Un extraño clima de calma reina en la vida de los civiles iraquíes

Los extranjeros continúan saliendo de la ciudad. Bagdad detendrá en forma inmediata la destrucción de su armamento si se produce la invasión.

PEOR QUE NADA. En las afueras de Bagdad, una mujer y sus hijos muestran el precario sitio subterráneo en el que se refugiarán.
PEOR QUE NADA. En las afueras de Bagdad, una mujer y sus hijos muestran el precario sitio subterráneo en el que se refugiarán.
10 Marzo 2003
BAGDAD.- Las crónicas de los más de cien periodistas de varios países que se hallan en Bagdad son coincidentes en un detalle: mientras la guerra se cierne sobre Irak, los habitantes de la capital continúan realizando sus actividades como si esa sombra no los afectara. "Caminar estos días por la capital de Irak recuerda a esos momentos en las películas de terror en que todo sucede de forma dulce, suave, y la gente es cordial y entrañable, pero la música de fondo nos advierte que algo tremebundo va a ocurrir", describe un periodista del diario español "El País".
En Bagdad la gente no perdió la sonrisa. "De día o de noche, desplazarse a solas en esta ciudad de cinco millones de habitantes no entraña riesgo", relata. Salvo la prevención del acopio de alimentos y el refuerzo de sus casas o la reactivación de precarios refugios subterráneos, los iraquíes no tienen prevista otra cosa, mientras los extranjeros continúan saliendo de la ciudad. La explicación es, acaso, lógica. Soportaron bombardeos en 1991, en 1993, en 1994, en 1996, en 1998. "Dios nos protege", explican los sobrevivientes de estos ataques a los que fueron sometidos, casi permanentemente. Un vendedor comentó que muchos extranjeros le preguntan cómo es que están tan tranquilos. "Yo les respondo que estamos acostumbrados a los bombardeos", dice.

El desarme
El gobierno iraquí continuó ayer destruyendo sus misiles Al Samoud II, como lo prometió a la ONU, y no tiene previstas nuevas iniciativas desarme, a pesar de las crecientes amenazas bélicas de EE.UU. En cambio, se trabaja para responder una serie de preguntas de los inspectores de armas sobre la destrucción de existencias de ántrax y del gas neurotóxico VX. La discusión se centra en una propuesta iraquí sobre el método científico a aplicar para demostrar que las cantidades de ántrax y VX producidas han sido destruidas por completo por Bagdad. Un vocero del gobierno iraquí dijo que ninguna medida que se adopte frenará a EE.UU. en su sed de petróleo. "Llegaron a mentir a los mismos inspectores de armas de la ONU, con informes falsos. Eso es una prueba de que la decisión de apoderarse de Irak ha sido tomada hace mucho tiempo", señaló.

El límite
Según el general Hossam Mohammed Amin, jefe del directorio iraquí de cooperación con la ONU, no se puede anticipar cuándo estaría listo este informe, y si ello podría ocurrir antes de la reunión del Consejo de Seguridad -posiblemente mañana-, cuando probablemente se votará la propuesta de resolución que establecería un ultimátum a Irak. Amin confirmó que Irak destruyó hasta ayer 46 misiles de corto alcance del tipo Al Samoud II. Pero a la vez reiteró la advertencia iraquí de que la destrucción de armamentos será detenida en forma automática en el momento en que se inicie una guerra. (DPA)

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