El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, se comprometió hoy a llevar adelante la reforma agraria

Sin embargo, advirtió que no será un concurso para entregar tierras, sino que se concentrará en la calidad de vida de los brasileños

10 Marzo 2003
SAN PABLO.- El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, se comprometió hoy a llevar adelante la reforma agraria, una semana después que el Movimiento de los Sin Tierra (MST) inició la primera ola de invasiones bajo su gobierno.
"Todo el mundo sabe que haremos la reforma agraria en este país", afirmó Lula, aunque advirtió que ésta no será un concurso para entregar tierras, sino que se concentrará en la calidad de vida de los brasileños que las han obtenido.
"No podemos hacer la reforma agraria compitiendo con los gobiernos anteriores, sobre quién colocó más o menos personas en el campo; no es una cuestión matemática, sino de mayor calidad", indicó el mandatario.
Hay que "saber si las personas tienen condiciones de producir, ganar dinero y sobrevivir dignamente, y eso es lo que queremos hacer en este país", dijo el presidente.
Denunció que "hay prácticamente 4.000 asentamientos en este país (de tierras entregadas a brasileños desposeídos), de los cuales 80 por ciento están pasando privaciones".
"Es nuestra obligación hacer que estas personas que ya están en la tierra tengan acceso al financiamiento, se puedan organizar en cooperativas, agroindustrias familiares, producir para mejorar la calidad de vida", agregó.
Centenares de familias del MST invadieron la última semana tres oficinas del oficial Instituto de la Reforma Agraria y haciendas en varias partes del país, que consituyen las primeras ocupaciones desde que Lula, su tradicional aliado, llegó al poder el 1 de enero.
"Somos conscientes de que la llegada al poder de Lula, aunque significa un avance, no garantiza el cambio, y que para acelerar el proceso de la reforma agraria tendremos que actuar", explicó a la coordinadora del MST Elisangela Moura. (Télam-SNI)

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