21 Agosto 2009 Seguir en 
Un camión, un colectivo, una camioneta, un automóvil y una motocicleta protagonizaron un impresionante choque múltiple en el puente ingeniero Pedro Barros, que une la capital con Alderetes. Aunque hubo varios vehículos involucrados, solamente una mujer sufrió heridas leves, y fue dada de alta poco después del siniestro, informó la Policía.
A las 8.30, Andrés Méndez, de 31 años, conducía un camión Ford 1.722 blanco con acoplado (sin carga) hacia el este por el puente. "De repente, adelante mío se detuvo todo el tránsito. Dicen que estaba un colectivo quedado, y todos empezaron a frenar, incluso yo. Entonces, detrás mío, un colectivo y chocó a un auto, y de ahí uno detrás de otro", dijo Méndez, oriundo de Tafí Viejo. Algunos testigos dijeron que el que había frenado de golpe era el chofer de un ómnibus, cuyo conductor luego siguió despreocupadamente sin darse por enterado de la colisión en cadena que había provocado.
Cuando culminó el choque en cadena, quedó el camión Ford delante de la extensa fila de vehículos dañados. Lo seguía un Renault Express blanco; luego, un Ford Escort del mismo color; el interno 5 de la línea 124; y, finalmente, una motocicleta Guerrero 110cc en el que iba la única persona que sufrió heridas, identificada por la Policía como Elsa Liliana Díaz, de 34 años. Durante casi dos horas los policías organizaron el paso de la gran cantidad de vehículos que transitaban sobre el puente. En determinado momento, la cola de autos y camionetas abarcaba varias cuadras. El chofer del ómnibus, Ramón Ruiz, aseguró que no logró detener a tiempo la marcha del rodado que conducía. "La Fiorino y el auto frenaron de golpe delante mío, y ya no pude parar el colectivo. Por suerte, ningún pasajero sufrió heridas", dijo Ruiz.
Flavio Flores, dueño del Escort, dijo que logró ver gracias al espejo retrovisor de su vehículo cómo el ómnibus iba directo hacia él. "El 124 me embistió y empezamos todos a chocar en cadena. Se reventó el tanque de gas de mi auto y me asusté mucho, porque todo el combustible estaba derramándose adentro. Pensé que podía explotar", relató el hombre, ya sereno.
Uno de los vehículos que resultó más dañado fue el Renault de Rafael Salazar, de 31 años, que quedó muy abollado en la zona frontal y en la trasera. Por fortuna, el hombre también resultó ileso.
Díaz sufrió golpes en cadera,. Llevaba el casco puesto. "Estaba bastante nerviosa", dijo Ruiz. La mujer fue asistida en el Centro de Salud y luego se retiró a su casa.
A las 8.30, Andrés Méndez, de 31 años, conducía un camión Ford 1.722 blanco con acoplado (sin carga) hacia el este por el puente. "De repente, adelante mío se detuvo todo el tránsito. Dicen que estaba un colectivo quedado, y todos empezaron a frenar, incluso yo. Entonces, detrás mío, un colectivo y chocó a un auto, y de ahí uno detrás de otro", dijo Méndez, oriundo de Tafí Viejo. Algunos testigos dijeron que el que había frenado de golpe era el chofer de un ómnibus, cuyo conductor luego siguió despreocupadamente sin darse por enterado de la colisión en cadena que había provocado.
Cuando culminó el choque en cadena, quedó el camión Ford delante de la extensa fila de vehículos dañados. Lo seguía un Renault Express blanco; luego, un Ford Escort del mismo color; el interno 5 de la línea 124; y, finalmente, una motocicleta Guerrero 110cc en el que iba la única persona que sufrió heridas, identificada por la Policía como Elsa Liliana Díaz, de 34 años. Durante casi dos horas los policías organizaron el paso de la gran cantidad de vehículos que transitaban sobre el puente. En determinado momento, la cola de autos y camionetas abarcaba varias cuadras. El chofer del ómnibus, Ramón Ruiz, aseguró que no logró detener a tiempo la marcha del rodado que conducía. "La Fiorino y el auto frenaron de golpe delante mío, y ya no pude parar el colectivo. Por suerte, ningún pasajero sufrió heridas", dijo Ruiz.
Flavio Flores, dueño del Escort, dijo que logró ver gracias al espejo retrovisor de su vehículo cómo el ómnibus iba directo hacia él. "El 124 me embistió y empezamos todos a chocar en cadena. Se reventó el tanque de gas de mi auto y me asusté mucho, porque todo el combustible estaba derramándose adentro. Pensé que podía explotar", relató el hombre, ya sereno.
Uno de los vehículos que resultó más dañado fue el Renault de Rafael Salazar, de 31 años, que quedó muy abollado en la zona frontal y en la trasera. Por fortuna, el hombre también resultó ileso.
Díaz sufrió golpes en cadera,. Llevaba el casco puesto. "Estaba bastante nerviosa", dijo Ruiz. La mujer fue asistida en el Centro de Salud y luego se retiró a su casa.







