20 Agosto 2009 Seguir en 
TEGUCIGALPA.- El gobierno provisorio de Roberto Micheletti descartó toda negociación sobre el regreso del depuesto presidente Manuel Zelaya al poder. "Zelaya es asunto terminado en Honduras", dijo ayer un vocero de Micheletti, mientras el depuesto presidente realizaba una visita a Perú, donde fue recibido con honores restringidos. El gobierno de Alan García aboga por la propuesta del mediador costarricense, Oscar Arias, llamado Acuerdo de San José, que incluye la restitución de Zelaya, amnistía política y el adelanto de las elecciones de noviembre para poder superar la crisis que lleva casi dos meses. "El 15% del Acuerdo de San José que resta por negociar es lo concerniente a Zelaya, y eso no tiene vuelta de hoja", declaró un vocero del Gobierno.
Micheletti está decidido a afrontar la presión internacional, cuyo último capítulo derivó en la ruptura de relaciones con la Argentina, que sólo reconoce a Zelaya. El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner expulsó la semana pasada, por pedido de Zelaya, a la embajadora hondureña Carmen Eleonora Ortez Williams. Chile, también por petición del derrocado mandatario, ya hizo lo propio con el embajador hondureño Francisco Martínez, por lo que no se descarta otro conflicto diplomático.
Respecto de la medida adoptada por la Argentina, algunos observadores plantearon ciertos vaivenes en el discurso del gobierno. En la Argentina hay actualmente representaciones diplomáticas de 13 países con gobiernos ilegítimos. En algunos casos, hasta su carácter dictatorial está expresamente institucionalizado como régimen de partido único. "Siguiendo el criterio que se tomó respecto de Honduras, la Argentina debería expulsar a los embajadores de Angola, Arabia Saudita, Argelia, Bielorrusia, China, Cuba, Egipto, Emiratos Arabes Unidos, Irán, Libia, República Democrática del Congo, Siria y Vietnam", consideró Gabriel Silva, titular del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL).
Micheletti está decidido a afrontar la presión internacional, cuyo último capítulo derivó en la ruptura de relaciones con la Argentina, que sólo reconoce a Zelaya. El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner expulsó la semana pasada, por pedido de Zelaya, a la embajadora hondureña Carmen Eleonora Ortez Williams. Chile, también por petición del derrocado mandatario, ya hizo lo propio con el embajador hondureño Francisco Martínez, por lo que no se descarta otro conflicto diplomático.
Respecto de la medida adoptada por la Argentina, algunos observadores plantearon ciertos vaivenes en el discurso del gobierno. En la Argentina hay actualmente representaciones diplomáticas de 13 países con gobiernos ilegítimos. En algunos casos, hasta su carácter dictatorial está expresamente institucionalizado como régimen de partido único. "Siguiendo el criterio que se tomó respecto de Honduras, la Argentina debería expulsar a los embajadores de Angola, Arabia Saudita, Argelia, Bielorrusia, China, Cuba, Egipto, Emiratos Arabes Unidos, Irán, Libia, República Democrática del Congo, Siria y Vietnam", consideró Gabriel Silva, titular del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL).







