Micheletti resistió los embates de la misión de cancilleres de la OEA

El presidente interino reiteró que el retorno de Zelaya al poder es un paso inviable. El jefe de Estado desafió: "aquí nadie va a imponernos nada, a menos que vengan con tropas". Planteo de Zelaya

DE FRENTE. Micheletti estrecha la mano del titular de la OEA, José Miguel Insulza, en Tegucigalpa. AFP
DE FRENTE. Micheletti estrecha la mano del titular de la OEA, José Miguel Insulza, en Tegucigalpa. AFP
26 Agosto 2009
TEGUCIGALPA.- El presidente interino de Honduras, Roberto Micheletti, reafirmó ayer ante representantes de la OEA que que el 29 de noviembre habrá elecciones generales en su país, las reconozcan o no las naciones de todo el mundo. "No tenemos miedo al embargo de nadie. Ya analizamos esta situación en profundidad y podemos decir con absoluta convicción que este país puede salir adelante sin el apoyo de la OEA y de los demás países que nos han rechazado", retó Micheletti poco antes de reunirse en la Casa Presidencial con el titular del organismo hemisférico, José Miguel Insulza; los cancilleres de Argentina, Canadá, Costa Rica, Jamaica, México, Panamá y el embajador de República Dominicana.
Los representantes de la OEA llegaron el lunes a la empobrecida Honduras en un intento por reflotar el acuerdo de San José, una "hoja de ruta" del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, que como primer paso para salir de la crisis propone el regreso al poder de Manuel Zelaya. Este fue sacado a punta de pistola del país el 28 de junio, cuando intentaba llevar adelante una consulta popular sobre una enmienda que abriría paso a la reelección presidencial. El Parlamento designó ese día a Micheletti, entonces titular del cuerpo legislativo, presidente interino, pero no es reconocido por la comunidad internacional.
La misión de cancilleres, el embajador dominicano ante la OEA e Insulza se entrevistaron previamente con representantes, seguidores y familiares de Zelaya, así como con líderes religiosos, sindicales, empresariales y los candidatos presidenciales.
Es la primera vez que una misión de la OEA se reúne con Micheletti. Hasta ahora había evitado encontrarse con el mandatario o con alguno de los miembros del gabinete. Al término de la serie de reuniones ninguno de los miembros de la OEA formuló declaraciones respecto de los resultados de la gestión. Micheletti reiteró estar dispuesto a renunciar para permitir la asunción de manera interina de otro presidente que no fuera él ni Zelaya, pero dijo que no permitirá imposiciones desde el exterior. "Aquí nadie puede venir a imponernos nada, a menos que vengan con tropas", señaló.
Micheletti había aplazado hace más de dos semanas la llegada de la delegación, en rechazo a que la integrara Insulza, a quien acusa de no ser imparcial en este conflicto, pero finalmente lo aceptó como observador.

Desde Managua
Entre tanto, Zelaya, que sigue el desarrollo de estas gestiones desde Managua (Nicaragua) entregó a la misión una nueva propuesta para resolver la crisis. Según una fuente cercana al depuesto mandatario, la propuesta está relacionada con los plazos y mecanismos que se aplicarían para que sea restituido en el gobierno. Aunque no reveló detalles, aseguró que el planteamiento no difiere de anteriores propuestas porque Zelaya ha apoyado un arreglo en el marco de la resolución de la OEA y del acuerdo de San José. Micheletti reiteró que no es viable el retorno a Zelaya al gobierno porque afronta cargos de traición a la patria y de abuso de poder por parte de la Justicia hondureña. (DPA-Reuters)

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