14 Agosto 2009 Seguir en 
CALIFORNIA, Estados Unidos.- El médico personal de Michael Jackson, Conrad Murray, se distrajo hablando por teléfono tras suministrar el anestésico Propofol al cantante y al colgar descubrió que no respiraba, informó el diario "Los Angeles Times".
Horas antes de la muerte del rey del pop, el pasado 25 de junio, el doctor le inyectó el fármaco, tal y como había hecho anteriormente, sin que el artista sufriera complicaciones. Luego, decidió abandonar la habitación para atender unas llamadas.
A su regreso, Murray se encontró con que Jackson había entrado en un paro cardiorrespiratorio e intentó reanimarlo al tiempo que el personal de la casa alertaba a los servicios de emergencia, según el testimonio de fuentes cercanas a la investigación consultadas por el periódico californiano.
Murray, de 51 años, se ha convertido en el eje de la investigación sobre un posible caso de homicidio accidental, explicó la Policía. El médico dijo en los interrogatorios que la víspera de su muerte el artista había llegado agotado de los ensayos, y que no era capaz de dormir.
Para combatir el insomnio, Jackson llevaba una década usando frecuentemente Propofol. Murray insiste en su inocencia y, según el diario angelino, la autopsia, que aún no ha sido revelada, muestra que las cantidades de Propofol en el organismo del artista no serían suficientes para explicar el deceso.
En la sangre de Jackson se hallaron, al parecer, otras drogas que requieren receta médica, como ansiolíticos. Combinadas con el anestésico, éstas habrían aumentado sus efectos. La Policía trata de encontrar ahora documentos que vinculen a Murray con esas otras sustancias.
Murray adquirió legalmente Propofol, medicamento utilizado únicamente en hospitales, de una empresa farmacéutica en Las Vegas. (Especial)
Horas antes de la muerte del rey del pop, el pasado 25 de junio, el doctor le inyectó el fármaco, tal y como había hecho anteriormente, sin que el artista sufriera complicaciones. Luego, decidió abandonar la habitación para atender unas llamadas.
A su regreso, Murray se encontró con que Jackson había entrado en un paro cardiorrespiratorio e intentó reanimarlo al tiempo que el personal de la casa alertaba a los servicios de emergencia, según el testimonio de fuentes cercanas a la investigación consultadas por el periódico californiano.
Murray, de 51 años, se ha convertido en el eje de la investigación sobre un posible caso de homicidio accidental, explicó la Policía. El médico dijo en los interrogatorios que la víspera de su muerte el artista había llegado agotado de los ensayos, y que no era capaz de dormir.
Para combatir el insomnio, Jackson llevaba una década usando frecuentemente Propofol. Murray insiste en su inocencia y, según el diario angelino, la autopsia, que aún no ha sido revelada, muestra que las cantidades de Propofol en el organismo del artista no serían suficientes para explicar el deceso.
En la sangre de Jackson se hallaron, al parecer, otras drogas que requieren receta médica, como ansiolíticos. Combinadas con el anestésico, éstas habrían aumentado sus efectos. La Policía trata de encontrar ahora documentos que vinculen a Murray con esas otras sustancias.
Murray adquirió legalmente Propofol, medicamento utilizado únicamente en hospitales, de una empresa farmacéutica en Las Vegas. (Especial)







