años que, se sospecha, forma parte de "La banda de la gruta". La jovencita, según fuentes cercanas a la causa, es muy peligrosa, y ya participó en varios ataques en otras provincias.
Pese a los esfuerzos, "Ale" no apareció. Su paradero, así como el de "Roquecito", el presunto cabecilla, aún es una incógnita.
Mientras tanto, los investigadores continúan buscando pistas que permitan esclarecer el robo, y el lunes a la noche realizaron dos allanamientos en Villa 9 de Julio, durante los cuales detuvieron a un hombre y secuestraron armas.
La causa se inició el 23 de julio, cuando ladrones que se movilizaban en al menos dos motos asaltaron a Esteban Valdez en la playa de estacionamiento del aeropuerto. Esa tarde, el joven había llegado desde Buenos Aires transportando en una mochila U$S 50.000 que le pertenecían a Ana Krebs, según la denuncia interpuesta por la mujer en la Fiscalía X. Los delincuentes balearon a Valdez y a sus dos custodios, Jorge Reyes y Diego Valenzuela. Luego escaparon.
Personal de Policía de Seguridad Aeroportuaria arrestó allí a Marchisio y a Jerez. El fiscal había solicitado prisión preventiva contra ellos, así como lo hizo con la mayoría de los aprehendidos que hubo en la causa. La jueza Mirta Lenis de Vera ayer hizo lugar al pedido de Herrera. Debido a las circunstancias en que fueron atrapados Marchisio y Jerez, los investigadores consideran que son los más comprometidos en el marco de la compleja causa. Sus defensores sostienen que no hay elementos para incriminarlos. Según los abogados Roberto Flores y Martín Zottoli, Marchisio estaba en el aeropuerto haciendo trámites para viajar a otra provincia junto a su hermana. José Luis Chaván, en tanto, remarcó que Jerez no efectuó ningún disparo ni tenía armas de fuego en su poder cuando fue arrestado. Sin embargo, la jueza consideró que ambos deben continuar detenidos.
Lenis de Vera deberá resolver sobre el futuro procesal de, al menos, una decena más de imputados para los cuales Herrera también solicitó prisión preventiva.
Mientras los defensores continúan con sus críticas hacia la forma en que se lleva adelante la causa, los investigadores continúan avanzando en busca de los supuestos autores del robo.
El lunes, personal de la Brigada Este, al mando de los comisarios Sergio Nieto y Abel Soria, realizó dos allanamientos en Villa 9 de Julio. En el primero de ellos, atraparon al "Mono", un hombre de 35 años que tenía en su poder varias armas. Según el informe oficial, en su vivienda había una pistola calibre 22 mm con 11 cartuchos; un revólver calibre 32 mm; un cargador con 11 cartuchos calibre 40 milímetro; y otros elementos. Los investigadores consideran que "El Mono" fue quien proveyó de armas a "La banda de la gruta" para que perpetre el asalto. Ayer, el hombre declaró en Tribunales junto a su abogado, Tomás Robert. Si no se prueba su vinculación con la megaorganización, el sospechoso pasará a estar a disposición de la Fiscalía III, en el marco de una nueva causa por la tenencia ilegal de armas.
En Villa 9 de Julio, los policías volvieron a buscar a "Ale", una menor de 17 años que, se sospecha, forma parte de "La banda de la gruta". La jovencita, según fuentes cercanas a la causa, es muy peligrosa, y ya participó en varios ataques en otras provincias.
Pese a los esfuerzos, "Ale" no apareció. Su paradero, así como el de "Roquecito", el presunto cabecilla, aún es una incógnita.







