16 Agosto 2009 Seguir en 
El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, mantiene un moderado apoyo a su gestión al cumplir un año de mandato, según sondeos. Ex obispo católico de ideas socialistas, asumió con una aceptación del 80% y generó gran expectativa por sus promesas de combatir a la corrupción y luchar contra pobreza. Entre los puntos negativos sobresalen la inseguridad y el desempleo. Lugo, de 58 años, derrotó al conservador Partido Colorado, por primera vez en seis décadas. Su popularidad se vio golpeada por el escándalo que se desató en abril cuando asumió la paternidad de un niño de dos años concebido cuando aún era obispo, pero repuntó tras el exitoso acuerdo energético que logró con Brasil.







