18 Agosto 2009 Seguir en 
CHERYOMUSHKI, Rusia.- Al menos 10 personas murieron y 62 estaban desaparecidas ayer por la inundación de la sala de turbinas de la principal estación de energía hidroeléctrica de Rusia, situación que forzó a las plantas de acero y de aluminio de Siberia a recurrir a electricidad de emergencia.
RusHydro, dueña de la planta Sayano-Shushenskaya, explicó en un comunicado que las pérdidas podrían llegar a miles de millones de rublos y que insumirán varios meses las reparaciones. Las acciones de la compañía cayeron un 13% en Londres.
Los aterrados residentes de las zonas aledañas a la planta de la era soviética escaparon cuando escucharon la noticia del accidente, en la primeras horas de ayer. Más tarde volvió la calma porque el ministro de Emergencia, Sergei Shoigu, dijo que no había peligro de que el dique se desbordara.
Las autoridades indicaron que el agua inundó una sala de turbinas del dique, que se encuentra a 3.000 km de Moscú, en la república siberiana de Khakassia.
Un portavoz de RusHydro, citando al presidente ejecutivo interino Vasily Zubakin, dijo que al menos 10 personas habían muerto, 11 estaban heridas y 62 se hallan desaparecidas.
Zubakin, en una teleconferencia, señaló que la planta había interrumpido las operaciones y que los daños serían millonarios.
La planta Sayano-Shushenskaya representa el 25% de la capacidad total de RusHydro, o 6,4 gigawatts del total de 25,3.
"El accidente servirá para recordar la importancia de la electricidad en la economía moderna y que la seguridad y la confiabilidad no pueden alcanzarse sin un financiamiento adecuado", dijeron analistas del banco de inversión Renaissance Capital.
La estación se halla a 50 km de dos fundidoras de aluminio de United Company Rusal, el mayor productor mundial de aluminio y principal activo del imperio del endeudado empresario Oleg Deripaska.
El suministro a las plantas Khakassia y Sayanogorsk fue suspendida, pero ambas estaban funcionando porque recurrieron a la electricidad de las regiones vecinas de Krasnoyarsk y Kemerovo, indicó Vladimir Shulekin, portavoz de la planta Sayanogorsk. (Reuters)
RusHydro, dueña de la planta Sayano-Shushenskaya, explicó en un comunicado que las pérdidas podrían llegar a miles de millones de rublos y que insumirán varios meses las reparaciones. Las acciones de la compañía cayeron un 13% en Londres.
Los aterrados residentes de las zonas aledañas a la planta de la era soviética escaparon cuando escucharon la noticia del accidente, en la primeras horas de ayer. Más tarde volvió la calma porque el ministro de Emergencia, Sergei Shoigu, dijo que no había peligro de que el dique se desbordara.
Las autoridades indicaron que el agua inundó una sala de turbinas del dique, que se encuentra a 3.000 km de Moscú, en la república siberiana de Khakassia.
Un portavoz de RusHydro, citando al presidente ejecutivo interino Vasily Zubakin, dijo que al menos 10 personas habían muerto, 11 estaban heridas y 62 se hallan desaparecidas.
Zubakin, en una teleconferencia, señaló que la planta había interrumpido las operaciones y que los daños serían millonarios.
La planta Sayano-Shushenskaya representa el 25% de la capacidad total de RusHydro, o 6,4 gigawatts del total de 25,3.
"El accidente servirá para recordar la importancia de la electricidad en la economía moderna y que la seguridad y la confiabilidad no pueden alcanzarse sin un financiamiento adecuado", dijeron analistas del banco de inversión Renaissance Capital.
La estación se halla a 50 km de dos fundidoras de aluminio de United Company Rusal, el mayor productor mundial de aluminio y principal activo del imperio del endeudado empresario Oleg Deripaska.
El suministro a las plantas Khakassia y Sayanogorsk fue suspendida, pero ambas estaban funcionando porque recurrieron a la electricidad de las regiones vecinas de Krasnoyarsk y Kemerovo, indicó Vladimir Shulekin, portavoz de la planta Sayanogorsk. (Reuters)
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