19 Agosto 2009 Seguir en 
CARACAS.- En respuesta a un llamamiento de la oposición a desconocer la nueva ley de educación, el ministro venezolano de Educación, Héctor Navarro, advirtió que quien desacate la polémica legislación será considerado delincuente. Incluso dijo que los llamados contra la ley buscan desestabilizar la revolución bolivariana del presidente Hugo Chávez, ya que pueden estar conectados con el plan de Colombia de instalar en sus bases militares soldados estadounidenses, que Caracas ha denunciado como una amenaza. "Puede haber perfectamente una combinación (de las protestas contra la ley) con las bases norteamericanas en Colombia. No se puede descartar una actividad concertada de agresión contra Venezuela", argumentó.
Impacto en la Santa Sede
Los gremios docentes y organizaciones estudiantiles denunciaron que la ley vulnera la autonomía universitaria y otorga un poder discrecional a los llamados consejos comunales, agrupaciones de vecinos con carácter partidista, que supervisarán las escuelas y evaluarán a los maestros. La Iglesia también protestó la legislación, alegando que ataca la educación religiosa. A tal punto impactó en el Vaticano la nueva ley, que el papa Benedicto XVI nombró ayer a un alto diplomático como el máximo representante de la Iglesia en Venezuela. Monseñor Pietro Parolin, actual subsecretario de relaciones con Estados, es el nuevo nuncio apostólico en el país latinoamericano, predominantemente católico. Veterano de las delicadas relaciones del Vaticano con países asiáticos como China y Vietnam, Parolin liderará la oposición católica en Venezuela a la ley de educación, que establece menos clases de religión y elimina la obligación del Estado de subvencionar colegios privados gestionados por la Iglesia en barrios pobres.
La oposición advirtió que promoverá una consulta para la derogación de la ley a través de un referendo abrogatorio, además de otras acciones de protesta. El alcalde metropolitano de Caracas y dirigente opositor, Antonio Ledezma, indicó que las manifestaciones contra la ley se realizarán con la Constitución en la mano, a fin de denunciar ante Venezuela y el mundo los atropellos contra la Carta Magna. Para el sábado se prevé una jornada de protesta a nivel nacional. (DPA-Reuters)
Impacto en la Santa Sede
Los gremios docentes y organizaciones estudiantiles denunciaron que la ley vulnera la autonomía universitaria y otorga un poder discrecional a los llamados consejos comunales, agrupaciones de vecinos con carácter partidista, que supervisarán las escuelas y evaluarán a los maestros. La Iglesia también protestó la legislación, alegando que ataca la educación religiosa. A tal punto impactó en el Vaticano la nueva ley, que el papa Benedicto XVI nombró ayer a un alto diplomático como el máximo representante de la Iglesia en Venezuela. Monseñor Pietro Parolin, actual subsecretario de relaciones con Estados, es el nuevo nuncio apostólico en el país latinoamericano, predominantemente católico. Veterano de las delicadas relaciones del Vaticano con países asiáticos como China y Vietnam, Parolin liderará la oposición católica en Venezuela a la ley de educación, que establece menos clases de religión y elimina la obligación del Estado de subvencionar colegios privados gestionados por la Iglesia en barrios pobres.
La oposición advirtió que promoverá una consulta para la derogación de la ley a través de un referendo abrogatorio, además de otras acciones de protesta. El alcalde metropolitano de Caracas y dirigente opositor, Antonio Ledezma, indicó que las manifestaciones contra la ley se realizarán con la Constitución en la mano, a fin de denunciar ante Venezuela y el mundo los atropellos contra la Carta Magna. Para el sábado se prevé una jornada de protesta a nivel nacional. (DPA-Reuters)







