25 Agosto 2009 Seguir en 
TEGUCIGALPA.- El presidente interino, Roberto Micheletti, dijo que "nadie puede venir a imponernos nada", justo antes de la llegada de una misión de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) a Honduras, en un nuevo intento para convencerlo de que debe restituir al presidente depuesto Manuel Zelaya, actualmente en Nicaragua.
La misión, integrada por el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y los cancilleres de México, Argentina, Costa Rica, Panamá, República Dominicana, Jamaica y Canadá, quiere reflotar una propuesta de acuerdo del presidente costarricense Oscar Arias para restablecer el orden constitucional en el país centroamericano.
El Gobierno de facto ha prometido entregar el poder al ganador de las elecciones previstas para noviembre, pero éstas no serían reconocidas por la OEA, que suspendió al país de la organización días después del golpe de Estado.
Zelaya fue arrestado en la madrugada del 28 de junio por militares y enviado a punta de pistola a Costa Rica cuando se disponía a celebrar una consulta popular que abriría paso a la reelección presidencial, por lo que fue acusado de violar la Constitución.
Salida pacífica
"Venimos a buscar espacios de entendimiento a favor de la aprobación del acuerdo de San José (de Arias), que consideramos es un acuerdo balanceado, equilibrado, que permite una salida pacífica, democrática", dijo el canciller costarricense, Bruno Stagno, en un mensaje a periodistas. El acuerdo propuesto por Arias incluye la restitución de Zelaya. La misión de la OEA, se entrevistó con el canciller interino, Carlos López, y con grupos afines al depuesto presidente.
Entre la tarde de ayer y hoy lo hará con integrantes de la Corte Suprema de Justicia, el Congreso, el tribunal electoral, líderes religiosos y sociales, empresarios y con los principales candidatos presidenciales, pero parece difícil que el Gobierno de facto cambie de posición. "Aquí nadie puede venir a imponernos absolutamente nada", dijo Micheletti. "Enmarcada dentro de la Constitución de la república la posición del 28 de junio, no vamos a cambiar porque nadie venga aquí a este país a decirnos qué tenemos que hacer", agregó. Unas 1.500 personas que exigen la restitución del mandatario se agolparon cerca del hotel donde se hallaban los cancilleres, pero no pudieron llegar porque un cordón de policías antimotines les cerró el paso.
Mientras tanto, Un grupo de 90 diputados de la Izquierda Unitaria Europea condenó el golpe de Estado en Honduras y exigió la restitución inmediata del depuesto presidente. El documento, rechaza la expulsión de Zelaya y la permanencia de cualquier administración que intente reemplazar al gobierno democráticamente electo en Honduras. (Reuters-DPA)
La misión, integrada por el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y los cancilleres de México, Argentina, Costa Rica, Panamá, República Dominicana, Jamaica y Canadá, quiere reflotar una propuesta de acuerdo del presidente costarricense Oscar Arias para restablecer el orden constitucional en el país centroamericano.
El Gobierno de facto ha prometido entregar el poder al ganador de las elecciones previstas para noviembre, pero éstas no serían reconocidas por la OEA, que suspendió al país de la organización días después del golpe de Estado.
Zelaya fue arrestado en la madrugada del 28 de junio por militares y enviado a punta de pistola a Costa Rica cuando se disponía a celebrar una consulta popular que abriría paso a la reelección presidencial, por lo que fue acusado de violar la Constitución.
Salida pacífica
"Venimos a buscar espacios de entendimiento a favor de la aprobación del acuerdo de San José (de Arias), que consideramos es un acuerdo balanceado, equilibrado, que permite una salida pacífica, democrática", dijo el canciller costarricense, Bruno Stagno, en un mensaje a periodistas. El acuerdo propuesto por Arias incluye la restitución de Zelaya. La misión de la OEA, se entrevistó con el canciller interino, Carlos López, y con grupos afines al depuesto presidente.
Entre la tarde de ayer y hoy lo hará con integrantes de la Corte Suprema de Justicia, el Congreso, el tribunal electoral, líderes religiosos y sociales, empresarios y con los principales candidatos presidenciales, pero parece difícil que el Gobierno de facto cambie de posición. "Aquí nadie puede venir a imponernos absolutamente nada", dijo Micheletti. "Enmarcada dentro de la Constitución de la república la posición del 28 de junio, no vamos a cambiar porque nadie venga aquí a este país a decirnos qué tenemos que hacer", agregó. Unas 1.500 personas que exigen la restitución del mandatario se agolparon cerca del hotel donde se hallaban los cancilleres, pero no pudieron llegar porque un cordón de policías antimotines les cerró el paso.
Mientras tanto, Un grupo de 90 diputados de la Izquierda Unitaria Europea condenó el golpe de Estado en Honduras y exigió la restitución inmediata del depuesto presidente. El documento, rechaza la expulsión de Zelaya y la permanencia de cualquier administración que intente reemplazar al gobierno democráticamente electo en Honduras. (Reuters-DPA)







