16 Agosto 2009 Seguir en 
SEUL, Corea del Sur.- Corea del Norte criticó los próximos ejercicios militares conjuntos de y Estados Unidos y de Corea del Sur dijo que "eliminaría" a los países con armas nucleares si amenazaban al Estado comunista. Así lo anunció hoy la agencia oficial de noticias KCNA.
Ambos Ejércitos planearon iniciar mañana ensayos conjuntos de comunicaciones y de simulaciones por computadora que se dan luego de inusuales medidas conciliadoras de Pyongyang, que este mes liberó a dos periodistas estadounidenses y a un trabajador surcoreano que mantenía detenidos.
El régimen comunista suele criticar los trabajos conjuntos y los considera como preparativos para una invasión y guerra nuclear. "Si el grupo de los imperialistas de Estados Unidos y del presidente surcoreano, Lee Myung-bak, amenazan nuestro país, responderemos contra ellos con armas nucleares", dijo un funcionario militar.
"Deberían entender claramente que es voluntad de hierro y postura resuelta del Ejército Popular Coreano el entrar en acción en cualquier momento para eliminar sin compasión a los agresores", agregó el portavoz.
Estados Unidos tiene alrededor de 28.500 soldados en Corea del Sur para apoyar a los 670.000 militares de ese país. En tanto, el Ejército de Pyongyang posee 1,2 millón de hombres, pero los analistas políticos afirman que no está bien armado y que es más débil en comparación con las fuerzas surcoreanas y estadounidenses.
Técnicamente, ambas Coreas siguen en guerra porque su conflicto de 1950 a 1953 terminó con un cese al fuego y no un tratado de paz. El régimen comunista se molestó por la política que impulsa Lee de terminar con las donaciones gratuitas, que alguna vez alcanzaron a un 5 % de la economía anual norcoreana, de U$S 17.000, y en su lugar vinculó la ayuda a los avances que Pyongyang realice para poner fin a las amenazas de seguridad que representa en la región.
La fracturada economía de Corea del Norte fue golpeada por las sanciones que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) impuso después de la prueba de un misil de largo alcance en abril de este año, considerada como una prueba encubierta de un arma, y por otra prueba nuclear en mayo. Las sanciones apuntaban a detener el comercio de armas, que es una fuente vital para el Estado. (Reuters)
Ambos Ejércitos planearon iniciar mañana ensayos conjuntos de comunicaciones y de simulaciones por computadora que se dan luego de inusuales medidas conciliadoras de Pyongyang, que este mes liberó a dos periodistas estadounidenses y a un trabajador surcoreano que mantenía detenidos.
El régimen comunista suele criticar los trabajos conjuntos y los considera como preparativos para una invasión y guerra nuclear. "Si el grupo de los imperialistas de Estados Unidos y del presidente surcoreano, Lee Myung-bak, amenazan nuestro país, responderemos contra ellos con armas nucleares", dijo un funcionario militar.
"Deberían entender claramente que es voluntad de hierro y postura resuelta del Ejército Popular Coreano el entrar en acción en cualquier momento para eliminar sin compasión a los agresores", agregó el portavoz.
Estados Unidos tiene alrededor de 28.500 soldados en Corea del Sur para apoyar a los 670.000 militares de ese país. En tanto, el Ejército de Pyongyang posee 1,2 millón de hombres, pero los analistas políticos afirman que no está bien armado y que es más débil en comparación con las fuerzas surcoreanas y estadounidenses.
Técnicamente, ambas Coreas siguen en guerra porque su conflicto de 1950 a 1953 terminó con un cese al fuego y no un tratado de paz. El régimen comunista se molestó por la política que impulsa Lee de terminar con las donaciones gratuitas, que alguna vez alcanzaron a un 5 % de la economía anual norcoreana, de U$S 17.000, y en su lugar vinculó la ayuda a los avances que Pyongyang realice para poner fin a las amenazas de seguridad que representa en la región.
La fracturada economía de Corea del Norte fue golpeada por las sanciones que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) impuso después de la prueba de un misil de largo alcance en abril de este año, considerada como una prueba encubierta de un arma, y por otra prueba nuclear en mayo. Las sanciones apuntaban a detener el comercio de armas, que es una fuente vital para el Estado. (Reuters)







