16 Agosto 2009 Seguir en 
TAIPEI.- El Gobierno de Taiwán, presionado políticamente debido a su tardía reacción a las consecuencias del tifón Morakot que, tras numerosos deslaves, causó la muerte de cientos de personas, aceptó la ayuda internacional, tras rechazar ofertas con anterioridad, con la intención de reparar su imagen.
"En nuestro primer mensaje, dijimos que no necesitábamos ayuda, simplemente dinero", dijo Joanne Ou, funcionaria de la sección de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores, y agregó que se pidió a Japón, a Estados Unidos y a países europeos que les suministren helicópteros o casas móviles, sostuvo Ou. El presidente de Taiwán, Ma Ying-jeou, cuestionado por su respuesta a los daños del tifón, estimó que el balance final de fallecidos ascendería a más de 500 personas. Se teme que la mayoría de víctimas haya quedado enterrada tras un enorme deslave ocurrido en una población montañosa.
Los sobrevivientes y el principal partido de la oposición han acusado a Ma de responder con demasiada lentitud al tifón que asoló la zona el pasado fin de semana, el peor en la isla desde 1959.
La cifra oficial de muertos llega a 123. Se estima que más de 35.000 personas han sido rescatadas en el sur de Taiwán. "Podríamos haberlo hecho mejor y haber sido más rápidos. Pero no fuimos ni mejores ni más rápidos. Por supuesto, lo sentimos mucho", aseveró el mandatario, durante una conferencia de prensa. (Reuters-AFP-NA)
"En nuestro primer mensaje, dijimos que no necesitábamos ayuda, simplemente dinero", dijo Joanne Ou, funcionaria de la sección de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores, y agregó que se pidió a Japón, a Estados Unidos y a países europeos que les suministren helicópteros o casas móviles, sostuvo Ou. El presidente de Taiwán, Ma Ying-jeou, cuestionado por su respuesta a los daños del tifón, estimó que el balance final de fallecidos ascendería a más de 500 personas. Se teme que la mayoría de víctimas haya quedado enterrada tras un enorme deslave ocurrido en una población montañosa.
Los sobrevivientes y el principal partido de la oposición han acusado a Ma de responder con demasiada lentitud al tifón que asoló la zona el pasado fin de semana, el peor en la isla desde 1959.
La cifra oficial de muertos llega a 123. Se estima que más de 35.000 personas han sido rescatadas en el sur de Taiwán. "Podríamos haberlo hecho mejor y haber sido más rápidos. Pero no fuimos ni mejores ni más rápidos. Por supuesto, lo sentimos mucho", aseveró el mandatario, durante una conferencia de prensa. (Reuters-AFP-NA)







